VA POR TI

(SECCIÓN: TIEMPOS DE CAMBIO)

Lo recuerdo perfectamente, pues largo ha sido el camino y ancho es el recuerdo. Tendríamos unos diez años y a mi hermano y a mí nos gustaba jugar a la historia. Nos desafiábamos preguntándonos el uno al otro fechas de todo tipo de acontecimientos históricos: guerras, batallas, paces, periodos históricos, etc... No recuerdo una actividad que despertase mayor pasión en nuestras mentes. Apuntábamos las preguntas y las respuestas en papelitos con bolígrafos de diferentes colores. Era un juego muy divertido. Recuerdo que en COU saqué todo notables menos en una asignatura en la que saqué sobresaliente "Historia del mundo contemporáneo". En la selectividad no me fue mal, un 6,25, aunque sin duda me fue mejor en filosofía, 9,5 y en arte, un 8. Lo primero tiene explicación, fue la única asignatura que estudié a fondo antes de la selectividad, recuerdo a mi abuela viendo como estudiaba en aquellas largas noches, asomándose a la habitación en la aldea. Lo segundo también, tras el suspenso del primer trimestre me tome como un asunto personal superar la dura prueba que planteaba ante mí una profesora exigente, una de las mejores que he tenido. Me sentaba en esa mesa que daba a las montanas y mañana, tarde y noche trabajaba sin descanso haciendo ejercicios de selectividad de arte durante todos los fines de semana. Así fue durante unos cinco o seis meses. No tuve que tocar un libro antes del examen en esa asignatura. La verdad es que en mis inicios no fui un alumno brillante. Suspendía varias asignaturas de forma reiterada, sobre todo matemáticas e inglés. Eso sí, destacaba en ciencias sociales y literatura y en los test de inteligencia me diagnosticaron una memoria importante, fui el segundo de la clase en ese apartado, y ciertas habilidades lingüísticas. Necesite la ayuda de varios profesores particulares para aprobar inglés y matemáticas de 2° de BUP (con la inestimable ayuda del bueno de Santi). Sólo el esfuerzo, el trabajo, el interés y por supuesto la memoria me hicieron situarme en el notable. Fue en COU cuando alcance el nivel máximo de conocimientos. Mi mejora en los resultados académicos se explica porque sentía cómodo y feliz estudiando las asignaturas que me gustaban: historia, arte, latín, filosofía, literatura... Si tuviese que decantarme por sólo tres de ellas no habría dudas a pesar de mi pasión por el arte: literatura, historia y filosofía. Por otra parte en mi mente ya se había formado una red cognitiva, sobre todo lógica e instrumental, capaz de defender y sacar adelante casi cualquier tipo de prueba o examen en el ámbito de los denominados estudios de letras. Después vino la universidad (ni una sola asignatura suspendida en toda la carrera y una media en el expediente de notable) y con ella la lesión y el bueno de Pedro. También vinieron los trabajos sobre mentalidad revolucionaria y difusión de las ideas ilustradas y sobre tantos y tantos temas (Maquiavelo, Hernán Cortes, El pensamiento de Hobbes, Felipe II, El reformismo en tiempos de Carlos II, las revoluciones burguesas, la independencia de Cuba, la orientación ideológica del diario La Rioja durante la primera guerra mundial, la republica de Weimar). Más tarde vino el CAP y los viajes por España en busca de una oportunidad (Zaragoza en el año 2002 y Valladolid en el año 2004, con risas, familia y amigos como música de fondo), las preguntas que teníamos que hacernos para entender la historia, para poder escribirla (¿te acuerdas José Luis? Claro que sí, ¿cómo no ibas a acordarte?), los diez cursos del CPR, el Máster en busca de otra oportunidad en el extranjero al ver que aquí se me negaba. De nuevo conseguí un expediente brillante y los elogios de numerosos profesionales. Son tantas las cosas acaecidas en el transcurso del citado Máster, tantas las personas a las que pude conocer y de las que pude aprender... Pero he de ser breve, no puedo extenderme. Después vino la limpieza de las clases, la oportunidad para el olvido, el maestro Geru, sus lecciones silenciosas y sus gestos de grandeza, los apuntes para "ley de vida" escritos en aquella mesa bajo tierra, nueve páginas y más de cuatro años de trabajo, la lectura de reojo de las pizarras en busca de ideas para un futuro que se dio (Brest Litovsk, Versalles, Locarno...). Aún así no pude aprobar. El listón, como siempre, estaba por las nubes. No tocó el único tema que dominaba plenamente: el debate historiográfico sobre la revolución francesa. Una carambola del destino, tras la que se esconde la lucha de otros para perpetuar su privilegiada situación laboral, y un golpe de suerte enorme van a permitirme trabajar por un breve periodo de tiempo de profesor. Mi sueño desde la infancia está a punto de hacerse realidad. Ya siento la felicidad de quien desea animar y ayudar a despertar conocimientos e inquietudes. Ya siento la satisfacción intelectual de quien desea compartir conocimientos e ideas y debatir con espíritu crítico. Ya siento la felicidad de lo único que puede hacerme feliz en ausencia del amor. Pasaré del grupo E al grupo A sin visitar ni el B, ni el C, ni el D, al avanzar más de 300 puestos tras varios tirones en una lista de la que formo parte desde febrero del año 2004. ¿Quién iba a apostar por ello?, ¿quién lo hubiese hecho? Eso sí que es un salto espectacular. Tomás y Valiente, oí hablar de él primero en la televisión, después vi su nombre en los catálogos y los listados bibliográficos sobre el antiguo régimen y la edad moderna, más tarde en unas hojas camino del sur en un autobús que viajaba en compañía del alba: fue el día de su muerte en un atentado. Algunos todavía lo recuerdan, recuerdan casi todo, la memoria... Ahora hasta los carteles del espejo de la secretaría me reciben como a un hermano, el trabajo abrumador apilado en una mesa, el reencuentro con Chuchi que me devuelve a otros tiempos, otros sueños que eran los mismos junto a la pizarra, sin palabras... A veces te da por pensar que esto del destino existe, otras veces creo que es un juego de la mente que busca coincidencias y puntos de giro. El lunes es mi primer día de clase y ya siento la felicidad. Sé que en ausencia del amor sólo la realización de mi vocación profesional puede hacerme feliz. Ahora que mi sueño está a punto de cumplirse no puedo dejar pensar en mi abuela María, en su apoyo y cariño incondicional, en su apuesta personal y afectiva por mí. Ella estaría orgullosa. Allí donde estés seguro que sonríes al verme feliz. Aquí estoy. Sigo luchando. Esto va por ti.

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

jose ignacio

jose ignacio dijo

Enhorabuena Oscar,el esfuerzo se ve recompensado.Me alegro mucho.Un saludo¡

Martina

Martina dijo

ójala todos los profesionales de la docencia tuvieran la misma ilusión que muestras tu!

Felicidades!!

Óscar Garrido García

Óscar Garrido García dijo

Gracias José Ignacio.

Ayer cuando iba en el autobús rumbo a Fuenmayor recordé que os conocí a Miguel y a ti en el polideportivo de esa localidad. Esa día hubo un recital en el que participaron varios poetas, entre ellos estaban Luis García Montero, Enrique Cabezón y Carmen Beltrán.

¿Es otra casualidad más?

Gracias Martina.

Conozco a profesionales de la docencia con más ilusión que yo, por ejemplo mi amigo Luis Ángel, que es la ilusión en persona, o muchos de los profesores que han pasado por el CPR, por ejemplo Pedro Oña, el cual está impartiendo en la actualidad un curso sobre "la aplicación didáctica de las TIC en las CCSS".

http://blogdelaclasedehistoria.blogspot.com/

http://www.elauladehistoria.blogspot.com/

carmen

carmen dijo

enhorabuena óscar

suerte y que lo disfrutes mucho

Óscar Garrido García

Óscar Garrido García dijo

Muchas gracias Carmen.

Pienso disfrutar de cada clase.

Un abrazo, Óscar.

Llevo toda la tarde seleccionando materiales de carpetas y libros de texto. Me gustaría disponer de más tiempo para poder hacer buenas presentaciones de ppt, etc.

CePoRros

CePoRros dijo

¿¿Buenos profesionales en el CPR??
Jajaja, pues si empezamos por su director y seguimos con toda esa gente qeu trabaja "TAN duramente", nos quedamos solos.

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Sobre este blog

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Tiempos de cambio

Óscar Garrido García (Logroño, 1977).
Es poeta, licenciado en Humanidades por la Universidad de la Rioja (2001) y Máster en Didáctica para Profesores de Lengua y Cultura Españolas en Centros Educativos Extranjeros (2006).

Ha publicado el poemario Martillos de silencio (Nausicaa , 2005) y relatos en libros recopilatorios como Cosas de niños (Ayuntamiento de Logroño, 2003) y Una palabra en la recámara (Ayuntamiento de Logroño, 2004). Asimismo ha colaborado en la revista literaria Portales y en las web de crítica política y opinión Veredas y Represión en la Rioja durante la Guerra Civil

Además ha sido colaborador del diario independiente Noticias de La Rioja donde ha publicado artículos de opinión, tribunas y reseñas literarias.

Correo electrónico: oscargarridogarcia77@yahoo.es

Algunos enlaces:
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Fotoblog de Lucas Isabel Bono Noticias de La Rioja
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Foro por la memoria
Represión en la Rioja durante la Guerra Civil
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