Como es bien conocido, en la reunión de Pleno Ordinario del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada "Rioja" del pasado día 12 de enero de 2007, se aprobó por unanimidad la autorización para la plantación de variedades tintas y blancas minoritarias cultivadas tradicionalmente en el marco de Rioja, así como también la introducción de nuevas variedades blancas foráneas. Quedando en estos momentos pendiente de la preceptiva modificación de su Reglamento por parte del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, para resultar efectivo el acuerdo así tomado.
La autorización de las nuevas variedades blancas foráneas: Chardonnay, Sauvignon blanc y Verdejo, por una parte ha sorprendido y preocupado a gran parte de sector vitivinícola español, y por otra a suscitado una importante polémica sobre la idoneidad de esta importante decisión, que a nuestro juicio, puede ser sobradamente justificada por las siguientes razones.
1ª La superficie de viñedo blanco inscrito en el año 2006 resulta de 4.459 hectáreas. Si esta superficie la comparamos con las 9.094 hectáreas de viña blanca que se cultivaban en el año 1985, supone una reducción en términos absolutos de casi el 51 por 100 en un período de aproximadamente una veintena de años.
Año Viñedo blanco Viñedo tinto Total viñedo
1985 9.094 ha (23,3%) 29.903 ha (76,7%) 38.977 ha
2006 4.459 ha ( 7,4%) 55.931 ha (92,6%) 60.390 ha
El viñedo blanco representaba en el año 1995 un 23,3 por 100 del total de los viñedos cultivados, mientras que en el año 2006 es de un 7,4 por 100, lo que supone una disminución en términos relativos del 68,2 por 100.
2ª La producción de vino blanco en el año 2006 resultó de 15,2 millones de litros, que sumada a la fracción de mosto blanco que participa en la elaboración del vino rosado, estimada en un 50 por 100, suponen 5,9 millones de litros adicionales, lo que arroja un total de 21,1 millones de litros equivalentes de vino blanco. Si esta producción se compara con la equivalente del año 1985 de 31,9 millones de litros, supone una reducción en términos absolutos de casi el 33,9 por 100 en un período de más de una veintena de años.
Año Vino blanco Vino rosado Vino tinto Total vino
1985 21,8 Mlts (12,6%) 20,1 Mlts (11,6%) 131,4 Mlts (75,8%) 173,3 Mlts
2006 15,2 Mlts ( 5,5%) 11,8 Mlts ( 4,2%) 251,3 Mlts (90,3%) 278,3 Mlts
Año Vino blanco equivalente Vino tinto equivalente Total vino
1985 31,9 Mlts (18,4%) 141,4 Mlts (81,6%) 173,3 Mlts
2005 21,1 Mlts ( 7,6%) 257,2 Mlts (92,4%) 278,3 Mlts
Del mismo modo, la producción de vino blanco representaba en el año 1985 un 18,4 por 100 del total de los vinos producidos y comercializados, mientras que en el año 2006 es de un 7,6 por 100, lo que supone una disminución en términos relativos del 58,7 por 100.
3ª Hace unos meses, la Organización Interprofesional del Vino de Rioja (OIPVR) encargó la redacción de un Plan Estratégico Vitivinícola del Vino de Rioja, a un solvente equipo dirigido por Fernando Gómez-Bezares, prestigioso profesional y Catedrático de Economía de la Universidad de Deusto, así como la empresa consultora Bearing Point especializada en temas vitivinícolas. Una de las principales conclusiones a las que se llegó en este estudio, fue la de ampliación del actual catálogo de variedades blancas. Aconsejando en este sentido, no sólo el cultivo de las nuevas variedades blancas que recientemente se han autorizado, sino también algunas otras más, también de gran calidad y personalidad.
Esta conclusión se basa en la práctica desaparición del subsector del vino blanco de Rioja, como en los apartados precedentes se ha expuesto, motivado por la presión de otras zonas productoras españolas: Rueda, Rías Baixas, Navarra, Valdeorras, Penedés, Somontano, etc., cuyos vinos blancos ofrecen mejores prestaciones sensoriales, debido fundamentalmente a la utilización de determinadas variedades de uva de mayor personalidad y carácter aromático.
4ª Las hasta ahora actuales viníferas blancas autorizadas en la D.O.Ca. Rioja: Viura, Garnacha blanca y Malvasía de Rioja, son sensorialmente variedades bastante neutras, donde es difícil extraer más de lo que naturalmente ofrecen. Por otra parte, los enólogos riojanos y las modernas instalaciones vinícolas existentes en la actualidad, son capaces de sacar el máximo partido a estas variedades blancas tradicionales. En consecuencia, cuando se disponga de variedades de mejores prestaciones, en una masa crítica de volumen significativo, se verá inmediatamente la mejora cualitativa que experimentarán los vinos blancos producidos en la D.O.Ca. Rioja.
5ª La introducción de estas nuevas variedades no supondrá una pérdida de la imagen de tipicidad de los vinos de Rioja, pues en la propuesta de reforma del Reglamento de la D.O.Ca. Rioja este aspecto se salvaguarda, al decir que estas nuevas variedades no serán predominantes, de tal manera que en el etiquetado de los vinos, si se indicasen las variedades, deberá figurar siempre en primer lugar una variedad blanca tradicional de Rioja (Viura, Garnacha blanca o Malvasía de Rioja) o una variedad minoritaria de Rioja (Maturana blanca, Tempranillo blanco o Turruntés).
6ª Según fuentes del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, así como de los informes de la empresa consultora Nielsen, dentro del mercado nacional de vinos y cavas con Denominación de Origen, las ventas de vino tinto en estos momentos suponen un 61 por 100, mientras que las de vino rosado son un 6 por 100, y las de vinos blancos y cavas el 33 por 100 restante.
Si extrapolamos esta distribución porcentual, a las ventas del año 2006 de vino tinto de Rioja con cerca de 313 millones de botellas, ello supondría para Rioja unas ventas de vino blanco y cava de 169 millones de botellas, que añadiendo otras 15 millones de botellas resultantes de la elaboración de vino rosado con mitad de mostos blancos, resulta un total de 184 millones de botellas ó 138 millones de litros, cuando en la actualidad se comercializan realmente 21 millones de litros equivalentes de vino blanco. Es decir, la comercialización actual de los vinos blancos de Rioja es de tan sólo un 15 por 100 respecto de la comercialización potencial.
La increíble fuerza comercial de los vinos de Rioja, demostrada suficientemente con el dato de comercialización de más de 300 millones de botellas anuales de vino tinto de calidad, nos hace creer en la posibilidad de comercializar esta importante cantidad adicional de vino blanco de calidad, y como es lógico suponer, todo ello en un horizonte de varios años vista, pues por una parte las nuevas plantaciones de blanco deberán entrar primero en producción, y por otra parte, los mercados necesitan después, un cierto tiempo para su maduración.
7ª La producción potencial de 138 millones de litros de vino blanco de Rioja, equivale a una superficie de viñedo de 21.900 hectáreas de viñedo, donde deduciendo las aproximadamente 4.500 hectáreas de viñedo existentes en la actualidad, resulta un potencial vitícola de 17.400 hectáreas. Esta superficie sumada a las actuales 55.900 hectáreas de viñedo tinto destinadas a la producción de vinos tintos, supone un total de 73.300 hectáreas de viñedo potencial, que equivale a un crecimiento del sector vitivinícola del 21 por 100.
Una buena prueba de este importante crecimiento, es el interés del actual Gobierno de La Rioja, en potenciar el subsector de vino blanco, con la creación en el año 2003 de los Vinos de la Tierra "Valle de Sadacia", que posiblemente se transforme en Denominación de Origen para el año 2008.
Sin duda alguna, esta actuación puede en un futuro inmediato llegar a competir con los actuales vinos blancos de Rioja, aunque de hecho ya está ahora ocurriendo, en una lucha con total desventaja para los últimos, pues sus variedades actualmente autorizadas, sensorialmente ofrecen bastante menos, y también esta situación colisiona frontalmente con el plan de reactivación de los vinos blancos de la D.O.Ca. Rioja recogido en el mencionado Plan Estratégico y con la reciente aprobación de nuevas variedades blancas. Esta situación hace que sea de urgente necesidad, poner en marcha el plan de renovación varietal de vinos blancos en la D.O.Ca. Rioja, pues de no ser así el hundimiento del mercado de los vinos blancos será definitivo e irrecuperable.
8ª El cultivo de estas nuevas 17.400 hectáreas de viñedo, puede suponer un importante impacto en el desarrollo económico y social de La Rioja, con un notable crecimiento del empleo en el sector vitivinícola, además de generar una mayor renta y nivel de vida en determinadas zonas de la geografía riojana, actualmente con menor riqueza, en el espacio comprendido entre los vértices de las localidades de Huércanos, Cordovín, Cuzcurrita de Río Tirón y Santo Domingo de la Calzada, y donde precisamente se producen las mejores condiciones para el cultivo del viñedo blanco de calidad, debido a su mayor altitud y contar con un clima más frío y húmedo.
9ª En la actualidad existe un no despreciable número de acreditadas bodegas riojanas, que algunas desde años se han establecido en otras zonas vitivinícolas españolas, en busca de vinos blancos de mayor calidad, y por lo tanto de más fácil y rentable comercialización. Esta realidad supone, una no despreciable huida de capitales y recursos, hacia otras zonas productoras españolas donde se realizan estas inversiones, y en contra de los intereses regionales riojanos, y que también contribuye a explicar la drástica bajada de la superficie de viñedo blanco que se ha producido durante estos últimos años.
10ª La mejora de la comercialización de los vinos blancos, contribuirá también a mejorar, no sólo la calidad de los vinos tintos, al evitar la presencia autorizada de hasta un 5 a 15 por 100 de vendimia blanca en la elaboración de los vinos tintos, sino también a la mejora de la comercialización de los vinos tintos, debido al efecto de sinergia entre dos productos de verdadera calidad, como son los actuales vinos tintos y como serán los futuros vinos blancos, que lejos de competir entre ellos, reforzarán la oferta y la imagen de calidad de los vinos producidos en la D.O.Ca. Rioja.
Una buena prueba de todo lo anteriormente expuesto se encuentra en la opinión de Enrique Calduch, uno de los más reputados y fiables periodistas gastronómicos españoles, que el pasado sábado 24 de marzo de 2007, publicaba una columna en el periódico económico Expansión de ámbito nacional, donde comentaba a sus lectores esta cuestión de las nuevas variedades blancas de Rioja, y sobre todo advertía de la preocupación detectada en las otras zonas productoras de vinos blancos españoles de calidad, con la adopción de esta medida por parte de la D.O.Ca. Rioja....
3 comentarios · Escribe aquí tu comentario
murmuron dijo
Hola Pepe. Bienvenido. Es un lujo contar contigo en esta web. Estoy de acuerdo con lo que dices y creo que se ha perdido demasiado tiempo en autorizar nuevas uvas blancas. Lamento que se hayan perdido grandiosos blancos de viura envejecidos (sólo queda López de Heredia), seguramente porque son elaboraciones caras, con mucha guarda y con poco mercado, pero tal y como está el blanco en Rioja hacía falta un revulsivo. No creo que se pierda tipicidad, simplemente porque se ha perdido el blanco, por lo que creo que el acuerdo del Consejo se ha quedado corto. No entiendo cómo no se han autorizado otras variedades que sí va a cultivar, por ejemplo, Valles de Sadacia ni se está experimentando ya con otras como el albariño que no se cultiva en las regiones limítrofes. De todas formas, la propia normativa en sí que obliga a experimentar durante unos años con las variedades que no se cultivan en autonomías lindantes me parece una tontería. Por cierto, ¿qué opinas del rosado (el hecho con uva tinta)? ¿crees que tiene opciones?
NULL dijo
En cuanto a los vinos rosados en Rioja, yo soy más escéptico que con los vinos blancos. Efectivamente cuando hablamos de vinos rosados, de buenos vinos rosados, nos estamos refiriendo siempre a vinos elaborados exclusivamente con uva tinta, pues la mezcla de mostos blancos, casi siempre "desdibuja" mucho la singularidad que le debe aportar el carácter de la variedad tinta.
Aunque a mi entender, en el caso de vinos de Rioja, pienso que potenciar la producción de los vinos rosados, no me parece en estos momentos de gran interés, habida cuenta que las actuales posibilidades comerciales de este tipo de vinos no es tan clara, como por el contrario sucede con los vinos blancos; y además, no tendríamos la baza comercial de la originalidad, pues no olvidemos que nuestra región vitivinícola vecina, Navarra, ya produce tradicionalmente unos excelentes vinos rosados, y que según mi opinión están entre los mejores del mundo.
Sin embargo, si me gustaría terminar con un apunte muy interesante sobre este tipo de vinos. Me estoy refiriendo a los típicos "claretes" producidos en la subzona de Rioja Alta (Badarán, San Asensio, etc.). Elaborados con una elevada proporción de mosto blanco, y casi "manchados" por color de vendimia tinta.
Mi opinión es que el Consejo Regulador de la D.O.Ca. Rioja debería ampararlos, como algo muy especial y tradicional, así como regular su producción, de manera que estuviera encaminada a la elaboración de vinos de mucha calidad, y más ahora, cuando podremos disponer de vendimias blancas aromáticas que darían mucho juego a estos singulares vinos.
Julian dijo
En este mismo web hay un artículo curioso sobre el tema, titulado "A quien corresponda..." que escribe Julio Sáenz, enólogo de La Rioja Alta, que habla de las nuevas variedades. Para el que le apetezca, está publicado en http://blogs.larioja.com/vinosclasicos . Creo que es un buen apunte a este artículo.
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