Mis hijas están estudiando este trimestre la clasificación de los seres vivos. Para los que estudiásteis en eso que se llamaba EGB o incluso antes, es eso de mamífero, ovíparo, vertebrado…
Me ha parecido interesante hacer una clasificación de los alcaldes con los que te puedes encontrar cuando trabajas en diferentes municipios. Una entrada que quiero dedicar a las dos únicas alcaldesas que regentan, a día de hoy, localidades de La Rioja Baja: Conchi Eguizábal y Caty Bastida, de Galilea y Autol. La relación con la primera se ha convertido con los años en lo más parecido a lo que puede ser la amistad entre periodista y alcaldesa. Por la forma de ser de la segunda: franca y honesta; estoy segura de que el camino será muy parecido.
Pero existen muchas clases de alcaldes:
Está en alcalde GRUÑÓN: saques lo que saques en el periódico siempre tiene algo de lo que protestar, le da igual que sea un reportaje sobre las lindezas de su municipio. Él se quejará del espacio, de que la página es par o de que ha salido un martes, que según él es el día que menos compra la gente el periódico. La conversación siempre termina en un : “Pero bueno, que no pasa nada”.
También está el alcalde SOCARRÓN: es capaz de tomarte el pelo en cualquier circunstancia. Es una especie muy común por La Rioja Baja.
Entre los alcaldes de la zona también está el ANTIPERIODISTAS: No quiere que su pueblo salga para nada, ni siquiera para lo bueno. “Que si no esto se nos llena de gente y bastante tenemos con lo que tenemos”, es su frase preferida.
Una de las especies en extinción es el alcalde INFORMADOR: te llama cada vez que sucede algo en su municipio, sea bueno o malo. Un ejemplar muy apreciado por los periodistas y que está empezando a desaparecer.
El alcalde CONTROLADOR es más fácil de encontrar. Ha intentado varias veces que le leas la noticia antes de publicarla y como no lo consigue te aconseja como hacerlo o en qué poner énfasis. A la mañana siguiente de publicar la noticia siempre tiene algo que comentar.
También los hay INSITENTES, si tú no cedes ya se encargará de hablar con quien tiene que hacerlo.
Los hay que te cogen el teléfono siempre, los que no te lo cogen nunca, los que se comunican contigo siempre por correo electrónico o el que te dice que está de viaje mientras ves su coche en la puerta del ayuntamiento.
La verdad es que en la mayoría de los casos es fácil trabajar con ellos porque su intención es la misma que la tuya: que el pueblo salga lo mejor parado posible.
P.D. Edito la entrada para pedir disculpas,por adelantado, a Adelfa la alcaldesa de Alcanadre por mi olvido y a Yolanda primera edil de Alfaro (aunque sea un municipio que no esté dentro de mi ‘jurisdicción’).

