La Rioja
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Fecha: febrero, 2016
Asenjo: «Es el momento de 'ahora o nunca' para el vino español»
Alberto Gil 18-02-2016 | 10:01 | 0

Asenjo, en un cata de vinos italianos la semana pasada

Es el momento del vino español; ahora o nunca». Juancho Asenjo, uno de los prescriptores de vino (formador, profesor, escritor y apasionado) más importantes de España, tiene claro que el sector del vino ha llegado a una encrucijada: «Nunca antes ha habido vinos de tanta calidad y nunca antes ha habido tanta gente preparada elaborando, que está chocando con la rigidez del sistema de las denominaciones de origen, pero estoy seguro de que acabarán dejando paso a tanto talento». Asenjo, invitado por ‘Divinos’, un histórico grupo de cata promovido por bodegueros del barrio de la Estación (Haro), dirigió una cata magistral de ‘Terruños de Barolo’, una pequeña zona de producción del Piamonte (1.800 hectáreas) en la que la microparcelación, la zonificación municipal, el desarrollo de los terruños le ha procurado un lugar en el top de los mejores vinos del mundo.

¿Es adaptable a Rioja un sistema como el de Barolo: 1.800 frente a 65.000 hectáreas?

España tiene una ideosincrasia vitivinícola muy diferente a Francia o Italia. Rioja no puede pretender hacer una pirámide sólo con vinos de parcela, municipio o de pago. En Rioja, como en Jerez, ya hay vinos ‘top’, históricos, que mezclan uvas de parcelas incluso zonas y no se puede dar la espalda a esa tradición.

¿Encaja entonces el incipiente desarrollo de vinos más ligados a los terruños, más locales?

Por supuesto. Una cosa no quita la otra. Rioja tiene una extraordinaria diversidad. Los vinos de municipio, de pago, de parcela… son otra vía de identificación. La ventaja de Rioja es que ya tiene vinos de primer nivel mundial. Tampoco podemos olvidar que en el siglo XIX ya se conocían los vinos de municipio. Cuanta más riqueza y diversidad mejor. Pero vinos como Viña Tondonia, 904 o Roda no pueden ser inferiores a El Carretil o Las Beatas, por ejemplo.

¿Conoce las propuestas que ya se están haciendo para los vinos más ligados a los terruños?

Sé que se está trabajando en ello y la vía planteada de reducir rendimientos me parece adecuada. En este sentido, Rioja puede ser un ejemplo mundial para aportar calidad en toda su gama de vinos. Con 6.500 kilos por hectárea de rendimiento, verdaderos, Rioja sería imbatible. Lo que no puede ser es que hoy haya vinos en la cima mundial y otros en la parte más baja, sin distinción alguna.

¿Es una demanda real de los consumidores esa diferenciación?

A mi juicio sí. Hay un público muy interesado en todo el mundo. Cuando hay marca, y capacidad financiera, quizás no sea necesario explicar nada, pero estoy pensando en el grupo de jóvenes de Rioja&Roll, que hacen vinos de calidad, atrevidos, diferentes y sin corsé alguno; en proyectos como el de Abel Mendoza o Paco García…. Hay que facilitarles la vida a esta gente que hace las cosas diferentes. Rioja tiene dos grandiosas referencias históricas, como Riscal y Murrieta, junto con otras bodegas centenarias muy reconocidas y elaboradores más nuevos de extraordinario prestigio. Pero estos nuevos y pequeños proyectos también suman y hay que ayudarles a mostrar su propio estilo.

Hay movimiento en Rioja pero también en el resto de España y ahí está el manifiesto del Club Matador. ¿Habrá cambios generalizados en las denominaciones de origen?

Como decía, es ahora o nunca. Nunca ha habido en España tal cantidad de grandes vinos, desde Monsat a Jerez o desde Galicia al Mediterráneo sur, y se enfrentan a un sistema rígido dominado por grandes intereses. Grandes marcas que mueven mucho volumen y ahí tenemos también a las cooperativas, que hasta compran uvas que no son de sus socios e invierten en otras zonas con subvenciones. Lo que está pasando en Rioja pasa en Cava, en Ribiera Sacra, en Ribeiro, en el Mediterráneo… Hay una gran diferencia en España respecto a otros países y es que aquí el viticultor no es elaborador. En España hay 4.200 bodegas, más de 20.000 en Italia y más de 25.000 en Francia. Hay mucho que trabajar en ese sentido y yo soy optimista porque las DDOO al final deberán adaptarse.

En Rioja, Artadi ha dado el portazo. ¿Cómo lo interpreta?

Lamento que el tema se ha ya politizado. El Gobierno de La Rioja, con su anterior presidente, se equivocó en varias ocasiones con sus declaraciones: Rioja no es sólo de La Rioja. La marcha de Artadi hace más mal que bien, pero la denominación de origen siempre ha sabido reaccionar y estoy seguro de que ahora también lo hará.

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Rioja se pone las pilas
Alberto Gil 10-02-2016 | 11:59 | 1

La primera pregunta que habría que hacerse sobre la respuesta de los operadores del vino de Rioja a la demanda por parte de algunas bodegas, prescriptores (casi todos) y consumidores (ahí está el manifiesto del Club Matador promovido por Telmo Rodríguez) de un nuevo sistema de calificación y diferenciación de vinos es si va en serio.

Todo parece indicar que sí: las asociaciones sectoriales más pequeñas (Bodegas Familiares, ABRA, Araex), incluso algunas organizaciones agrarias como Asaja o la UAGA alavesa, han llevado al Consejo Regulador propuestas y la última en hacerlo, tal y como informábamos este fin de semana en Diario LA RIOJA, ha sido el Grupo Rioja, la organización ‘dominante’ a cuyo ‘no’, con casi un 80% de los votos, no hay un ‘sí’.

La conclusión, a mi juicio, es que el Grupo Rioja, donde conviven muy diferentes sensibilidades y modelos de negocio, ha puesto sobre la mesa un buen documento de trabajo que parte de un desarrollo del vino de finca, o de paraje, con un nivel de exigencia de calidad (edad de viñedos, control de herbicidas, significativas menores rendimientos de uva y vino, aptitud de suelos…) que parece acorde al fin pretendido. Las grandes y medianas bodegas tiene, sin embargo, menor convicción, aunque sin cerrojazo, con los vinos de pueblo y comarca que otras asociaciones más pequeñas consideran adecuados, pero, al menos, existe un punto de partida tangible.

Si hay una denominación de origen en España que se caracteriza por la diversidad de vinos (‘La tierra de los mil vinos’) es Rioja. Un factor diferencial, por tanto, que hasta ahora no había interesado desarrollar con un apoyo expreso legislativo, quizás porque no ha hecho falta, pero que, ante el claro escenario de liberalización del viñedo y la cada vez mayor presión globalizadora de los mercados, parece oportuno pensar que no puede esperar más.

Aunque no se reconozca por parte del Consejo Regulador, el portazo de Artadi ha sido un catalizador fundamental para despertar una realidad, la identidad de los terruños, que hasta ahora sólo algunas bodegas explotaban con sus recursos propios, con su marca, pero, en cualquier caso, tampoco se nos puede ir la olla porque está por ver cómo reaccionarán los consumidores en el momento definitivo: al rascarse el bolsillo. Es decir, no todos los Riojas podrán ser vino de paraje y, cuidado, porque el éxito de Rioja (que no es otro que mantener el reparto social del viñedo) se basa precisamente en la convivencia de diferentes tipos de negocio.

Me gusta, como recuerda la UAGA en su propuesta, que se tenga en cuenta que todavía el 54% de las uvas las vendimian viticultores que no elaboran y, por lo tanto, en este nuevo modelo piramidal también deberían tener cabida. Pero cuando decía que tampoco se nos puede ir la olla con el tema, me refiero a que pretender renunciar a la histórica concepción del vino de mezcla en Rioja, de coupages, incluso ‘corrección’ de parámetros por mucho que el cambio climático permita ahora otras cosas, sería un error. Como también lo sería renunciar a las menciones tradicionales (crianza, reserva y gran reserva), sino que, al tiempo que se trabaja en los vinos más locales, las organizaciones del Consejo deberían también plantearse por qué en ocasiones se pueden encontrar reservas en grandes superficies a precios incluso por debajo de lo que cuesta el propio vino en origen (depósitos) acreditado como ‘reserva’.

Personalmente pienso que no es bueno que se haya ido Artadi, que tampoco son buenos los movimientos, que existen, de bodegas alavesas para estudiar una DDOO propia, pero creo que sí que es positivo que Rioja haya decidido abrir la ‘caja los truenos’ y avanzar en la diferenciación de los vinos.

 

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La ilusión lo puede todo: cata con Exopto, el 10 de febrero
Alberto Gil 05-02-2016 | 10:08 | 0

Cata con Bodegas Exopto el miércoles 10. Inscríbete aquí (seis euros por persona). Ésta es la crónica y la hoja de ruta de la cata.

Ajenos a las estridencias políticas y con la honesta intención de rescatar el orgullo de cultivar la viña, un grupo de jóvenes alzó hace unos meses la voz. Ocho viticultores constituyeron la asociación Rioja&Roll, un soplo de aire fresco que mira, como no, a la vecina Francia y a la figura de los vignerons: «Una cosa es hacer buen vino y otra es ‘saber hacer y hacer saber’, como dicen en mi país de origen».

Las palabras son de Tom Puyaubert, francés aunque riojano convencido y uno de estos jóvenes viticultores que piden ‘marcha’, a quien el azar trajo a Rioja hace 15 años: «Trabajaba en una tonelería y quería librarme de la ‘mili’, así que pedí un destino internacional». Puyaubert, con formación agronómica y enológica, empezó a vender barricas y fue conociendo la región: «Fascinante, una diversidad extraordinaria, tradición, cultura y viñas viejas. Ábalos para mí ha sido un flechazo».

El viticultor comenzó su proyecto personal -Exopto, en latín, desear fuertemente, ilusión-, primero con dos compañeros y ahora en solitario: «Comenzamos comprando uva para elaborar; en una segunda fase, cultivando fincas arrendadas y, en una tercera más reciente, con viñedo en propiedad». «Lo mejor», admite el viticultor, «creo que está por venir porque cada vez más empiezas a comprender el viñedo». «Ahí está buena parte del valor de la viña vieja y es que, si está hincada en determinados sitios y se cultivaba de determinadas maneras, no es por casualidad».

El viticultor trabaja con tempranillos y gracianos de Ábalos y también con garnachas de Yerga y la sierra de los Agudos (Aldeanueva y Calahorra): «Estás últimas son viñedos de suelos más arenosos y de cascajo, en altura, y muy distintos a los de la Sonsierra, con garnachas en vasos antiguos magníficos». «Los viejos de la zona -continúa- nos dicen cuando las elaboramos que les recuerdan a los vinos de su juventud y no hay mejor ‘piropo’». En este sentido, Puyaubert reivindica una vuelta al origen, una viticultura real, de mancharse las manos, y máximo respeto al medio ambiente: «Nuestra obligación es cuidar el patrimonio vitícola que dejaron anteriores generaciones y permitir su traspaso a las futuras».

La cata
Puyaubert abrirá el próximo día 10 de febrero (20.30 horas en el hotel Gran Vía) la nueva temporada del club de catas de lomejordelvinoderioja.com, con la presentación de su gama completa de vinos. El bodeguero comenzará con Bozeto de Exopto 2014, su primer vino, con un perfil joven, fresco, para beber con placer, que incorpora casi un 60% de garnachas de La Rioja Baja, junto con tempranillo y graciano de Ábalos: «Hacemos una leve crianza, en hormigón y tinos de madera de entre 8 y 9 meses, pero lo que más importa es la frescura y la fruta».

Horizonte de Exopto, en su versión tinto, incorpora un 80% de tempranillo, un 10% de graciano y un 10% de garnacha. «Es un vino de pueblo, con las tres variedades de viñedos viejos de Ábalos que desde hace unas cosechas criamos en barricas de 600 litros de roble francés porque nos aportan más sutileza». El viticultor presentará las añadas 2007 y la actual, 2013: «Creo que será divertido comprobar la evolución», explica. «En ocasiones nos tildan -continúa- de hacer vinos modernos, pero yo creo que es un falso debate que, en realidad, depende más del momento de consumo de los vinos».

El graciano es una característica en varios vinos de Tom Puyaubert: «Quiero plantar porque hay muy poco y es una gran variedad, una acidificación natural para el vino, que, si logramos una maduración plena, nos ofrece además complejidad, color y estructura». Horizonte de Exopto Blanco 2013 utiliza las uvas de las cabezadas de una docena de parcelas de tinto, mayoritariamente viura, pero también garnachas blancas e incluso turruntés. «Es lo que hay en los viñedos y, aunque la viura es un poco neutra, la verdad es que con una crianza en madera y botella da vinos con mucha personalidad».

La gama más alta

El viticultor servirá a continuación Exopto 2012, la gama alta y un vino atípico porque porque incorpora un 60% de graciano, con un 20% de garnachas y otro tanto de tempranillo de Ábalos: «En el 2005 nos dimos cuenta del potencial de esta variedad; tuvimos un ciclo muy largo y con paciencia y un poco de suerte obtuvimos un vinazo extraordinario». Exopto se elabora sólo en las añadas que permiten el graciano y el cambio climático contribuye a ello: «Uff!, sí; hace 30 años sería impensable hacer estos vinos con uvas de Ábalos y, de hecho, aun con todo, la cosecha que hacemos Exopto es una alegría», admite el viticultor.

Y, como cierre, una deferencia especial del bodeguero con los aficionados de lomejordelvinoderioja.com: Exopto Cuvée Noelia 2010, un vino con un 90% de graciano del que Puyaubert elaboró exclusivamente 120 mágnum. «Es una primicia a todas luces, que todavía no ha salido al mercado y para cuya elaboración aprovechamos la gran añada 2010 en la zona, pero no hay mejor estreno que en mi propia casa», dice Puyaubert.

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