La Rioja

img
Fecha: abril, 2013
Los nombres de los vinos de Rioja (I)
Alberto Gil 30-04-2013 | 11:49 | 0

El nombre del vino es como el nombre de dios para los ‘marketeros’. El poder de la tradición caracteriza buena parte de las nomenclaturas de los Riojas: marqueses, condes y otras referencias nobiliarias abundan entre las bodegas más clásicas, desde las dos fundadoras del Rioja moderno en el siglo XIX (Marqués de Murrieta, Marqués de Riscal) a otras mucho más actuales. Un ejemplo es el de Enrique Forner, fundador de Marqués de Cáceres, que recurrió a su amigo valenciano Vicente Noguera para que le ‘cediese’ el título nobiliario y bautizar así los vinos de su bodega. Una apuesta a priori arriesgada -Cáceres poco tiene que ver con Rioja y tampoco la casa nobiliaria tenía vinculación directa con el vino- que, sin embargo, ha tenido un éxito extraordinario y que al marqués y sus herederos le ha dado unos beneficios en forma de ‘royalties’ nada desdeñables supongo.

Las bodegas históricas recurren también en ocasiones a pagos, a fincas vitícolas de toda la vida, para nombrar sus botellas: ahí tenemos los casos de Viña TondoniaBosconia (López de Heredia), Viña Pomal o La Vicalanda (Bilbaínas)…, en una práctica también muy actual hoy en día: Valcaliente (Ruiz Jiménez); La Nieta o El Puntido (Eguren), Viña El Pisón (Artadi)…  De hecho, es habitual entre los llamados ‘renovadores’ de Rioja recurrir a los pagos, a las fincas, coherentemente con el discurso de la tierra de los mil vinos y el concepto de ‘terroir’. Llama la atención el caso de Miguel Ángel de Gregorio, cuya bodega Finca Allende (nombre de Virgen) bautiza sus principales marcas con nomenclaturas muy religiosas, incluso pasionarias: ejemplo de ello son su Mártires o Calvario, si bien no significa que el bodeguero vaya a misa todos los domingos o se flagele por las calles de San Vicente en Semana Santa, sino que son los nombres de los viñedos de Briones de donde salen los vinos.

Curioso es el caso también de Dinastía Vivanco, que con la marca intentó recoger la tradición familiar de abuelos y padres en el mundo del vino y que, tras un largo litigio judicial, ha logrado el derecho de uso de la marca por encima incluso del título nobiliario del auténtico Marqués de Vivanco, quien, después del éxito y las inversiones de la familia riojana, se le ocurrió entrar en el sector del vino con su propia marca y vino de la !Ribera del Duero!.

Otro campo explotado por las nomenclaturas del vino riojano son las indicaciones mitológicas. Bodegas Ontañón es una referencia en sí misma con las esculturas de Miguel Ángel Sáinz y con sus coleciones mitológicas de vino, pero tampoco es menos interesante la historia de Zenus, el vino de Chucho Puelles (Ábalos), un gran tipo y bodeguero al que espero que algún día la historia le dé la importancia que tuvo para conseguir que los pequeños viticultores pudieran criar vinos con la ruptura de la exigencia del mínimo de 500 barricas.

Pero esa es otra historia. Cuando uno ve la botella de Zenus piensa en la conjunción de Zeus y Venus y en el simbolismo mitológico para designar el vino ‘top’ del amigo Chucho, pero cuando le preguntas por esta conjunción de deidades, el bodeguero te contesta algo muy diferente: “¿Mitología?…, qué va. Estábamos un día en el bar de Ábalos tomando un vino y entró el ‘Cenutrio’, un tipo del pueblo, y allí tomando un vino un amigo le saludó: ¡qué pasa Zenus!”…

Ver Post >
Paisajes Culturales del Vino: la ‘zona cero’
Alberto Gil 24-04-2013 | 1:10 | 12

La inclusión en la lista indicativa de la Unesco de la candidatura Paisajes Culturales del Vino ha encendido la comarca de La Rioja Baja y ha evidenciado una falta de información sobre lo que Gobierno vasco y riojano pretenden. Vista la situación actual del paisaje vitícola riojano y la desprotección legislativa ante casos como la subestación eléctrica de Haro, las autopistas, carreteras, gasoductos, concentraciones parcelarias, reestructuración de viñedos, etc., me parece a priori difícil lograr que la Unesco nos conceda la protección que nosotros no hemos dado a nuestro entorno ni a nuestros mejores viñedos. Pero, al margen de esta cuestión, el Gobierno riojano no ha jugado, ni mucho menos, bien las bazas. El desconocimiento de la candidatura por parte de todo el sector, Rioja Alta incluida (no sé si sucede lo mismo en la Alavesa), es absoluto.

En primer lugar, nadie sabe qué implica la declaración para aquellos viticultores incluidos en la zona geográfica protegida: ¿se limitarán determinadas prácticas de cultivo?, ¿se limitará la construcción de caminos, infraestructuras?, ¿se exigirán determinadas restricciones en la producción o elaboración?… Y, por supuesto, nadie sabía nada de la zona geográfica protegida hasta que confeccionamos un mapa en el periódico en función del informe presentado ante la Unesco.

 

He leído el informe justificativo que cuelga en la web de la Unesco y, sin entrar en el fondo, llama la atención que la delimitación geográfica elegida se base en el supuesto “rombo histórico al que se refieren muchos autores” (cito textualmente). Desconocía personalmente este ‘rombo’ , y a los no mencionados autores, y lo que veo en el dibujo es la Sonsierra y algún añadido más amplio a forma de trazos sobre un mapa cuasi político porque no podía quedar fuera Logroño.

Rioja, y esto sí lo dicen todos los autores, se caracteriza por la conjunción de tres climas, tres tipos de suelos, siete variedades de uva (ahora alguna más) y una tradición y una cultura milenaria de cultivo y elaboración en toda la región. La delimitación elegida bien podría ser casi exclusivamente la Rioja del tempranillo y una incompleta tradición en una zona que, aun siendo preciosa y extraordinaria, es únicamente parte del todo, como bien recuerda el bodeguero Álvaro Palacios.

La Rioja Baja tiene derecho a reclamar al menos información. Allí también hay viticultores y bodegueros. Allí también hay historia y cultivo de la vid y, por supuesto, hay paisajes extraordinarios que complementan la riqueza de Rioja con un clima mediterráneo-continental y con unas uvas que históricamente han abastecido a las bodegas de La Rioja Alta y Alavesa.

Me recuerda el bodeguero Amador Escudero que cuando surgió la denominación de origen Cava el que luego fue presidente del Consejo Regulador, Ángel de Jaime Baró, decidió por su cuenta y riesgo que en La Rioja Baja no se daban las condiciones para la elaboración de espumosos. Amador removió Roma con Santiago ante el Instituto Nacional de Denominaciones de Origen (INDO) y el propio Consejo Regulador catalán para lograr la inclusión de Grávalos, pero nunca logró la de sus viñedos de Yerga lo que ha limitado la producción del mejor cava riojano.

Ahora tengo la impresión de que estamos en más lo mismo: se ha delimitado una zona que prácticamente se ciñe a la Sonsierra presuponiendo que la Unesco la quiere así, pero ni siquiera se ha dado la oportunidad a bodegueros y viticultores de La Rioja Baja a defender su cultura, su paisaje, su historia o su tradición. Si el proyecto lleva cuatro o cinco años preparándose, ¿por qué no se ha escuchado a los directamente, para bien o para mal, afectados o interesados?

Ver Post >
Gente del vino
Alberto Gil 22-04-2013 | 12:51 | 0

“Incansable trabajador de voluntad de hierro” (*)

Pedro López de Heredia Ugalde (Zarauz, 1928) es nieto del fundador de una de las bodegas más antiguas (1877) y emblemáticas de Rioja y de España. Cursó estudios primarios en Haro, de bachiller en Logroño y en 1948 terminó ciclo en la Escuela Pericial de Comercio. Se trasladó a Madrid, donde estudió Derecho, que concluyó con éxito en 1953. «Cuando terminé bachillerato le pregunté a mi padre qué le parecía que estudiase Química», recuerda Pedro: «Es asunto tuyo, pero si te quieres venir a la bodega no te lo aconsejo», me contestó. «Si estudias Química, luego vas a tener la tentación de hacer ‘chapuzas’ con el vino». «Por eso estudié Derecho». La anécdota resume la filosofía de Bodegas López de Heredia y de una familia que transmite, generación por generación, la elaboración más clásica, auténtica y natural del vino hasta convertirse en la única bodega artesanal que queda en Rioja y en España.

La vocación bodeguera de Pedro López de Heredia, en cualquier caso, está fuera de duda. Así, sólo un año después de terminar Derecho, en 1954, comenzó a trabajar en la bodega familiar. Pedro López de Heredia ha llevado el timón de la bodega durante gran parte del siglo XX con una trayectoria impecable y ha depositado en sus hijos, intacto, el espíritu del fundador. Trabajador infatigable, aún hoy en día, tiene una voluntad de hierro, un gran corazón y un sentido de la justicia salomónico que le ha hecho ganarse el respeto de toda la profesión. Pedro López de Heredia tuvo además otras inquietudes. En 1977 fue elegido diputado por Alianza Popular hasta 1984. Fue vocal del Consejo Regulador y directivo del Grupo de Criadores y Exportadores, desde donde defendió cuestiones como la autenticidad de los vinos finos de Haro frente a los finos jerezanos. Ha recibido numerosos premios, como la Orden Civil del Mérito Agrícola (1968), el premio a la Vida Empresarial del Club de Marketing (1994) o el Premio Excelencia de Diario LA RIOJA en 1999″.

Pedro López de Heredia, es, era, gente del vino. Aunque me gustaría comenzar con otro post este nuevo blog, las primeras líneas son para un grande del vino que llamaba a las cosas por su nombre: para don Pedro los vinos debían de ser ‘finos’ y el resto (incluidos la mayoría de los actuales) son de ‘pasto’; la tienda de la bodega diseñada por la arquitecta iraní Zaha Hadid es la ‘frasca’ (por su forma de decantador) y una botella de tres cuartos, aparte de ser el equivalente a un kilo de uva, es la medida ideal para el consumo de una persona durante la comida…

Lamento mucho su marcha, pero celebro que su espíritu y su forma de entender el vino continúe intacta con sus hijos. Os dejo un enlace con el fantástico programa ‘En clau de vi’, producido y emitido por TV3 que protagonizó María José López de Heredia con Fernando Remírez de Ganuza. Es largo, pero para disfrutarlo del primer al último minuto.

 

 

(*) El texto en cursiva es el perfil de Pedro López de Heredia en el homenaje que le hicimos, junto con Gonzalo Ortiz y Ezequiel García, a tres personajes ilustres del vino de Rioja.

 

Ver Post >