La Rioja
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Fecha: junio, 2015
Juego de Tronos… en Rioja: Daroca, el nuevo presidente
Alberto Gil 23-06-2015 | 12:12 | 2

Muerto Robert Baratheon (Víctor Pascual) la paz se aleja de los Siete Reinos de Rioja. Un mal ‘acuerdo’, a la vista de los primeros resultados, permitió a Luis Alberto Lecea en el año 2013 convertirse en Tywin Lanister, el nuevo regente del Trono de Hierro con la aspiración de cerrar las heridas entre las casas nobiliarias después de los tumultuosos dos últimos años de desencuentros del reinado de Baratheon.

Tywin (Lecea) nunca tuvo el apoyo real de su propia familia, Asaja, que pretendía un joven ‘rey’ a quien la casa Tyrrel (cooperativas) vetó argumentando que había demasiado en juego como para confiarlo todo a la juventud del joven candidato (Alex Las Heras). Asaja ha hecho más bien poco para que Tywin continuase su mandato y, si bien no ha sido la familia directa quien ha colgado de la pica su cabeza, sino los Tyrrel reclamando su derecho a compartir el Trono de Hierro por los dos años que restan, el ‘viejo Lanister’ se va incluso poniendo su vocalía a disposición del sindicato después de casi 30 años.

Como parte de la ‘venganza’, los Lanister impidieron que Fernando Ezquerro asumiera el Trono de Hierro para los Tyrrel, como parecía lógico, y, en su lugar, será José María Daroca, también de la misma casa pero siempre con un ejercicio discreto, quien dirija el destino de los Siete Reinos por los próximos dos años. Mientras los consejeros se enzarzan en las intrigas de la corte, los Siete Reinos se enfrentan a retos difíciles. Daenarys Targaryen, la madre de dragones, continúa liberando ‘esclavos’ bajo el atractivo eslogan de secesión nacionalista a su paso por la Sonsierra y aprovechando la distracción de la corte del Desembarco del Rey.

Pero lo peor está más allá del gran muro, donde la Guardia de la Noche, ni aun con decretos de urgencia para salvaguardar el statu quo de los Siete Reinos de Rioja, se ve capaz de frenar el avance de los ‘caminantes’, que, a golpe de disposiciones liberalizadoras, acabarán derribando las puertas del pequeño ‘ombligo’ riojano en el que unos 16.000 viticultores viven, o refuerzan sus rentas, gracias a las cosechas de uva.

Cosechas que, después de una época de dificultades, han vuelto a ser ‘generosas’ en los Siete Reinos, aunque el precio de la cántara de vino blanco se empieza a desplomar inexorablemente en el mercado después de unos años de abundancia. Los señores, las bodegas, exigieron nuevas plantaciones y, ahora que están a punto de llegar los frutos, han decidido irse a otras zonas para producir más barato.

El caso es que hay un nuevo ocupante del Trono de Hierro y que, dentro de dos años, serán de nuevo los Baratheon (las bodegas) las que, por turno, se sienten en él, pero el histórico primer mandato de los viticultores, los verdaderamente amenazados por las corrientes liberalizadoras de más allá del Muro, no será lamentablemente recordado por los resultados en su favor, sino más bien por las intrigas y desencuentros de las familias en Desembarco del Rey.

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González Teso: el pequeño viticultor y los millonarios rusos
Alberto Gil 11-06-2015 | 12:39 | 0

Jesús González Teso en sus viñedos de Labastida

Convocamos ayer la cata con Jesús González Teso para el día 24 y se han agotado ya las entradas. Lo siento, pero seguro que Jesús os recibe en Labastida si os apetecen unos ‘tragos’ de vinos honestos.

Ésta es su pequeña historia:

¿Cómo un vino de un viticultor de Labastida acaba en una feria como la del Millonario de Moscú, la mayor concentración de lujo por metro cuadrado del mundo? Jesús González Teso no tiene demasiadas respuestas: «Es cosa de mis importadores; llevan otros productos además de mis vinos y apostaron por dicho evento». El caso es que en el mercado ruso una botella del vino Gontés alcanza un precio de 61.000 rublos que, traducidos a euros, serían unos 1.300: «De mi casa sale a 25 euros, ¡eh!…», aclara el viticultor. «Eso del precio es cosa de los aranceles, de los propios millonarios y de que hay gente para todo…, yo sólo espero que mis importadores no me inviten a la feria y me hagan pagar la cena», bromea.

 

Anécdotas al margen, Jesús González Teso es un viticultor de Labastida que cultiva 20 hectáreas de viñedo propio y que rebusca en las raíces de su propia familia y de su municipio para elaborar una gama de vinos francos, honestos, que presentará el próximo miércoles 24 de junio en el club de catas de lomejordelvinoderioja.com (plazas agotadas).

Los orígenes de su genealogía viticultura se remontan al siglo XIX, cuando su bisabuelo Wensceslao recayó en Labastida para trabajar de tonelero, un oficio muy demandado entonces por las necesidades de las bodegas centenarias de Haro. Compró viñedos y en 1905 comenzó a elaborar su propio vino con un grupo de viticultores hasta que en 1922 hizo su propia bodega, unos impresionantes calados en los que hoy, casi un siglo después, su bisnieto Jesús elabora y comercializa sus propios vinos: «Desde entonces y hasta el 2003 mi familia vendía uvas y vinos a granel a otras bodegas y, cuando acabé enología, decidí emprender la aventura por mi cuenta», recuerda González Teso.

El viticultor ha conseguido «trabajando de lunes a domingo» hacerse un hueco en el mercado, con una cuota exportadora que oscila entre el 65 y el 70%. «No pretendo hacerme rico ni elaborar los mejores vinos del mundo, sino hacer lo mejor que puedo con las uvas de mis viñedos y de esta zona privilegiada de Rioja para el cultivo».

La cata

Jesús González Teso presentará en la cata para lomejordelvinoderioja.com su gama completa, cuyo primer escalón es el Gontés Tinto Joven 2014, un vino que respeta la identidad del tradicional cosechero de Labastida elaborado con una ‘semimaceración’ carbónica, con el despalillado de los raspones y la fermentación con uvas enteras: «Es un vino vivo, típico en la comarca, que anima a consumir la botella y muestra del tempranillo de Labastida».

El Gontés Fermentado en Barrica 2013 es un ‘media crianza’, un vino con una estancia de unos seis meses en barrica, con más estructura y madurez que el anterior, pero reflejo también de los agradables vinos de tempranillo que tradicionalmente elaboraban los cosecheros de la zona. En el Gontés Crianza 2012, el viticultor incorpora exclusivamente, uvas de más de 40 años, con tempranillo mayoritario, aunque con un importante aporte de garnacha del 40% en la añada propuesta y con un rendimiento medio de producción de 5.000 kilos: «La selección, primero de los parcelas y luego de los racimos en la vendimia, es fundamental para nosotros», explica el viticultor.

Los vinos especiales

González Teso presentará también sus dos referencias especiales. El Olmo 34 de la añada 2009, cuyo nombre hace referencia a la localización de los calados en el municipio Labastida, y el Gontés Expresión, de la añada 2006 o 2007, por el que han ‘perdido la cabeza’ los millonarios rusos: «El primero es una mezcla al 25% de las cuatro variedades principales de Rioja, tempranillo, garnacha, graciano y mazuelo; para mí, una auténtica ‘locura’ de frutas rojas y negras, pero también matices tropicales y de eucaliptos, que estoy seguro sorprenderán a los aficionados».

El segundo es otro gran vino, con uvas de viejos tempranillos que superan los cien años: plenitud, estructura, profundidad… «A mi juicio, es la expresión de la mineralidad y del terroir de Labastida», apunta el bodeguero.

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¿Hay similitudes entre Cava y Rioja?
Alberto Gil 03-06-2015 | 12:09 | 0

El pasado lunes entrevisté a Manuel Raventós, histórico del espumoso y el Cava, que decidió abandonar la DO hace dos años y medio. Ésta es la entrevista:

Cata de Manuel Raventós de espumosos internacionales en La Galería

 

«Dejamos Cava porque sus precios nos impedían crecer internacionalmente»

El fundador de Raventós i Blanc, que abandonó la DO en el 2012, cree que Rioja es diferente pero sí considera que los consejos reguladores suelen «alinear por abajo»

Manuel Raventós (Raventos i Blanc) remonta su genealogía vitícola hasta 1497. Su bisabuelo fundó Codorniu y su padre la DO Cava. En 1986, este emprendedor de San Sadurní constituyó con su progenitor Raventos i Blanc, una pequeña bodega familiar con una estrategia diferente al volumen. En el 2012, con su hijo Pepe, dio la ‘campanada’ al abandonar Cava y emprender una aventura con un proyecto de indicación geográfica propia, Conca del Riu Anoia, aún en proceso de constitución. La futura DO exige variedades autóctonas, viticultura orgánica y, sobre todo, prohibe la compra de vino (no de uvas), como línea roja frente grandes marcas como Freixenet, Codorniu o Jaume Serra (García Carrión). Un paralelismo que bien puede asimilarse al ‘run run’ que hoy en día se escucha en Rioja.

– Llevan dos años y medio en solitario. ¿Cómo les van las cosas?
– Nuestra idea era crecer internacionalmente, pero no podíamos con los precios. Cava vende por debajo de 15 dólares en EEUU. Por encima de 40, en otra guerra, están los champagnes, pero hay un segmento, entre uno y otro precio, que es donde hemos encontrado hueco. Exportamos el 60% y nuestros precios son más altos que antes. Somos una ‘pulga’ a nivel mundial, pero la gente está entendido nuestra decisión.

– ¿Qué hacen distinto en Conca del Riu Anoia?
– El concepto es claro. Uvas autóctonas, cultivo orgánico, un mismo ‘terroir’ de suelo y climas… Además, el 80% del viñedo debe ser propio o gestionado por la bodega, aunque es un porcentaje que incluso podríamos bajar si entran más socios. Pero, sobre todo, está prohibida la compra de vinos.

– Los embotellados por/para…
– Así es. Ha habido otras bodegas que han dejado Cava por similares motivos y han optado por el Classic Penedés, pero siguen permitiendo esta práctica. En nuestro caso está prohibido comprar un litro de vino.

– En champagne las pequeñas bodegas están reivindicando el terroir y el viñedo. ¿Es lo mismo?
– Más o menos. Dentro de Champagne hay una ‘movida’ entre los grandes, que no dejan de ser embotellados por/para, y las bodegas con viticultura y elaboración propia. Éstas han logrado situarse de forma diferencial en los principales restaurantes, con su pequeña identificación ‘RM’ que acredita que son viticultores que elaboran y comercializan sus propios vinos. La gente quiere saber quién hace el vino, dónde, cómo… La calidad se da ya por supuesta y estos consumidores, que son además jóvenes, quieren saber.

– ¿Cree que Rioja debería moverse en este sentido?
– No soy nadie para opinar sobre Rioja. Lo normal es que los consejos reguladores alineen por abajo y lo estamos viendo también en Rueda. Yo estuve cuatro años representando a grupos pequeños en el Consejo de Cava, pero mandan los grandes y las cooperativas. Las grandes compañías compran el vino a las cooperativas a un precio incluso inferior al que luego liquidan el viticultor, con nuestros impuestos, con dinero de Bruselas. Es un sistema perverso que ayuda a que los grandes compren más barato. En Cava, hay ofertas internacionales a 95 céntimos la botella, ¿a qué precio se paga la uva?. Compañías como García Carrión, Codorniu o Freixenet no tienen la menor sensibilidad vitícola. Yo choqué con esa pared y no tuve otra opción que irme después de cuatro años reclamando cambios. Ahora bien, en Rioja creo que la ‘pared’ es más pequeña que la que yo tenía enfrente, tiene más prestigio y, sobre todo, vende más caro.

Cata de espumosos internacionales

La visita de Manuel Raventós fue para una cata organizada este lunes por el restaurante La Galería (Logroño). Una arriesgada cata ciega de espumosos internacionales. Nueve vinos, entre ellos Raventós i Blanc L´Hereu 2012 y Raventós i Blanc De la Finca 2011, junto a referencias francesas, de Sudáfrica, Australia o Italia. Los ganadores, los dos champagnes (40 euros), mientras los Raventós (12 y 18 euros) lograron la 5 y 6 posición para el paladar, ciego, de sumilleres y propietarios de tiendas especializadas de la zona.

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