La crisis y los recortes que se derivan de ella están crispando los ánimos en varias localidades del entorno metropolitano. Si en días atrás padres y madres de Villamediana de Iregua habían alzado la voz en defensa de la escuela pública, ahora son los vecinos de Alberite los que recogen firmas para que no les quiten el servicio del autobús urbano para viajar a Logroño.
Cerca de 1.400 rúbricas han recopilado en diez días para pedir que continúe el urbano, y que no les integren en la red del metropolitano. Están incluso dispuestos a ver reducidas las frecuencias de paso y a que les incrementen el precio del billete, con lo que la prestación de ambos servicios quedaría parejo en periodicidad y precio. En lo que diferirían, y en lo que continuaría ofreciendo mayores ventajas el urbano, es en que el transporte del Ayuntamiento de Logroño realiza veinte paradas a su paso por la capital riojana y varias en Villamediana, antes de llegar a Alberite. En cambio, con el metropolitano los alberitenses sólo podrían bajar en cuatro puntos en Logroño, lo que aducen, les dejaría sin posibilidad de conexión con otros urbanos. Esto, aseguran, les crearía serias incomodidades para llegar a sus puestos de trabajo o al médico en el Carpa, por ejemplo. Ganarían, eso sí, una mejor comunicación con localidades de su entorno, como Albelda, Nalda o Ribafrecha, ya que las líneas que cubrirían el paso por Alberite serían la 4 (que accede hasta Nalda) y la 5 (que finaliza en Ribafrecha).
Por su parte, el Ayuntamiento admite que, en los tiempos que corren, pagar 102.000 euros al año al Consistorio de Logroño por el urbano (pese a que el 50% se lo financia el Gobierno de La Rioja) resulta “inviable”. Así, prefieren adherirse al metropolitano, que lo sufraga en su totalidad el Ejecutivo regional, y destinar esos 102.000 euros a otras necesidades del municipio. 
Mientras, la Plataforma en Defensa de la Escuela Pública en Villamediana no piensa dar su brazo a torcer y continuará peleando porque no se suprima el próximo curso la cuarta línea de Infantil en el colegio público, por la voluntad de Educación de implantar una zona única de escolarización que aglutine Logroño, Lardero y Villamediana. Los padres y madres afectados por este recorte piensan personarse en un pleno del Ayuntamiento de Villamediana para buscar el apoyo del Gobierno local a sus reclamaciones, acudir al Parlamento regional para exponer sus demandas y realizar una marcha hasta el colegio concertado de Marianistas para criticar que este centro haya ganado dos líneas nuevas de Infantil que antes no existían, cuando en el colegio público del pueblo la eliminación de una línea ha dejado a once niños sin plaza para el próximo curso.
Sus protestas no quedarán ahí. Buscarán una nueva cita con el consejero de Educación, Gonzalo Capellán, al que pretenden arrancarle un compromiso. Perseguirán que el Gobierno de La Rioja retroceda y admita la cuarta línea para el próximo año lectivo o que se comprometa a construir un nuevo colegio en Villamediana que dé respuesta al incremento sostenido de población infantil en el municipio. Incluso, le plantearán que podría hacerse uso del viejo colegio de la localidad, que quedó inhabilitado hace varios años, para evitar falten plazas para los niños de la localidad en la escuela pública. En ambos casos, los ciudadanos están dispuestos a flexibilizar sus demandas y asumir soluciones intermedias, pero no quieren dejar de contar con servicios de los que antes disfrutaban.






