28 Ago 2008

Con dos tacones

Tengo un mente un tema un tanto controvertido que me gustaría tratar con vosotros, pero ante mi falta de tiempo, os dejo mientras tanto un fragmento de la columna que mi colega Rosa Belmonte (con quien además estuve el mes pasado de regatas en un yate maravilloso, un yate para 3 chicas) escribe en ABC.

(…) No hay más que ver el programa de televisión de Tyra Banks, un talk show que a veces es superloco. El lunes estaban dando consejos sexuales del mundo. Una señora del público, que decía haber parido hace ocho meses, preguntó qué podía hacer para que su vagina volviera a ser igual que antes de que por allí pasara una niña. Qué raro, esas preguntas no las hacen en «Saber vivir».

Tyra hizo girar una bola del mundo y dejó caer su dedo sobre Italia. Y allí, en un taburete, tenía a una presunta italiana presuntamente experta en la cuestión. ¿Cómo hacen las italianas para...? Respuesta: «Llevamos zapatos de tacón alto porque son sexies y porque hacen que las piernas luzcan estupendas». ¿Einn? Espera, que sigue. Va y suelta la tía que los médicos italianos dicen que las mujeres que llevan zapatos de tacón alto («high heels», que es como un grito nazi)tienen vaginas más estrechas y mejores orgasmos. Los médicos italianos deben de ser Alvaro Vitali y Roberto Cavalli.

Tacones altos, vaginas estrechas, mejores orgasmos. Como consigna está bien pero no supera a la fantástica «No way, no how, no McCain» de Hillary Clinton. Claro, que para frase (ahora interpretada de otra manera) la que dijo hace unos meses Victoria Beckham en la BBC: «Sin tacones no puedo pensar, no me concentro en nada». También contó entonces Posh que no iba al gimnasio (¿y el encuentro en la tercera fase con Ana Obregón, qué?) porque no era capaz de usar zapatillas de deporte. Con semejante calzado no se siente cómoda y no puede pensar ni hacer los ejercicios. Qué pillina, bastante ejercicio hace ya la muy estrecha con los tacones.

Los zapatos de tacón, como el escritor americano Christopher Morley sugirió en broma, no fueron inventados por una mujer después de ser besada en la frente. Pero es cierto que con ellos se elevan (y no sólo físicamente). A Vivienne Westwood le gusta, literalmente, poner a las mujeres en un pedestal. Las chicas, aunque tengamos que sufrir, entendemos la importancia de los tacones. Ahí está la veterana Catherine Robbe-Grillet, dominante en sesiones sadomasoquistas y escritora. Su aportación: «Un tacón es un tacón entre por donde entre».

Chicas, ¿os gusta llevar tacones?¿Y a vosotros, os gusta que los llevemos?

19 Ago 2008

Los hombres son simples

Los hombres son simples. Es así. Yo tenía mis dudas pero a medida que pasan los años me doy cuenta de que en esta afirmación, no hay dudas que valgan. Tanto, que hay días que su simpleza me abruma.

Hoy, por ejemplo, me he quedado a comer en el trabajo. No suelo hacerlo porque a mi lo del tupper no me va nada, pero he descubierto que en mi japo (japonés) preferido, me traen la comida que yo quiero en menos de 15 min. Puntualidad japonesa. ¿O era suiza? Bueno, da igual.

El caso es que, armándome de valor, he cogido mi deliciosa bandejita de sushi con verduras en tempura y me he introducido en la sala de comidas destinada para este menester que tan bien habilitada tiene mi empresa, cuando, ¡oh Dios!, me he dado cuenta de que era la única chica de toda la oficina (que tampoco es que seamos muchas), que iba a compartir con un grupo de 5 hombres mi relajada y merecida hora de comida. Mal hecho. Sí, pero tengo tanto trabajo estos días que de 14 a 15 horas mi cerebro decide regirse por sus propias normas y no está muy lúcido a esas horas, por lo que no he tenido la capacidad de reacción suficiente que necesitaba para decir algo así como: “Anda, me acaba de llamar Ali (es mi compi, que ahora está de vacas, ¿y por qué hablo con tanto diminutivo?, para decirme que si quiero comer con ella; la pobre, me echa tanto de menos…). Así que no me ha quedado otra que sentarme y escuchar, y escuchar, y escuchar la cantidad de sandeces por minuto que pueden llegar a decir 5 hombres juntos en una hora de descanso.

Al principio la cosa no iba mal: un poco de arte, “no entiendo a Miró”, “mi preferido es Monet” o “Pollock nos toma el pelo”. Está bien, incluso me he animado poniendo en práctica conocimientos que adquirí durante los dos años que estudié Historia del Arte. Pero claro, todo esplendor tiene su declive. Y de Pollock, la cosa nos ha llevado a la carne argentina. “A mi me encanta el asado de tira”, “uff, en mi barbacoa de 5x3 hago unos asados que ni te cuento”, “pues yo no he probado nunca la carne argentina”, “claro, tú eres de los de carne española, bien rica y jugosa”. Alto.

¿De qué estamos hablando?¿Cómo hemos pasado de hablar de arte a la ternera argentina y a las mujeres?¿Es así de fácil? La cosa no ha terminado ahí, a los hombres les encanta recrearse en ese tipo de historias. Es como cuando eras pequeño que tu madre te decía: “niño, no se dice pedo, ni caca ni teta” y tú ibas y hasta hacías una canción con las palabritas. Pues esto es igual. Van los hombres y de la carne española bien rica y jugosa comienzan a hablar de que “cuando eres soltero y te llevas a una chica a cenar, si te lo curras bien, aunque pagues tú la cena, puede ser que ella ponga el postre”. Evidentemente no he pensado en entrar en ese juego, que para quien tenga dudas, ha seguido más y más, sólo les he dicho que me parecían unos simples. Sin más. Y lo sorprendente de esto ha sido que ellos mismos han asentido, y me han asegurado, algo que todas las mujeres sabemos de sobra, que cuando se juntan varios tíos, de esas conversaciones puede salir de todo.

En fin chicos, no os voy a decir que las mujeres no hablamos de hombres cuando nos juntamos (¿es que acaso se puede hablar de otra cosa?), pero no nos sale esa vena ordinaria fruto de una enorme simpleza varonil.

¿Qué pensáis vosotros?¿Algo que decir en vuestra defensa?

11 Ago 2008

Orgasmo simultáneo

La pasada tarde tuvimos terapia de grupo. O quizá debiera decir terapia de trío, que además viene más a cuento, en casa de Encarna. Marta y yo entramos en casa de nuestra amiga que, tras su primera cita con postre sexual en tres meses, estaba al borde del abismo emocional. "¿Por qué las mujeres con poca vida sexual, a nuestro pesar, siempre tememos olvidar 'cómo se hace' y nos enfrentamos al acto con tal nivel de autoexigencia que nos cargamos el polvo?", preguntó Encarna mientras sacaba a la mesa un bollo de mermelada de kiwi (¿mermelada de kiwi?) acompañando a un té frío. 

Marta y yo nos miramos, como retándonos la una a la otra a tomar la palabra, cuando Encarna prosiguió. "Cuando el tío me propuso sentir el orgasmo a la vez tenía que haberle dicho que yo lo único que cronometro es el estofado", añadió. "La mayoría de los hombres son unos dictadores en la cama y no se han dado cuenta que nuestro ritmo vital es otro", apuntó Marta y se comió un trozo de bollo.

Creo que en ese momento se me ocurrió comentar algo sobre la importancia de los preliminares pero Marta no me dio tiempo a pronunciar la primera sílaba. "El orgasmo simultáneo es una gilipollez. Tengo una amiga sexóloga que opina que es una chorrada que se le ocurrió a un grupo de sexólogos americanos que necesitaban clientes. Simultanear una función biológica es casi tan absurdo como pretender estornudar a la vez. El bollo esta buenísimo. ¿Lo has hecho tú?", soltó así, de golpe. "No. Es comprado", contestó Encarna. "Pues está muy rico. Lo que tenemos que hacer las mujeres -en ese momento comprendí que mi presencia en aquella reunión era meramente testimonial- es empezar a procurarnos los orgasmos a nuestro libre albedrío", dijo Marta.

Y en ese momento sacó del bolso una especie de mp3 barato y lo colocó encima de la mesa. "Os presento a Slightest Touch", añadió. Justo cuando yo iba a probar el loado pastel de kiwi (¿pastel de kiwi?), Marta contó que se trataba de un aparato que contribuía a que tuviera orgasmos más intensos y duraderos. Yo mientras tanto preferí dejar el dulce (¿de kiwi?) para otra ocasión.

 "Aquí donde lo ves, y por 88 euros, puedes adquirir este aparatito que estimula las vías nerviosas sexuales llevando a la mujer a una meseta preorgásmica donde permanece al borde del orgasmo todo el tiempo que desee" dijo. "Yo no sé si una meseta preorgásmica es lo que mejor me viene a mí en este momento", apuntó Encarna. "Por supuesto que sí", exclamó Marta. "Y lo mejor de todo: sin tocar la zona genital. Te colocas estos electrodos en los tobillos, te tomas un Red Bull veinte minutos antes y aquí paz y después, gloria". 

Marta nos explicó lo mucho que había cambiado su vida desde que adquirió el aparato en una teletienda. "Me lo pongo antes de que el jefe me eche una bronca, en la consulta del dentista, en las reuniones de la comunidad de vecinos y me cargo de energía positiva. De hecho, en la última declaración de la renta lo llevaba puesto. Y me tocó pagar… pero oye, los viajes a la meseta preorgásmica te limpian la mente de angustias. Os los recomiendo". Y mientras Encarna consultaba con Marta la posibilidad de comprarse una finca en esa meseta, yo las observaba, asumiendo de antemano que las mujeres no solo son más prácticas que los hombres sino también más divertidas.

¿Qué os parece todo esto del orgasmo simultáneo?¿Y los juguetes eróticos?

01 Ago 2008

Cerrado por vacaciones, II parte

Interminables días de luz, tacones rotos, flores, copas de vino, vestidos, noches largas y cosas bonitas que nos hacen la vida un poco más llevadera ¿o más complicada?

Este año, cambio radical, como no podía ser de otra forma. Aquí os pongo una foto de mi destino vacacional, a ver si alguien acierta...

Y mientras tanto, para estar informados de todo lo que se cuece en el panorama social, os recomiendo visitar:
http://blogs.hola.com/vipalma/

¡Hasta la vuelta!

23 Jul 2008

Por qué lo llaman amor...

"Cuando cumplí 14 años esperaba algún día tener un novio.
A los 16 tuve un novio, pero no había pasión. Entonces decidí que necesitaba un chico apasionado, con ganas de vivir.
En la facultad salí con un chaval apasionado, pero era demasiado emocional. Todo era terrible, era la reina de los dramas, lloraba todo el tiempo y amenazaba con suicidarse. Entonces decidí que necesitaba un hombre estable.
Cuando tuve 25 años encontré un hombre estable, pero aburrido. Era totalmente predecible y nunca le excitaba nada. La vida se hizo tan plomiza que decidí que necesitaba un chico más emocionante.
A los 28 encontré un novio excitante, pero no pude seguir su ritmo. Iba de un lado para otro sin de tenerse en nada. Hacía cosas impetuosas y coqueteaba con cualquiera que se le cruzara. Me hizo tan miserable como feliz. De entrada fue divertido y energizante, pero sin futuro.
Entonces decidí buscar un hombre con alguna ambición. Cuando llegué a los 31, encontré un muchacho inteligente, ambicioso y con los pies sobre la tierra. Decidí casarme. Era tan ambicioso que me pidió el divorcio y se quedó con todo lo que yo tenía.
Ahora, a los 32, me gustan los tíos con la polla grande. Y punto".

"Reflexiones de una Chica cualquiera" es el título del email que recibí ayer.
Pero, las mujeres no somos así ¿o sí?

P.D.: Perdón por el abandono, que conste que no hay día que no piense en vosotros, pero apenas paro en casa entre trabajo y trabajo, fiesta y fiesta, regata y regata...

Escrito por: lorenagdiaz 35 comentarios 23 Jul 2008 URL Permanente Tags: , , , , ,

02 Jul 2008

Cómo superar el miedo a volar...

No, aún no me he vuelto loca. Bueno, al menos no del todo. Es que con esto de estar preparando las vacaciones y como yo le tengo tanto pánico a volar (sí, sí...me he cruzado el planeta en avión pero le tengo miedo, soy así de rarita). Pues es que estaba comentando el otro día con mi amiga Marieta esto de los viajes y a dónde nos tocaba a mi Paco y a mí irnos este verano. La verdad es que viviendo en Baleares el veranito aquí es otra cosa, pero yo es que no puedo vivir sin viajar, sin salir, cambiar de aires, conocer otras culturas, ciudades...Ufff, espera, vuelvo al tema que me voy por las ramas.

Pues hablaba el otro día con Marieta y me decía que tenía que inventame algo para superar el miedo a volar (porque lo he probado todo, y cuando digo todo es todo). Así pues, de tanto darle vueltas al coco, a ambas se nos ocurrió esta historia:

Resulta tú y tu pareja estáis en el aeropuerto a punto de salir hacia un viaje de placer de esos románticos y exóticos, y en la cola del avión ves que hay uno (o una, dependiendo de vuestro sexo) que no te quita ojo. Tú pasas de todo y continúas la conversación con tu chico. Cuando llegas al avión y te sitúas en tu sitio, los asientos son de tres y (casualidades de la vida) el mirón de la cola te toca en el asiento de al lado...de manera que sois tres: tu chico, tú y el de la cola. Tú estás algo incómoda pero procuras concentrarte en la revista y en un libro que llevas y te relajas al poco rato. El tipo se las apaña como puede para rozarte la pierna o el brazo de vez en cuando.

Cuando ya lleváis como 4 horas de vuelo y tu novio o marido está durmiendo como un bendito, el desconocido entabla conversación contigo. Os tomáis unas copas (es un vuelo largo y las dan gratis). Con el vodka se os va soltando la lengua y cada vez te sientes más divina y desinhibida. Tu chico sigue durmiendo. Me he olvidado de mencionar que se ha tomado una Dormidina y no se despertará hasta que llegéis a Bora Bora, muchas horas después.

Pues bien, en un momento de la conversación y de las copas el desconocido te propone ir al baño del avión con él. Él irá primero y te dice que después de 5 minutos vayas tú. Antes de decidirte, miras el panorama en el avión y todo parece tranquilo. Nadie tiene por qué darse cuenta. Tu marido está roncando tan feliz. Antes de que tú puedas responder, el tipo ya se ha levantado y se encamina hacia el lavabo.

Durante 2 breves minutos piensas en la cantidad de veces que has visto esa escena en las pelis. Creías que esas cosas no pasaban y ahora te encuentras con que sí pasan y esta vez te ha pasado a ti. Pero claro, también piensas en la pobre criatura inocente que ronca a tu lado. (Se me había olvidado que estás de viaje de Luna de Miel. Por eso vas a Bora Bora).

Y a partir de aquí, como en los libros de cuando éramos pequeños, puedes elegir tu propia historia.

A. Te vas al lavabo, y echas el polvo de tu vida con un tío al que jamás vas a volver a ver pero del que SIEMPRE te acordarás y después disfrutas de tu Luna de Miel como si nada, guardando el episodio en secreto parra siempre jamás.

B. Dejas al tío tirado en el lavabo y decides empezar tu matrimonio como una buena chica. Después, te tomas tú otra Dormidina para quitarte el calentón y cuando te despiertas todo parece haber sido un sueño.

¿Cómo acabáis la aventura? ¿Creéis que es una buena forma de superar el miedo a volar?

21 Jun 2008

Orgasmo fashion

Sí, fui de ese puñado de privilegiadas que acudieron al preestreno en Madrid de la película 'Sexo en Nueva York'. Un lujazo, vamos. Disfruté como una enana y, no sé si fue porque me encuentro a las puertas de 'esos días del mes' que tenemos las mujeres pero, me pasé media película llorando. Fue una mezcla entre emoción y alegría, entre el drama y la pena.

Para todos aquellos incondicionales de la serie, les diré (prometo no desvelar más detalles de los justos) que ya no son esas 4 chicas picantes e independientes que hablan de hombres y sexo sin tapujos. Las cosas han cambiado y dudo mucho que sea para bien. Recuerdo que, cuando me llamaron para invitarme al preestreno, me prometí a mi misma no leer ningún tipo de crítica (cinematográfica) sobre la peli, pero no pude resistirme (sí, esa soy yo) y me fui a, nada más y nada menos, que el New York Times para saber qué tenía que opinar Manolha Dargis sobre las chicas. Mala cosa. La crítica fue devastadora...ya me lo olía yo.

En mi opinión, no sé si me gustó la peli o no. Estoy ahí ahí. Lo primero es que es bastante larga...2 horas y media en la que se lucen los mejores modelitos de los talleres más exclusivos del mundo.

Me contó mi amiga CM, de una de las revistas de moda más prestigiosas, que incluso antes de que se presentaran las colecciones al gran público, ya se 'donaron' a la película durante su rodaje. Manolo Blahnik, Vivienne Westwood (de quien es el traje de novia que luce Carrie), Dolce&Gabbana, Chanel, Vuitton, Jimmy Choo, Lanvin, Prada...y un largo etcétera de firmas que hicieron la delicia de mis ojitos (por cierto que el look de Carrie de la primera foto es uno de mis preferidos: es de D&G con unas sandalias de Dior a las que ya les he echado el ojo). Pero dejando a un lado los modelitos, que eso sí que no tiene ningún 'pero', sí que eché de menos más momentos divertidos, más complicidad y por supuesto, más sexo. Como decía antes, ya no son esas 4 chicas de la serie, ahora son 4 'señoras' un poco más 'americanizadas' que se han dejado llevar por todo aquello que criticaban: dinero, lujo y hombres. Ahora bien, ¿y quién no?

Bueno, ¿la habéis visto ya?¿qué pensáis del fenómeno de estas 4 neoyorkinas?

09 Jun 2008

Somos unas viciosas...

Ayer, domingo de resaca, como no tenía otra cosa mejor que hacer, bueno sí, me tocó trabajar, pero por eso digo que no tenía otra cosa mejor que hacer, volví a escuchar una simpática entrevista que me hicieron Ana Gª Lozano y la Dra. Amor en Punto Radio. Cada vez que la escucho me río y es que vaya tres...

El caso es que despúes de disfrutar de esos 10 minutillos de entrevista me quedé pensando en lo viciosas que podemos llegar a ser las mujeres: sexo, compras, Visa y hombres fueron nuestros temas principales de conversación. Para que luego digan que las mujeres no somos superficiales, joe, cuando nos ponemos, ¡es que somos las más!

Para mi de todas las adicciones que se pueden tener en esta vida, la peor es la adicción a las compras, porque es la única que no se cura ni se quita con nada. Yo de fumar me puedo quitar, incluso del sexo si me apuras, pero si me quitan de ir al Zara todas las semanas, me da Síndrome de Abstinencia.
Antes cada vez que me compraba algo se lo enseñaba a mi Paco en plan: "Mira mi amor ¿te gusta?" pero ahora no. Paso con las bolsas escondidas detrás de la espalda. Los hombres no entienden este impulso irracional de la compra. Como no se entera de lo que es nuevo y lo que no, paso de enseñarle lo que me he comprado y así me ahorro comentarios tipo "Paraquetecomprasunasbotassiya tienes 15 pares".

Otro tema de conversación de la entrevista fue el de la Visa,ese pequeño y adictivo cartoncito plastificado sin el que no podríamos vivir (tengo una amiga que dice que la Visa y los vibradores son los mejores inventos).¿Habéis pensado que todo este afán consumista es gracias a las tarjetas, que son como un dispositivo maligno que incita a comprar sin parar?. Yo si tengo que soltar los billetes soy rácana como ninguna pero con la tarjeta como no veo la pasta, pues dale...es la culpa de las tarjetas y también la de Amancio Ortega, el dueño de Zara, ese ser demoníaco que trae ropa nueva todas las semanas, y que hace que cada semana sea mejor que la semana anterior: Amancio, si lees esto, déjalo ya, que nos estás haciendo mucho daño y no sé qué le voy a dar de comer a mis hijos el día de mañana.

Otro tema fue, como no, hablar de hombres. Yo, que ya me conocéis porque ya llevamos mucho tiempo juntos por aquí, odio a los metrosexuales...yo es que no lo puedo evitar, donde se ponga un macarrilla de Getafe, que me quiten lo demás. No me digáis que a las mujeres no nos pone ese punto de hombre canalla.Y si encima se hace el duro...pues ya babeas y eres perfectamente capaz de adoptar un comportamiento estúpido y absurdo, aunque no tenga nada que ver contigo. Comprobado.

¿Y del sexo? luego les recriminamos a los hombres que les tiran más 2 tetas que 2 carretas pero, ¿y a nosotras? ¡ja! yo cada vez que quedo con mis amigas no paramos de contarnos cosas...cuanto más verdes, mejor, que hay que saber de todo.

Y ahora os dejo que me tengo que ir a colocar lo que me he comprado mientras llamo a mi amiga Laura que anoche estuvo con un tío y necesito saber los detalles...

¿Qué pensáis?¿Somos las mujeres más viciosas que los hombres?

Y quiera desde aqui agradecer a Mónica, de la Temporada de Ballet de Palma, las invitaciones para ver 'Carmen', de Sara Baras. No tengo palabras para definir el espectáculo, de lo mejor que he visto en escena. Consiguió levantar al público en aplausos en más de una ocasión. ¡Bravo!

02 Jun 2008

Agonía y éxtasis

'Agonía y éxtasis' es el título de uno de los capítulos de la exitosa serie 'Sexo en Nueva York'. Yo soy una de esas personas que siempre se está quejando de las traducciones que se realizan del inglés al castellano, pero en este caso, lo clavaron. Me encanta el título. Creo que define muchas sensaciones.

Hoy he comido con una amiga a la que hacía tiempo que no veía, uno de estos planes que surgen de pronto y que salen redondos. Nos hemos puesto al día en una buena sesión de cotorreo, y además he aprovechado para invitarla a la fiesta que doy el viernes en mi casa (por aquello de que fue mi cumple). El caso es que Marta, que así se llama mi amiga, me ha contado una cosilla que hasta ahora le tenía un poco traumatizada pero que ha conseguido superar como una campeona: Primero la 'agonía' y después el 'éxtasis'.

Marta conoció de la forma más tonta a un amigo a través de internet. Él era director de una web en Madrid y ella, por aquel entonces, buscaba trabajo desesperadamente en un entorno web fuera de Palma. Encajaron de maravilla. Hablaban prácticamente a diario, primero a través de email y luego por sms y teléfono. Tanto en lo profesional como en lo personal tenían muchas cosas en común, y eso que ni siquiera se conocían. De ahí, y por resumir, pasaron a conocerse. La química fue brutal. Él invitó a comer a Marta. A pesar de que entre ellos había un muro, los dos sabían que sólo con un pequeño salto, podrían atravesarlo sin problemas. Y así fue. Meses más tarde se liaron. Fue el principio del fin. Según Marta, nunca debió haber pasado, pero la química era tal que se hicieron una concesión, tenía que ocurrir, y así fue. Agonía. Dos meses, tres, cuatro. NO hubo palabras. Hasta que volvieron a verse. Marta viajó a Madrid para un curso de estilismo. Y él estaba ahí. No hubo palabras, no hubo nada. Agonía. Marta se hundió, la pasó fatal y el dolor fue horrible. Decepción. ¿Y ahora... qué? Dos meses lleva sin saber de él, pero ya no duele. La sensación de éxtasis es mucho mejor. Éxtasis.

Marta se encuentra perfectamente, recuperada del todo, pero...¿qué pasó? "Ni idea", me ha contestado ella hoy. Me asombra cómo habla ahora de él. No le guarda rencor e incluso guarda un recuerdo bonito de esa historia, a pesar de no sabe nada de él. Se lo ha tragado la tierra. Ahora bien...¿por qué él actuó de esa forma?¿Por qué los hombres hacen estas cosas tan raras de vez en cuando?

Bueno chic@s, ¿alguien puede darnos alguna idea?

21 May 2008

Cosas que hay que tener para ser 'cool'

No tengo tiempo de escribir. Lo siento mucho pero la vida no me da para más. Entre el trabajo, el otro trabajo, el otro y todo lo que viene detrás, respiro lo justo y con ayuda del ventolín.

El pasado sábado estuve en la que, sin duda, se ha convertido en la fiesta del verano. La inauguración de la terraza del Puro Beach es todo un acontecimiento social. Y gracias a Samuel, sales manager del Puro Hotel (www.purohotel.com) yo también estuve allí. Y 2.000 personas más. Fue una super fiesta de las que hacen época y el lugar no puede ser más bonito (la imagen es real).

Bueno, entre fiesta y fiesta inauguración. El jueves se inaugura en Palma la tienda del diseñador Josep Font, a la que estoy invitada, y la que seguro será todo un éxito. Como todos sabéis el diseñador catalán volverá a la Alta Costura de París por segundo año consecutivo, siendo a su vez el único español que desfila actualmente en Alta Costura. Un maestro.

Pero a lo que voy, tanto glamour me está dejando sin habla, así que para ir aclimatándome, he elaborado una pequeña lista sobre las cosas que uno debe tener para ser cool, si no, olvídate.

1. Un amigo gay. Toda chica que se precie de ser 'cool' tiene que tener uno en su armario.

2. Un bolso de Carolina Herrera. Y no valen imitaciones.

3. Tener un look descuidado, la idea es buscar lo más chungo que se tenga en el armario y combinarlo con algo caro.

4. Tomar combinados. Lo de tomarse una cañita como ya pasó de moda. Ahora lo suyo es ponerte morada a 'Cosmopolitan, Mojitos o Dry-Martini'.

5.Los zapatos. Para mi, una mujer que dice que no le gustan los zapatos no es de fiar.Así que ya sabes, a comprar compulsivamente.

6. El sushi, y todo lo oriental. Si prefieres la paella, te aguantas.

7. Decir mi chico, en vez de mi novio (y menos marido).

8. No cocinar, que cocine tu chico. No ocuparse de las tareas domésticas, ya se ocupa tu chico. No comprar, que compre tu chico.

9. Tener un I-Pod. Por favor, que a nadie se le ocurra pisar la calle con un wallkman o similar.

Y estas son las lecciones magistrales de la clase de hoy sobre cómo ser 'cool'. Y ahora me voy con mi Ipod porque HOY ES MI CUMPLE y voy a comer con mis amigas en un oriental, a comprarme zapatos compulsivamente (que son mi pasión) y esta noche cenaré con mi chico y mi amigo gay acabaré tomando combinados en la terraza más chic de Palma.Por cierto que, me han regalado otro bolso de Carolina Herrera.

¿Qué pensáis vosotros de esto de ser 'cool'?

Sobre este blog

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Sexo en Madrid

Como ya nos conocemos, no hace falta decir que Ruth Indaga es, en realidad, Lorena G. Díaz, una periodista y publicitaria riojana que ahora vive en Palma de Mallorca.
¿Trabajos? Muchos. En Onda Cero, El Confidencial Digital, Terra Networks, GAP, Hola.com, El Publicista, camarera, voz de cuñas, dependienta de Zara (pero no de las antipáticas).
Actualmente soy Content Manager de Iberostar Hotels & Resorts (vamos, la coordinadora web de www.iberostar.com) y coordino también la revista Palma365 del grupo Vocento. Además colaboro con medios como la revista Hola! y Hola.com
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