La Rioja

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Fecha: marzo, 2016
El viticultor que escucha
Alberto Gil 23-03-2016 | 10:52 | 0

Miguel Martínez, en las colgaderas con una botella del supurao en una imagen de Justo Rodríguez

Pura ilusión la de Miguel, nuestro siguiente protagonista del club de catas. Las plazas se acabarán rápido pero os lo recomiendo. Para inscribirse puedes pinchar aquí. A continuación, la crónica con los vinos que probaremos:

«Las viñas están llenas de historias». Una memoria que se han ido perdiendo y contra lo que se ha rebelado Miguel Martínez, un joven viticultor de Sojuela (Ojuel Wines) que hereda de sus abuelos la pasión y la tradición por el cultivo de la vid en una de las zonas más frías y difíciles de Rioja: «Mi padre vivió el éxodo rural de los años 60 y trabaja en el sector bancario, mientras que yo aprendí de las viñas con mi abuelo, de aquella generación para las que las uvas eran tan vitales para la subsistencia como los cerdos, las gallinas o la huerta». El viticultor rompió en el año 2010 con el statu quo y, con medios modestos (en la actualidad busca una bodega de alquiler para ampliar sus limitadísimas elaboraciones), decidió comenzar a circular en ‘sentido contrario’:«Lo que te enseñan académicamente es agricultura moderna, concentraciones parcelarias, métodos casi intensivos, pero mi entorno, Sojuela, es muy distinto, con minifundios trabajados a mano…». «Preferí ‘perder’ el tiempo y escuchar a los abuelos, a quienes conocían los viñedos para hacer algo diferente, mis vinos, ni los mejores ni los peores, pero míos». Miguel Martínez, Ojuel Wines, cultiva 10 hectáreas de viña que ha clasificado en 34 parcelas. Por supuesto, todo en ecológico, pese a que Sojuela no es una de las zonas más sencillas para dicho cometido:«No entiendo la viticultura de otra forma, pero tampoco es para tanto;el tema ecológico es como un móvil nuevo, la primera semana estás perdido y luego aprendes», argumenta. La cata El joven viticultor presentará el próximo día 6 de abril (a las 20.30 horas, con cincuenta plazas para los primeros inscritos a un precio de seis euros por persona) cinco de sus vinos para los aficionados del club de catas de lomejordelvinoderioja.com: un blanco, dos tintos de diferentes añadas y dos extraordinarios tintos dulces de uvas pasas que Miguel Martínez ha rescatado del olvido a base de mucho esfuerzo (el ‘supurao’). Ojuel Blanco Fuente León 2015 es una elaboración en la que el joven viticultor mezcla uvas de tempranillo blanco y garnacha blanca con una fermentación en barrica y que acaba de embotellar de la última cosecha:«En Sojuela tenemos viuras de 60/70 años que están en plenitud, con las que ya estoy trabajando algún vino, pero en este caso son uvas de cepas hincadas hace 5 años en un carasol de una zona muy fresca, muy apta para blancos». Ojuel Tinto 2013 y Ojuel Tinto 2014 son las primeras elaboración «con tecnología en condiciones» de Miguel Martínez. «La verdad es que me ‘cubrí de gloria’; son dos añadas muy difíciles pero me siento muy a gusto con la mezcla varietal [tempranillo, garnacha y maturana tinta],con una fermentación y crianza durante un año en barrica»:«Son uvas históricas de Rioja y que, con nuestro clima, ofrecen un vino diferente, nada ‘típico’ de Rioja, con una acidez marcada, pero, al menos mi juicio, nada agresiva». Ambos vinos muestra perfectamente la idea que Miguel Martínez tiene en la cabeza:fruta, escasa madera, con una acidez característica y vida por delante. El supurao El supurao es una elaboración tradicional de Rioja. Quien no recuerda haber visto en alguna ocasión en el pajar o el ‘alto’ de la casa racimos de uva pendiendo de las colgaderas para su pasificación. Las abuelas procuraban las pasas de Nochevieja y los abuelos elaboraban aquel vino dulce auténtico desecado de forma 100% natural. Miguel Martínez ha recuperado las colgaderas y el ‘supurao’ e incluso, después de una dura batalla burocrática, ha logrado el amparo de la DOC Rioja. El viticultor presentará en la cata las añadas 2013 y 2015 de su Ojuel Supurao, un vino estrictamente artesanal (un 20% de rendimiento) que, entre otros premios, sorprendió al ganar el máximo galardón del concurso Only Wine del Basque Culinary Center. «Es el vino al que más cariño le tengo porque intento recuperar una tradición olvidada», confiesa Martínez. Y, cuidado, porque en la cata sorprenderá: dulce, natural, pero con una acidez y frescura que le diferencia de otras producciones similares más comunes del sur de España: «La tradición dice que los padres elaboraban un ‘supurao’ cuando nacía una hija y lo bebían el día de su boda». «Es decir –continúa–, creo que son vinos de larga guarda y con un extraordinario potencial de envejecimiento, pero no hemos hecho más que empezar; no puedo correr el tiempo para comprobarlo». En este sentido, Miguel Martínez explica que «especialmente con este vino trabajo por intuición, es un mundo nuevo de prueba, ensayo y ‘error’, sin protocolo de elaboración». De momento, los aficionados de lomejordelvino de Rioja podrán probrar las añadas 2013 y 2015 del Ojuel Supurao, una producción de apenas 1.800 botellas de 50 centilitros.

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Para entender mejor lo de Artadi…
Alberto Gil 21-03-2016 | 10:17 | 3

Quizá los últimos acuerdos de concentración de grandes compañías que se están produciendo en Rioja sirvan para entender por qué el movimiento hacia la diferenciación de vinos (finca, municipio…) y otras medidas, incluso sobre rendimientos, que se están tomando en el Consejo Regulador. De hecho, quizá estas noticias permitan incluso comprender por qué Artadi decidió emprender el camino por su cuenta:«El que ‘más chifle capador’», pensaría en su momento Juan Carlos López de Lacalle.

El acuerdo entre García Carrión, la primera bodega de Europa en volumen y cuarta del mundo, y la familia Eguizábal, con la venta de las instalaciones de bodegas Lacort (antigua Paternina) convertirá al grupo murciano también en la primera bodega en volumen de Rioja.

Salvando las distancias, el movimiento es una replica, una toma de posiciones, ante la reciente compra de Marqués del Atrio (26 millones de euros por el 75% del accionado) por parte del gigante chino Changyu Pioneer Wines.

Marqués del Atrio, con bodegas también en Valencia, facturó 36 millones de euros en el 2015 y la familia riojana Rivero Ulecia, que sigue gestionando el ‘negocio de los chinos’ en España, no dudó en anunciar públicamente que, tras dicho acuerdo, aspiraba los 100 millones de euros en el 2020 o incluso los 200 (con Rioja como centro fundamental de valor añadido).

United Wineries (Berberana) adquirió la marca Paternina, que llevó a sus instalaciones de Rioja Santiago en la estación de Haro, con la pretensión de aumentar el volumen de producción en Rioja.

Félix Solís, el segundo gigante tras García Carrión en el sector del vino español, amplió hace unos años con un acuerdo con la cooperativa de Murillo y, al parecer, sigue buscando nuevas instalaciones de ‘alquiler’ para aumentar su de nuevo producción. Los ‘grandes’ del vino, históricamente ajenos a Rioja por el alto coste que implicaban las inversiones (especialmente en viñedo propio), comenzaron a desembarcar a partir del año 2005 y ya no falta ni uno: Torres (tercero en facturación); Freixenet (cuarto); González Byass (quinto); Pernod Ricard (sexto)… son Rioja.

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Y ahora: a por los rendimientos
Alberto Gil 07-03-2016 | 7:43 | 0

Carta contra el exceso de rendimientos

Las cosas están cambiando en Rioja. Los continuos giros hacia la liberalización del sector por parte de la Comisión Europea, los acuerdos de comercio internacional, las nuevas normativas y también la propia presión y concienciación interna están provocando cambios importantes en el devenir de la denominación de origen que pretender prevenir, si no extinguir, determinadas prácticas que van más allá de lo que dicta el pliego de condiciones de la denominación.

Los servicios técnicos del Consejo Regulador han detectado un importante grupo de viticultores de Rioja con antecedentes por producciones excesivas al que están remitiendo cartas personalizadas en las que se advierte del peligro de descalificación íntegra de la cosecha en caso de detectar parcelas excesivamente cargadas de producción antes de la vendimia.

El tema se debatió en una mesa redonda el pasado jueves en San Vicente de la Sonsierra, en la que el director general del Consejo Regulador, José Luis Lapuente, advirtió de que las cosas están cambiando rápidamente: «La normativa de control es diferente y, si bien son los veedores del Consejo Regulador los que inspeccionan, es la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) la que tiene que certificar que hacen bien su trabajo». «Es decir –añadió–, el Consejo asume un papel simplemente de auditor y el responsable de cumplir con la normativa es cada uno de los titulares de viñedo».

Lapuente aclaró que «siempre ha habido un control sobre las producciones excesivas, que además hemos intensificado en los últimos años, pero en este caso nos ha parecido oportuno avisar de esa responsabilidad individual que tienen los titulares o cultivadores de las explotaciones ante la adaptación al nuevo sistema de control, que emana de la normativa comunitaria y nacional».

Las cartas
En este sentido, los servicios técnicos del Consejo Regulador han detectado un importante grupo de viticultores considerados de «riesgo» que son titulares de explotaciones con antecedentes por expectativas de producción elevada y sobre ellos se va a intensificar «notablemente» el control de producción antes de vendimia. En caso de detectarse una previsión clara de cosecha superior a los rendimientos marcados por el pliego de condiciones, la uva de dichas explotaciones, de forma íntegra, podría perder el amparo de la Denominación sin ni tan siquiera comenzar la recogida.

José Luis Lapuente insistió en que «con la nueva legislación el papel del Consejo Regulador es certificar que el operador, el inscrito, hace bien las cosas y, si se da la circunstancia de que no las hace, pues no puede certificarlo». En este sentido, el director general avanzó que «el Consejo debe ser lo más transparente posible ante ENAC y poner de manifiesto que existe un grupo de riesgo y que se está encima para velar por el cumplimiento del pliego de condiciones».

Lapuente señaló que del grupo de riesgo de «se entra y se sale» en función del comportamiento histórico de las explotaciones sobre las que se tiene constancia de producciones excesivas y restó trascendencia a las posibles consecuencias:«Hemos preferido no actuar a ‘traición’, o que se nos pueda acusar de ello en vísperas de vendimia y advertir con antelación, con cartas personalizadas a quienes forman parte de ese grupo de riesgo porque, evidentemente, todas estas situaciones se pueden controlar en el campo para que no haya consecuencias».

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Cata con Bodegas Valdemar: el 8 de marzo
Alberto Gil 02-03-2016 | 10:24 | 0

El próximo martes tenemos a Bodegas Valdemar e Inspiración con Ana Martínez Bujanda (a las 20.30 horas en el hotel Gran Vía). Os dejo pegado el enlace para inscripciones (seis euros por persona hasta que se acaben) y debajo de la crónica con los vinos que probaremos:

http://www.lomejordelvinoderioja.com/catas/

Tradición e innovación. Son dos conceptos muy utilizados en el mundo del vino pero que sólo aquellas bodegas que realmente la tienen (tradición) y que han demostrado la innovación con hechos, con vinos, deberían poder aplicarlo. Conde de Valdemar, propiedad de Jesús Martínez Bujanda -una de las figuras trascendentales del mundo de Rioja- y de sus hijos Ana y Jesús, acredita desde su fundación, en 1985, una constante preocupación por la recuperación de variedades históricas y por la interpretación y el acomodo de los terruños a las mismas.

 

Valdemar es responsable de la elaboración de vinos innovadores en la década de los ochenta y de otros de nuevo cuño, de finca incluso de parcela, que, auspiciados por el proyecto Inspiración Valdemar (nueva bodega del año 2005), profundizan en la elaboración de Riojas con personalidad propia. Ana Martínez Bujanda, junto con el enólogo de la casa, Gonzalo Ortiz, presentarán el próximo día 8 de marzo en el club de catas de lomejordelvinoderioja.com algunas de las elaboraciones más significativas de este proyecto familiar, que se remonta originalmente al siglo XIX (125 años) con una pequeña bodega de cosechero en la localidad de Oyón. «Mi padre lanzó en los años 80 nuevos vinos de Rioja, como el primer blanco fermentado en barrica o el primer reserva de garnacha, preocupado siempre por las variedades minoritarias y nosotros intentamos seguir su legado con Valdemar y con la nueva bodega Inspiración», explica Ana Martínez Bujanda.

La cata
La bodeguera comenzará con dos blancos, Inspiración Valdemar Alto Cantabria 2015 y Conde de Valdemar Finca Alto Cantabria 2014: «Son dos vinos de la misma finca, el primero de plantaciones de tempranillo blanco y el segundo de viuras de más 40 años», explica. «Apostamos desde un principio por la tempranillo blanco -continúa- y, después de varias experimentaciones, nos hemos quedado con un vino joven y afrutado porque hemos encontrado este perfil en la variedad como más idóneo, mientras que el segundo es el heredero de aquel primer viura fermentando en barrica de los años 80».

Conde Valdemar Gran Reserva 2008, a punto de salir al mercado, es la gran referencia de la bodega original de Oyón. Un Rioja de tempranillo con un aporte de graciano que responde a los cánones más tradicionales de Rioja, aunque Ana Martínez Bujanda esquiva el apelativo de clásico: «Nuestro concepto del gran reserva es un vino con intensidad, con más fruta de lo habitual, pero sí es cierto que con una elegancia y capacidad de guarda característica de los históricos Riojas».

La gama Inspiración tomará el protagonismo, con dos varietales de graciano y maturana tinta: «Inspiración Seis Alhajas es un graciano con una selección clonal que hizo mi padre en los años 80 ante el riesgo de desaparición de esta uva», recuerda la bodeguera. Un vino de gran complejidad y mineralidad que sólo en determinadas añadas que permiten una maduración completa llega a embotellarse. Inspiración Balcón de Pilatos es fruto del trabajo con la maturana tinta, una uva rescatada en laboratorio de viejos esquejes de Navarrete y a cuyo desarrollo se apuntó rápidamente Valdemar: «Seleccionamos viñedos, en este caso tres terrazas muy soleadas con vistas a la Sierra de Cantabria y con mucha aireación para hacer frente a la botrytis; sinceramente, creo que tenemos uno de los varietales más interesantes de maturana». Ana Martínez Bujanda y Gonzalo Ortiz cerrarán con Inspiración Edición Limitada 2011, el ‘top’ de la gama de la nueva bodega del año 2005: «Es una selección de pequeñas parcelas de tempranillo de nuestros mejores viñedos con un pequeño aporte de graciano, con una gran expresividad y elegancia».

Vinos de finca, de parcela, junto con otros de selección de diferentes terruños es la propuesta de Bodegas Valdemar y el club de catas de lomejordelvinoderioja.com. La cita, el próximo martes 8 de marzo, a las 20.30 horas en el hotel Gran Vía, con 50 plazas para los primeros inscritos (seis euros por persona).

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