La Rioja

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Lo que nos traen Napalm Death a Logroño
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mirocklloeselblog | 30-01-2013 | 09:24

La escena metalera riojana va a vivir hoy una noche histórica. En contadas ocasiones –habría que remontarse a las visitas de Cannibal Corpse y Kreator- La Rioja ha recibido a alguno de los referentes de los diversos géneros del metal. Esta noche, somos afortunados por recibir en el escenario del Biribay logroñés a unos tíos que le dieron la vuelta al metal extremo, que lo revisionaron metiendo en la misma coctelera el más contundente death con la furia punk y la velocidad y mala leche hardcore. ¡Esta noche vamos a gozar de Napalm Death!

Dado que es un lujo que una banda histórica como Napalm Death toquen a una hora de casa, anoche nos acercamos algunos riojanos a la sala López de Zaragoza para disfrutar del inicio de su gira nacional de doce fechas consecutivos. Y, por supuesto, esta noche repetimos en nuestra tierra. Y lo que se nos viene es un auténtico vendaval de violencia sonora, de ritmos frenéticos y voces rabiosas que quieren estallar contra lo injustamente establecido.

Con una entrada que si no agotó el papel tuvo que estar cerca, abrieron la velada los bruticos maños Himura, quinteto que ha bebido directamente de los Napalm. Esencia grindcore con aliño death para una actuación intensa que animó los primeros alborotos en la pista.

Y llegó el gran momento. Tener la oportunidad de ver a una banda tan grande, con 32 años de trayectoria y referencia absoluta, en una sala de medio aforo era un lujo y provocó las apreturas en la pista. Como no queremos desvelar lo que arrasará esta noche el Biribay, decir que desde que arrancaron con la intro instrumental ‘Circumspect’ y ‘Error in the signals’ que abren su último disco ‘Utilitarian’ hasta que cerraron con una manita de clásicos del grindcore -‘Scum’, ‘Life’, ‘The kill’, ‘Dead’ y ‘Kill the power’-, los de Birmingham se mostraron absolutamente brutales, perfectamente engrasados y lanzando una química de autenticidad que pocas veces se ve ante un público totalmente enloquecido, que o se tiene o no se puede disfrazar.

Con un perfecto Danny Herrera poniendo la base a los desquiciados sonidos de Harris y Embury, Barney logró una total comunión con el entregadísimo público hablando en castellano al presentar los temas, ayudando a la peña a subirse al escenario para lanzarse, animando el brutal pogo sobre toda la pista… Fue una noche de brutal grindcore, como si no hubieran pasado cinco lustros desde el estallido de la escena.  Señores, esta noche ¡Napalm Death en Logroño!