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  <title>La Rioja &gt; Tags &gt; Miguel gil</title>
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    <title>El testigo del horror</title>
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    <updated>2008-04-24T20:25:54+02:00</updated>
    <published>2008-04-22T17:52:03+02:00</published>
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      <name>Ignacio Rubio P&#xE9;rez</name>
      <uri>http://blogs.larioja.com/usuarios/ignatius-rubioski</uri>
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    <content type="html">&lt;DIV style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;IMG id=img_1 height=248 src="http://www.revistaesfinge.com/wp-content/uploads/septiembre_07/miguelgil04" width=332&gt;&lt;/DIV&gt;
&lt;blockquote&gt;&lt;p&gt;"Hay historias donde lo m&#xE1;s peligroso no es arriesgar la vida por contarlas, sino dejar de firmarlas"- Miguel Gil, camer&#xF3;grafo, periodista y mejor persona&lt;/p&gt;&lt;/blockquote&gt;
&lt;p&gt;Muchos han escrito sobre &#xE9;l, incluso le han dedicado un libro. Amigo, compa&#xF1;ero, profesional, pero ante todo una buena persona consciente del valor de lo que hac&#xED;a. Harto de la vida en la urbe, donde ejerc&#xED;a como abogado en su natal Ciudad Condal, hasta las narices de coger el autob&#xFA;s n&#xFA;mero seis, Miguel Gil decidi&#xF3; lanzarse a la aventura, coger su moto de trial y lanzarse en busca de esas noticias que algunos no se atrev&#xED;an a narrar. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Eran los a&#xF1;os 90, los Balcanes se desangraban en una cruenta guerra, y era poco lo que se hac&#xED;a desde el exterior para solucionar el conflicto. Pero Miguel, con su cuaderno de notas y unas ganas incre&#xED;bles de contar con su testimonio lo que suced&#xED;a, decidi&#xF3; que hab&#xED;a que pasar el frente hasta llegar a Mostar. All&#xED; convivi&#xF3; con la poblaci&#xF3;n civil bajo la lluvia de bombas croatas. A base de semanas, muchos le conocieron como el "Muyahid&#xED;n" y no iban desencaminados. Con su prominente nariz, su huesudo cuerpo y su cabellera morena parec&#xED;a m&#xE1;s musulm&#xE1;n que la mayor&#xED;a de los presentes. As&#xED; empez&#xF3; una carrera en la que muchos se cruzaron para ver la humanidad de un hombre nada convencional.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Miguel era creyente, pensaba que Dios estaba ah&#xED; en alg&#xFA;n lado. Este hecho resulta un poco extra&#xF1;o entre muchos corresponsales que, tras ver salvajadas de toda naturaleza, pierden la creencia en todo. En ocasiones discut&#xED;a con compa&#xF1;eros sobre la existencia de ese padre protector, pocas veces consegu&#xED;a convencer a alguno. Con su tono pausado, Miguel consegu&#xED;a ser un remanso de tranquilidad en medio de tanta inestabilidad, consegu&#xED;a ser un oasis de humanidad entre tantas muertes.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Y poco a poco sigui&#xF3; con su labor. Volvi&#xF3; a Madrid para empaparse de periodismo entre el ir y venir de una redacci&#xF3;n. Despu&#xE9;s volvi&#xF3; a Sarajevo. En la capital bosnia se dedic&#xF3; a trasladar a miembros de ONG's y periodistas por la &#xFA;nica salida de la ciudad: el monte Igman. D&#xED;a tras d&#xED;a se encargaba de arriesgar su vida por el Bulevar Mese Selimovica o la m&#xE1;s conocida Avenida de los Francotiradores donde cientos de civiles encontraron la muerte de manos de lobos solitarios sedientos de sangre. En esta &#xE9;poca conoci&#xF3; a Nicola, un c&#xE1;mara italiano que le influy&#xF3; a la hora de convertirse en camar&#xF3;grafo. Ya no hab&#xED;a vuelta atr&#xE1;s. Miguel iba a ser los ojos de muchos en conflictos como los de Kosovo, Congo, Liberia, Ruanda, Sud&#xE1;n, Chechenia y Sierra Leona. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Con su amabilidad, su saber tratar a la gente, consigui&#xF3; llegar alto de una forma digna. No pisote&#xF3; a nadie, nunca dej&#xF3; atr&#xE1;s a un civil o compa&#xF1;ero, jam&#xE1;s dijo no a prestar ayuda. En 1998 recibi&#xF3; el premio m&#xE1;s importante que se puede conceder a un c&#xE1;mara, el Rory Peck Award, por el documental de un viaje con el Ej&#xE9;rcito de Liberaci&#xF3;n Kosovar (KLA) bajo el fuego de las balas serbias. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Despu&#xE9;s toc&#xF3; esa &#xC1;frica inmersa en guerrillas, sembrada de campos de concentraci&#xF3;n, m&#xE1;s conocidos como campamentos de refugiados, enterrada en el odio &#xE9;tnico y tribal. &#xBF;A qui&#xE9;n le importaba &#xC1;frica? Pues a Miguel y a otros como su amigo Kurt Schork. Sab&#xED;an que su trabajo s&#xF3;lo dar&#xED;a para unos minutos en el telediario de turno pero sent&#xED;an que era su deber, que no pod&#xED;an dar la espalda a tanta gente que esperaba un levantamiento de occidente frente a la barbarie. Nada de esto sucedi&#xF3;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Pero un d&#xED;a Miguel y Kurt Schork cayeron en una emboscada. El escenario era Sierra Leona. A pesar de que les escoltaban varios soldados, los dos amigos cayeron bajo el fuego rebelde. &lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;STRONG&gt;&#x201C;No me imagino a Dios como un asesino emboscado; le veo m&#xE1;s bien como un jardinero dispuesto a cortar la rosa m&#xE1;s bella&#x201D;&lt;/STRONG&gt;, dec&#xED;a Miguel un a&#xF1;o antes de su asesinato, en el funeral de su amigo y compa&#xF1;ero Myles Tierney. Quiz&#xE1; llevaba raz&#xF3;n.&lt;/p&gt;
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