Hola a tod@s.
Con motivo de mi 34 cumpleaños he querido regalarnos a tod@s con unas reflexiones acerca de este último medio año en las plazas y calles. En verdad llevaba mucho tiempo queriendo decir algunas cosas, condensando ideas de otros con las mías propias y he aprovechado este puente y este momento para hacerlo. He preferido que puedan ser leídas lentamente y cuando cada un@ pueda en vez de leerlas en público. Lo que querían ser un par de páginas a lo sumo se ha ido alargando en exceso y no pretendo leer el próximo viernes en el Ateneo estas ideas en forma de reflexión abierta, pues este texto si es leído tiene más de media hora de duración. Ese día, el viernes, me contentaré con hacer aquello que se me ha encargado, un sucinto repaso cronológico en cuatro minutos acerca del medio año de vida del movimiento 15M en la ciudad de Logroño.
Ni que decir tiene que he robado o me he apropiado de ideas que son mías, sino de Isra (2), David (3), Enrique, Izas, Ainhoa, Paz, Diego, Tirso, Teo, Antonio y otros compañer@s (la lista sería interminable) de la plaza del mercado de Logroño, y de otras personas como Taibo o Saramago.
La música de fondo que ha acompañado esta redacción ha sido en un primer momento de recopilación de las ideas motrices la música dance francesa y especialmente la sinfonía numero dos de Bruckner en lo que ha sido propiamente la redacción del texto.
Espero que disfrutéis con la lectura.
Pido perdón por si olvido algo o falta alguna arroba. No he podido revisar el texto como quisiera, pues he querido por un rato ejercer de tío.
Algunas de las cosas que digo son opiniones estrictamente personales, otras son visiones comentadas y compartidas. No he querido decir en cada caso cuando se trataba de una u otra opción por no hacer tedioso en exceso el texto.
Nos vemos en las plazas,
Un abrazo,
Much@s de nosotr@s, casi tod@s, llevábamos toda nuestra vida, casi desde que tenemos recuerdos, siendo conscientes de que este sistema que tratan de adornarnos con papel de regalo y lazos rosas desde el mundo del marketing y la publicidad no sólo no es el mejor de los posibles, sino que es insostenible y nos está conduciendo de forma irremisible a un suicidio colectivo y planetario. Un sistema, dicho sea de paso, que es profundamente injusto e insolidario, pues basa la riqueza del norte opulento en el expolio sin freno de un sur empobrecido. Recordaremos también que es ese mismo sistema que prima la competitividad y el codazo, el que nos vende como objetivo irrenunciable el éxito a cualquier precio desde los altavoces y voceros de este capitalismo terminal y agónico. Algo, mejor dicho, muchas cosas, no van bien cuando quien tiene valores y principios en bastantes ocasiones no puede apenas sobrevivir y quien vulnera todo tipo de códigos y principios se enriquece más allá de toda ética y justicia solidaria. Pero el sistema es tan diabólico y sofisticado que hasta en eso, oculta el drama y la tragedia de quien se ve en la calle por culpa de un agente bursátil sin otro principio que el de ganar dinero a toda costa.
Atónit@s asistíamos a como gobernantes sin ningún tipo de ética o principio traicionaban a quienes les habían votado y para conseguir unos pocos días de tranquilidad bursátil suspendían temporalmente la prestación de 400 y pico euros que se concedía a quienes habían terminado de cobrar su subsidio de desempleo correspondiente. La citada prestación fue prorrogada posteriormente unos meses después en busca de votos… Todo ello tras bajar los impuestos a quienes más tienen de tapadillo y sin dar publicidad al asunto. Pero en el fondo, cómo no podía ser de otro modo si quien maneja los hilos de la política es la economía capitalista y sus director@s generales, directiv@s y gerentes obsesionad@s en cuadrar a toda costa balances y resultados y en seguir cobrando sueldos, indemnizaciones y primas millonarias. Cómo no podía ser de otro modo si quienes financian sus campañas electorales son l@s mism@s que luego pasan la cuenta en forma de impresentables decisiones políticas. Cómo no podía ser de otro modo si el poder económico que estaba y está detrás de todas las decisiones transcendentes del poder político no es en absoluto democrático y la propia democracia en el seno de los propios partidos políticos deja mucho que desear cuando no está totalmente ausente y es sustituida por el dedazo. ¿Para cuándo las listas abiertas? ¿Para cuándo la reforma de una ley electoral que prima la representación en escaños del bipartidismo perpetuo el cual queda consagrado en leyes electorales como la actual basado en el sistema D’Hondt? Y todo ello con una crisis de fondo que habían causado l@s mism@s que especulando con el dinero, con las hipotecas o con lo que sea lo hicieron, especular, también de pasada con nuestras vidas e ilusiones. Ell@s, l@s culpables, l@s que nos robaron la sangre y la vida se iban a ir otra vez más, cómo se repite la historia, de rositas.
Algun@s en las cafeterías con nuestros amig@s o en los periódicos intentábamos solucionar los problemas del mundo sin acertar si quiera a resolver los nuestros propios, pues en el fondo eran los mismos, un capitalismo alienante que hace tiempo que nos había robado las vidas, todo lo que merecía la pena había sido arrinconado por ese sistema que para seguir vivos cada vez nos pedía entregar más y más horas de nuestra vida.
Pero una luz de esperanza alumbraba los corazones, teníamos conciencia de que era necesario cambiar este sistema, es más, éramos concientes de que era necesario sustituirlo por otro diferente. Como diría Saramago éramos y somos conciencia, conciencia despierta y lúcida de nuestra realidad y nuestro tiempo. Y cuanto más tiempo pasábamos en las plazas y en las calles, como veremos, éramos más concientes y cobrábamos mayor conciencia de lo que nos rodeaba, del atropello sistemático e impune del que éramos y somos víctimas día a día.
Fue en primavera, en el mes de mayo, cuando el hartazgo, la indignación y la conciencia individual y colectiva de que todo estaba mal construido desde la misma base lo que nos sacó tras un largo invierno de nuestras casas. Pero también la ilusión, el entusiasmo y la esperanza nos empujaron durante aquellos primeros días y semanas. Un nuevo actor vigilante al que nadie esperaba hizo su irrupción en la vida pública y ciudadana, en aquella ya lejana campaña electoral de las elecciones del 22 de mayo, ese nuevo actor se llamaba y se llama las PERSONAS y los CIUDADAN@S que hartos de la incompetencia de quienes tomaban las decisiones importantes íbamos a tomar la riendas de nuestras propias vidas.
Una luz nos empujaba, éramos concientes de que teníamos razón en nuestros planteamientos y que además contábamos con el apoyo mayoritario de la sociedad, no sólo perdimos el miedo, el poco que nos podía quedar a los ya acostumbrad@s desde hace años a la movilización y al activismo cívico, sino que un aura poderosa que nos hacía casi invulnerables nos empujaba más allá de toda resistencia y cansancio. Nos hicimos CIUDADAN@S en el sentido pleno del término y nos enriquecimos y crecimos como personas. Intentaron vencernos, para hacerlo usaron muchas estrategias, pero todas ellas fracasaron.
Primero intentaron burlarse y reírse de nosotr@s, desde la más oscura caverna mediática nos llamaron perroflautas y otras mil cosas.
Después intentaron criminalizarnos, calificándonos desde la caverna antes citada como radicales batasun@s o miembros de Segui e intentando hacer parecer violenta a una inmensa y abrumadora mayoría de personas pacificas con las ideas muy claras acerca de cómo debían de conseguirse las cosas. Somos radicales, por supuesto que sí, pero en el sentido etimológico del término, es decir, intentamos ir a la raíz del problema para buscar una solución que ataje de raíz el mismo. Pero quiero volver a la idea del intento de criminalización. Lo intentaron incluso siendo ell@s mismos, policías infiltrados y disfrazados (brazos de ese cuerpo plutocrático ya no tan invisible en esa noble tarea la del policía que intenta reventar un movimiento social pacífico manipulando la imagen del mismo desde dentro) quienes practicaban la violencia, y como nos recordó Taibo era y es así como prueba el hecho de que desconocemos los nombres de aquell@s que zarandearon a los políticos en Cataluña. Si no hubiesen sido policías infiltrados habría faltado tiempo a los medios de incomunicación y desinformación masiva para difundir sus nombres y esculpirlos en mármol en calles y avenidas.
También intentaron desacreditarnos, llamándonos imprecis@s, inconcret@s, idealistas, utópic@s, etc. tildando nuestras propuestas de maximalistas, cuando muchas de ellas podían aplicarse al segundo y como pronto se vería así era y es, pues pueden encontrarse en los programas electorales (esos de los que luego nadie sabe nada ni existe recuerdo de ellos) de polític@s en busca de votos, un ejemplo, la dación en pago que aparece en el programa del candidato socialista. Pero quien estuvo en Madrid pudo oír aquello de “Rubalcaba no te vamos a votar” y para quien ha estado tantos años en el gobierno su supuesto programa de izquierdas ya no cuela. En gran medida eso y la desastrosa gestión de la crisis explica el hundimiento electoral del PSOE. Para más INRI lo hicieron, eso de llamarnos imprecisos, inconcretos, etc. cuando teníamos claro lo que queríamos desde el minuto cero, como prueban los consensos de las primeras actas de las asambleas en Logroño, las de los días 18 y 19 de mayo. Otro ejemplo significativo lo encontramos en la tasa a las transacciones financieras que se quiere sacar adelante en el parlamento europeo, el cual ha pedido en los últimos días al G20 que acepte este proyecto para ponerlo en marcha a escala global. De acuerdo, se trata de un primer paso y está lejos de lo que debiera ser una tasa Tobin justa y solidaria, que gravase en un porcentaje mayor que el proyectado (entre el 0,01 y el 0,05 por ciento a todos los productos financieros desde acciones a divisas, pasando por productos de alto riesgo) las transacciones financieras. Se trata de un porcentaje irrisorio, ya que los críticos con la globalización, los cuales son quienes más han defendido en los últimos años la imposición de un impuesto a las transacciones financieras de entre el 0,1 y el 0,25 por ciento; como vemos se trata de un porcentaje mucho mayor que el proyectado. Asimismo y por supuesto se trata de un lavado de cara y de imagen a un sector como el bancario y bursátil al que se han inyectado tantas ayudas públicas y que es responsable directo de la actual crisis. También lo entiendo como un intento del sistema de asumir las propuestas ciudadanas y paralizar el cambio profundo de sistema, mentalidad y valores que son necesarios. Pero ese primer paso está ahí y puede ser que haya sido dado en la dirección apropiada. Quiero recordar aquí que la creación de una “tasa Tobin” fue una de las piedras de toque y fundacionales de la plataforma Attac (Asociación por la Tasación de las Transacciones Financieras y por la Ayuda a los Ciudadanos).
También intentaron asustarnos, mandándonos día sí y día también a la policía a vigilar nuestros movimientos, a contarnos y a reírse de nosotros. Esas risas dejaron de serlo cuando en momentos como el 15 de octubre las plazas estaban tan llenas que ya nadie más cabía en ellas. No faltaron tampoco en las asambleas y en los momentos previos a los manifestaciones nuestros amigos de la policía secreta v4stidos de paisanos… Cuando se acercaban las adoctrinadas hordas del JuManJi y había que limpiar de bichos raros (así nos llamaron policías a quienes pude oír de su propios labios estas palabras junto al congreso, si bien también habían tenido que aguantar lo suyo en aquellos días de verano…) las plazas y avenidas se empezaron a repartir palos frente al ministerio del Interior con la clara intención de acojonarnos. No fue la única vez, nuestros compañer@s de la marcha a Bruselas fueron gasead@s, detenid@s, identificad@s, acosad@s, hostigad@s, agotad@s y putead@s de mil y una formas en París y sus barrios aledaños.
También intentaron manipular nuestras ideas, objetivos y planteamientos, dibujando un panorama o programa a corto plazo que no se correspondía con nuestras intenciones últimas, con nuestras aspiraciones, acabar con este sistema injusto e insolidario y clausurar, cerrar, dar el portazo, dígase como se quiera, a todas las bolsas de valores del mundo, desde Madrid a Pekín, pasando por Londres o Nueva York.
Pero no pudieron vencernos, pues sabíamos que habíamos elegido la “derrota” a corto y medio plazo para conquistar la victoria a largo plazo, porque vamos lento porque vamos lejos, muy lejos. Hablo de “derrota” entre comillas porque como veremos son ya varias las cosas que se han conseguido y han cambiado a mejor, pero ciertamente aún no hemos alcanzado nuestros objetivos más ambiciosos y a largo plazo. Ya nada volverá a ser igual. Porque no vamos a rendirnos hasta que la tarea esté acabada y queda muchísimo por hacer, sólo estamos empezando… En el fondo de nosotros albergamos una esperanza, una vieja aspiración que consiste en alcanzar en este planeta que vivimos una justicia social para todos, ya que no tienen porque seguir ganando o salir ganando personas sin ética si le damos un vuelco al mundo en que vivimos. Algo tengo claro, si fracasamos será con las botas puestas y dejándonos la piel en el intento. Hace falta tiempo para conquistar objetivos ambiciosos y nadie dijo que la tarea iba a ser fácil, lejos de serlo es dificilísima, especialmente titánica, pues ellos, los culpables, tienen a su servicio y pagan a analistas, sociólog@s, plubicistas, todólog@s, tertulian@s, desinformador@s, estómagos agradecidos, fuerzas del orden y el desorden, etc. que se encargan de intentar deshacer la madeja que se va trenzando.
Aún así y más allá del discurso neoliberal y competitivo que todo lo basa y resume en derrotas o victorias, más allá de la victoria y la derrota, digo, estará el camino recorrido, los compañer@s conocidos en el mismo y la satisfacción personal y humana de estar en el sitio que debíamos estar y de hacer lo que se debía hacer, es decir, luchar y trabajar por un mundo mejor y más justo.
De la mano de asambleas y acampadas recuperamos nuestra voz, dijimos basta a tanto atropello e injusticia. Poco a poco comenzamos construir una realidad distinta que desplazaba nuestra sociedad hacia un modelo más ético y más justo. Ya que l@s polític@s y sus cómplices y aliad@s en la sombra y en la penumbra y a veces cara al sol, las elites socioeconómicas, ell@s, l@s culpables, que se repartían sueldos millonarios, indemnizaciones astronómicas y primas sin riesgo, eran incapaces de hacer su trabajo, porque en el fondo no querían hacerlo, echarle valor y otra cosa al asunto y apostar decididamente por el pueblo, fuimos nosotr@s, las PERSONAS, los CIUDADAN@S, quienes nos pusimos a trabajar para arreglar todo cuanto nos rodeaba, proponiendo alternativas y soluciones.
Este nuevo actor al que antes me he referido y que somos las PERSONAS y los CIUDADAN@S ha propiciado un profundo cambio social y en las mentalidades. Una ciudadanía despierta y atenta vigila los movimientos de los poderosos, se ha producido una reordenación de las posturas y los elementos que forman el entramado social. Camps, imputado en una causa judicial, se vio obligado a dimitir ante el clamor popular que pedía su dimisión en calles y plazas. Surgieron voces críticas en los lugares más insospechados, como por ejemplo en la misma policía, como pudo verse en la llegada de las marchas populares indignadas a Madrid (cuando aquel valiente policía tomó la palabra) o sin ir más lejos en un comunicado del SUP (Sindicato Unificado de Policía) que si no me falla la memoria hablaba de “Constitución vulnerada” para referirse a la situación vivida este caliente verano y en los meses precedentes.
Los privilegios de la clase política dejaron de verse como algo normal e irreversible, junt@s canalizamos la indignación social que existía antes un@s politic@s que estaban lejos de las ciudadanos, que vivían en un oasis de lujo compuesto por salarios astronómicos, jubilaciones, coches oficiales, dietas, cargos de confianza, asignaciones de libre disposición, etc.
Gracias al impulso del 15M se han dado pasos adelante en una ley de transparencia de las cuentas de los organismos públicos y sus gastos reales, más allá de lo presupuestado en los presupuestos generales del estado (PGE).
Asimismo propusimos fórmulas de representatividad más cercanas al ciudadano como las listas abiertas o formas de democracia directa y participativa como la celebración de más y mejores referendos o consultas ciudadanas. Digo mejores porque defendíamos y defendemos que los mismos tuviesen un carácter vinculante. Para ello propusimos la modificación de ciertos artículos de la Constitución y recogimos firmas de apoyo al respecto.
También nosotr@s canalizamos la indignación popular ante un sector bancario que alimentó la burbuja inmobiliaria en tiempos de bonanza en busca de nuevos ingresos en forma de intereses hipotecarios y que con su actuación provocó una crisis financiera que ha supuesto un recorte de la financiación crediticia a familias y pymes, mientras los directiv@s de esos bancos siguen recibiendo ingresos millonarios en forma de sueldos, indemnizaciones y primas. Nosotr@s propusimos acabar con los rescates y de ser realizados propusimos la nacionalización de las entidades en dificultades, ya que si han de ser rescatadas con dinero público esas entidades, públicas han de ser las mismas. Asimismo pedimos responsabilidad, dimisiones y juicios para aquell@s banquer@s que han actuado de forma manifiestamente irresponsable generando millones de euros en pérdidas. Pedimos lo mismo para figuras como la del gobernador del banco de España que declaró que la Caja de Ahorros del Mediterráneo (la CAM) era “lo peor de lo peor” tras inyectarle un total de más de 7.000 millones de euros en dinero público unos meses atrás.
Asimismo propusimos alternativas al problema de los desahucios, como la dación en pago, el alquiler social o la ocupación activa de viviendas, locales y naves desocupad@s por parte de las personas que no tienen la suerte de habitar (en) una vivienda digna.
Para ponernos en contacto, informarnos y organizarnos usamos las nuevas tecnologías, las cuentas de correo electrónico, los foros y las redes sociales. Para difundir nuestras ideas también usamos esas redes sociales, páginas web y blogs. Pero también estuvimos en las calles: repartimos miles de octavillas y pegamos miles de carteles, preparamos y organizamos asambleas periódicas y extraordinarias, concentraciones y multitudinarias manifestaciones públicas y cívicas.
Aquellas personas que al principio eran desconocidas poco a poco dejaron de serlo, surgieron lazos de amistad de un modo u otro, empezaron a ser nuestra familia, otra familia que poco a poco iba creciendo como una marea incontenible.
Junt@s fuimos descubriendo las cloacas y las alcantarillas del sistema y del capital, los paraísos fiscales, las SICAVS, las injusticias sin freno como la del banco con dos caras: un mismo banco tiene dos caras, la del banco bueno con un nombre que cotiza en bolsa y privatiza los beneficios y el banco malo con otro nombre en el que se acumulan activos tóxicos y pufos a mansalva, creado con la idea de entrar en quiebra y tener que ser rescatado por el estado o la UE, el BCE, el FMI, el Banco Mundial o quien sea, es decir, que socializa las pérdidas, ya que las tenemos que pagar entre tod@s.
Por si todo ello fuera poco asistimos asombrad@s al desmantelamiento del ya de por sí raquítico estado del bienestar español disfrazado bajo unos recortes que no han hecho nada más que comenzar. Un desmantelamiento que aparecía anunciado en aquel impresentable y decididamente ininteligible o incomprensible “Pacto del euro” y sus cuatro estrategias, un pacto, digo, contra el que nos movilizamos multitudinariamente en aquel no tan lejano 19 de Junio. Lo que pedimos no es algo utópico o ilusorio, no es un “todo” inalcanzable al que por cierto también tenemos derecho porque intentaron apropiarse de “todo” lo que nos pertenecía; aquello a lo que aspiramos lo recoge nuestra Constitución, exigimos el derecho a una vida digna, a un trabajo digno, a una vivienda digna, a una sanidad y educación dignas, etc. Si eso es “todo”, “vivir con dignidad”, lo pedimos todo, absolutamente todo. Por cierto una Constitución que era tan difícil de modificar hasta hace bien poco y que ahora han reformado en tiempo record para intentar asegurar de forma infructuosa (porque cuando venga los malos tiempos de verdad no lo van a conseguir se ponga en la Constitución o se firme en la Biblia) el pago de la deuda pública, estableciendo de paso varias categorías de acrededor@s distintos, algun@s de l@s cuales gozan de privilegios de los que otr@s no disfrutan.
Y todo ello porque la lógica neoliberal se ha encargado de convertir en lujo todo aquello que debería ser un derecho y la palabra libertad se ha desvirtuado para convertirse sólo en un cheque en blanco para quienes desean contratar a un obrer@ o trabajador/a que ante un panorama de millones de parad@s tiene que pasar por el aro con condiciones laborales cada vez más abusivas y draconianas para el/la mism@.
Pero las cosas han cambiado, ya no son como antes. El movimiento se ha extendido por el mundo, a pesar de la represión a la que ha sido sometido desde las calles de París a las de Nueva York y una nueva forma de activismo, a escala planetaria, ha empezado a germinar, como prueba la exitosa jornada del 15 de octubre en la que nos manifestamos personas de casi mil ciudades y noventa países. Si algo tengo claro es que vendrán muchas más primaveras como la pasada, con nuevas y preciosas flores, con nuevos y radiantes soles.
Óscar, Asamblea de Logroño.

