La Rioja
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Autor: albertogil
La mineralidad del vino: ¿un cuento chino?
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Alberto Gil | 24-02-2015 | 10:07| 0

Antonio Palacios

El profesor Antonio Palacios en una imagen de Justo Rodríguez

En los años 80 del siglo pasado, el prescriptor norteamericano Robert Parker -la persona más influyente de la crítica internacional- descubrió una ‘nueva’ acepción en la lista de descriptores tradicionales del vino que, poco a poco, ha ido ganando adeptos hasta convertirse en un supuesto atributo que, a partir de determinado precio, gran parte de los vinos suelen, o al menos aspiran, a contener. De hecho, si usted es consumidor habitual, se habrá encontrado con aquel amigo que, después de invertir unos cuantos euros en una buena botella, describe los atributos del vino y suelta una frase más o menos similar: “Os habéis fijado en el carácter mineral que tiene…”

El profesor Antonio Palacios (Laboratorios Excell Ibérica) y David Molina (OutLook Wine) iniciaron hace un par de años un curioso proyecto de investigación, privado, cuyas conclusiones se presentaron el pasado mes de junio en un congreso internacional en Barcelona para ahondar en este concepto de ‘mineralidad’, del que, curiosamente, no hay ninguna referencia anterior al olfato y al paladar de míster Parker, a pesar de que, evidentemente, los grandes vinos del mundo se hacían también antes de la irrupción del gurú de la crítica y, por supuesto, ya estaban asociados al ‘terroir’ como gran factor diferencial.

Palacios y Molina seleccionaron docena y media de grandes vinos del mundo, tintos y blancos, y los sometieron al juicio de dos paneles de cata rigurosamente ciega y sin avanzar cuál era su fin, es decir, sin inducir sospecha alguna a los catadores de que pretendían ‘aislar’ la mineralidad: 16 elaboradores y, por separado, otros 20 profesionales entre periodistas, sumilleres y distribuidores: “Seleccionamos los tres vinos blancos y los tres tintos en los que el concepto ‘mineral’ apareció más evidente en las descripciones de las catas y nos fuimos al laboratorio”, recuerda Antonio Palacios.

Los vinos se analizaron pormenorizadamente y se identificaron los compuestos químicos relacionados con esas percepciones olfativas y gustativa. A continuación, los investigadores prepararon en el laboratorio ‘vinos sintéticos’ con añadidos de esos compuestos: uno, ‘mineral’, y otro, ‘antimineral’, que de nuevo probaron los dos grupos de catadores: en una primera ocasión desconociendo que el objeto de la investigación era descubrir los compuestos supuestamente causantes del carácter mineral y, en una segunda, conscientes de ello, pero sin saber que eran los mismos vinos los que probaban en ambas ocasiones. “Evidentemente, la sugestión influye mucho en la cata y la percepción de ‘mineralidad’ aumentó en la segunda ronda, pero es cierto que se encontró también en la primera”, explica Palacios.

Así las cosas, ¿se pueden oler, incluso degustar, las piedras?; ¿es capaz una cepa, una planta, de absorber nutrientes de determinados suelos, a priori, rocosos? El profesor Antonio Palacios tiene claro que la mineralidad no es un cuento chino, pero también que, curiosamente, no es la composición de los suelos el principal causante de los compuestos químicos que la provocan: “Parece lógico pensar que la riqueza o pobreza de un terreno tenga su efecto en la fisiología de la planta, pero la gran mayoría de moléculas orgánicas e inorgánicas de la uva proceden del metabolismo aéreo de la planta, es decir, no las absorben las raíces”. “Influyen -continúa- mucho más las prácticas en bodega, como la maceración prefermentativa, el empleo de levaduras seleccionadas específicas, la crianza prolongada sobre lías…, técnicas totalmente lícitas por otra parte”.

Dicha conclusión, fundamentada por primera vez científicamente, echaría por la borda numerosos argumentos de márketing, incluso reproducidos en las propias etiquetas de grandes vinos: “Lo que sí hemos comprobado es que determinadas situaciones de estrés de la planta, como los suelos muy profundos, en ladera, de montaña, los climas fríos, de alto contraste térmico…, es decir viticulturas extremas, dan lugar a precursores (aminoácidos y nitrógeno asimilable pobre, entre otros) para que las levaduras que transforman el mosto en vino provoquen la aparición de compuestos volátiles que luego se interpretan como aromas o gustos minerales”.

En definitiva, si usted abre una blanco de riesling alsaciano o un tinto de Priorat podrá encontrar ciertas notas minerales, pero debidas más al tipo de viticultura y enología que, por ejemplo, al suelo pizarroso característico de la denominación de origen tarraconense. “Los vinos ‘minerales’ no son exclusivos de climas fríos del norte de Europa, sino que también se pueden encontrar perfectamente en el Mediterráneo en altura o en zonas atlánticas españolas también con altos contrastes térmicos y de estrés para la planta”, explica el investigador. “Con los resultados en la mano -concluye-, se puede afirmar que el carácter mineral no está solo ceñido a los vinos caros de alta gama, sino que es un carácter que puede encontrarse también en cualquier vino con una composición química acorde a los perfiles definidos en el estudio“.

Para conocer

La ‘mineralidad’: El término no está definido científicamente ni por la propia Real Academia de la Lengua. Tampoco existe como descriptor en otros idiomas como el inglés. Parker utilizó en su día expresiones como smell wet stones, que se han traducido en ese término en español. Aromas y sabores que recuerdan al ‘humo de cerilla’, ‘silex’, ‘piedra de mechero’ o ‘pedernal’ son los utilizados por los catadores para asociarlos al supuesto carácter mineral de un vino

Zonas minerales del mundo: blancos de uva riesling de Mosel o Rheingau (Alemania), de Wachau (Austria); los vinos blancos y tintos Central Otago (Nueva Zelanda); los chardonnays de Chablis (Francia); los tintos del Ródano (Francia); blancos y tintos de Sancerre (en el Loira francés) y, más cercanos, los tintos de Priorat, Monsant, Ribiera Sacra o Bierzo son todos ellos vinos con esta etiqueta de ‘mineralidad’ característica, aunque, como aclara el profesor Palacios, “no todos los vinos de dichas zonas muestran obligatoriamente ese perfil”.

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Darien, a subasta el miércoles
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Alberto Gil | 23-02-2015 | 10:19| 0

Bodegas Darien

Icono del desembarco del sector inmobiliario en el mundo del vino, Bodegas Darien sale definitivamente a subasta el próximo 25 de febrero. Así lo dicta el Juzgado de Primera Instancia y de lo Mercantíl número 6 a petición de los tres principales acreedores: las entidades financieras Bankia, Banco Popular y Banco Santander.

La subasta se ha dividido en tres bloques: por un lado, la bodega principal de Logroño, entre la carretera N-232 y la autopista AP-68, que parte con un precio de tasación de 4,79 millones de euros; las 31 hectáreas de viñedo de los alrededores de la misma, valoradas por el juzgado en 1,074 millones de euros; y las instalaciones bodegueras que la firma tiene también en el polígono de Cantabria (Bodegas y Viñedos XXI), en este caso con un precio de salida de 968.000 euros.

En total, casi siete millones de euros para una bodega que, en el momento de su inauguración en el año 2007, se presentó ante los medios de comunicación con una inversión de 20 millones de euros y con la intención de hacerse un hueco en el mercado de los vinos de calidad y en el pujante enoturismo desarrollado en Rioja.

Primer “fallido”
La subasta se produce después de, al menos, dos intentos infructuosos de venta de las entidades financieras que concedieron los créditos al empresario y promotor inmobialiario Luis Ilarraza. En este sentido, en diciembre del 2011, Urbanizadora XXI, la principal empresa de Luis Ilarraza, tuvo que desprenderse del grupo bodeguero obligada por un acuerdo con el Banco Popular para la refinanciación de su deuda, que rondaba los 560 millones.
Entonces, la bodega pasó a manos de un grupo aragonés, liderado por Ángel Aznar Alfonso, quien, después de un paso fraudulento previo por Bodegas Bretón, que acabó con una querella por estafa por parte de los entonces propietarios de la bodega de Navarrete, asumía en principio las deudas con un plan para reflotar la compañía.

Aznar, sin embargo, dejó la bodega un año después. En ese tiempo, vendió a precios bajos las existencias que había en Darien, compró vinos y servicios a otros proveedores y se marchó dejando detrás una oleada de impagos, una operación muy similar a la que hizo previamente en Bodegas Bretón que, siguiendo un camino equiparable, fue adjudicada también en subasta judicial.

Y segundo “fallido”
Después de la “espantada” de Ángel Aznar, un nuevo empresario apareció en escena: Antonio Cerdans Rufas. Cerdans adquirió el 65% de la propiedad de Luis Ilarraza (y las deudas) y ofreció también la compra de participaciones a los accionistas minoritarios. El empresario, que llegó a ser detenido en el 2002 cuando la Policía de Barcelona desmanteló una red de sociedades acusada de defraudar 300 millones de euros, entró con la empresa Unión Credit como garante ?un grupo financiero con sede en Panamá y delegaciones en Italia y España y supuestamente especializado en el reflotamiento de empresas, pero no hubo actividad alguna en la bodega tras su llegada. De hecho, apenas cuatro meses después, el Juzgado de Primera Instancia número 6 de Logroño declaró el concurso de acreedores de la compañía. Darien cuenta con unas impresionantes instalaciones, fácilmente reconocibles desde la carretera N-232, firmadas por el reconocido arquitecto Jesús Marino Pascual, con una capacidad de elaboración de 350.000 kilos de uva y un parque de barricas de 1.500 unidades. La sociedad tenía también 60 hectáreas de viñedo en propiedad, en la finca que circunda la propia bodega y también en la sierra de Yerga, en La Rioja Baja. En cualquier caso, la subasta convocada por el juzgado incluye exclusivamente las 31 hectáreas de Logroño en las inmediaciones de la propia bodega.

La otra instalación que sale también a subasta es una nave industrial (donde Urbanizadora XXI elaboraba mientras se hacían las obras de Darien), con una superficie de unos 2.800 metros cuadrados en el Polígono de Cantabria de Logroño.

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Vinos de municipio: respuesta del Consejo Regulador a Artadi
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Alberto Gil | 10-02-2015 | 4:58| 0

El movimiento de Bodegas Artadi, anunciando que ultimaba un plan para abandonar Rioja, está removiendo los cimientos de la denominación de origen.

El órdago sigue sobre la mesa, de momento sin novedades sobre el caso concreto, pero ha provocado un fuerte revuelo y diversos e importantes movimientos bodegueros que pueden acabar cambiando, al menos retocando, el modelo de denominación de origen. Íñigo Torres, presidente de la Comisión de Desarrollo del Plan Estratégico, puso sobre la mesa en el pleno del Consejo Regulador una propuesta para que las distintas asociaciones estudien la zonificación de la denominación de origen [una de las principales demandas de Artadi] por municipios.

Un planteamiento, no rupturista, pero sí novedoso desde el punto de vista de que plantea, en resumidas cuentas, la posibilidad de explotar 144 subzonas diferentes, una por cada municipio amparado por la DOC: “Es cierto que el caso de Artadi ha podido acelerar la presentación de la propuesta, pero la realidad es que era uno de los temas que estaban planteados dentro de un conjunto de iniciativas que surgieron del propio sector con la última renovación de la Interprofesional”, aclara Torres.

El presidente de la Comisión del Plan Estratégico, y también gerente de la asociación de bodegas ABC -que incluye a casas centenarias como CVNE, Bilbaínas y algunas con larga historia como Muga-, explica que “ni tan siquiera es una cuestión que haya pasado por mi agrupación, es decir, que ni nosotros tenemos clara una posición al respecto, sino que se ha planteado a las distintas asociaciones del pleno para proponer su estudio siendo conscientes de que hay operadores interesados”.

En este sentido, Torres señala que “en estos años, que no es poco con la crisis, Rioja ha logrado, no sólo sujetar las ventas, sino crecer hasta registros históricos, muy cerca del máximo que marca nuestra propia capacidad productiva, por lo que nos parece oportuno estudiar cualquier tipo de fórmula que pueda suponer poder vender mejor”.

Bodegas Artadi, en una imagen de Sonia Tercero

Bodegas Artadi, en una imagen de Sonia Tercero

El planteamiento, básicamente y a falta de una fórmula más concreta de desarrollo, supondría aplicar lo que determina el Reglamento de la DOC para las tres subzonas reconocidas y extender esos preceptos a los 144 municipios: “Los cambios normativos que se introdujeron para el desarrollo de las subzonas, a finales de los años 90, ya preveían la posibilidad de aplicar esta reglamentación específica en entidades geográficas menores, es decir, en los municipios, por lo que no haría falta ninguna reforma reglamentaria, sino desarrollar lo ya legislado”, apunta el gerente de la asociación de bodegas ABC.

Las subzonas
Menos de un centenar de bodegas de Rioja, la mayoría de Rioja Alavesa, utilizan la subzona en las etiquetas de forma voluntaria. La normativa establece que dicha indicación puede reflejarse en las etiquetas, pero siempre en tamaño menor y por debajo del nombre Rioja. Es decir, en segundo plano y con menor visibilidad que la marca “paraguas” común.

En cuanto a la elaboración de los vinos, el reglamento exige que toda la uva debe proceder de la correspondiente subzona a la que hace referencia la etiqueta, aunque en la práctica se admiten ciertas excepciones en el caso de propietarios de viñedo que tienen fincas en municipios limítrofes.
En principio, estos mismos predicamentos se aplicarían si se aprobase por el pleno la extensión a las indicaciones geográficas menores: es decir, que nunca podría indicarse “Haro”, “Laguardia” o “Aldeanueva de Ebro” por encima de la marca colectiva Rioja y la uva, en su totalidad salvo excepciones de límites geográficos compartidos, debería proceder del mismo municipio al que hace referencia.

En todo caso, Íñigo Torres apunta que “si el tema sigue adelante se podría estudiar específicamente las condiciones e incluso, si así lo quiere el sector, establecer exigencias de autocontrol incluso más rigurosas para estas entidades geográficas menores”. Es decir que, llegado el caso, podría estudiarse también la posibilidad de autorizar menores rendimientos de uva o parámetros de calidad superiores a los del conjunto de la Denominación, lo que, de por sí, supondría que la iniciativa conllevase una diferenciación de vinos no sólo geográfica: “Si entramos en este debate -indica Íñigo Torres- todas las posibilidades están abiertas y, si indicar un municipio sirve para vender mejor, bienvenido sea; no es cierto que Rioja no se mueva, pero sí lo hacemos con cuidado porque se pone en juego nuestro fondo de comercio”. El presidente de la Comisión Estratégica del Consejo se muestra también conciliador con Artadi: “Hay posibilidades de diferenciarse dentro de Rioja -afirma- y, por supuesto, aquí hay sitio para todos”.

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Conoce las nuevas Bodegas Bilbaínas
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Alberto Gil | 30-01-2015 | 11:04| 0

El próximo miércoles, Diego Pinilla, enólogo de Bodegas Bilbaínas, presenta para lomejordelvinoderioja.com las experimentaciones limitadas de la bodega, junto con el nuevo concepto de las grandes marcas clásicas. Os lo recomiendo. Supongo que queda algunas plazas todavía a un precio de seis euros: inscríbete aquí

Así será la cata, a las 20.30 horas como siempre, en el Hotel Gran Vía de Logroño.

Definir la singularidad. Es la base del proyecto que Diego Pinilla, enólogo, y Natalia Olarte, viticultura, comenzaron en el año 2007 en Bodegas Bilbaínas, una de las casas centenarias de Rioja que cuenta con 250 hectáreas de viñedo propio en el entorno de Haro. Los dos jóvenes técnicos apostaron por identificar parcela a parcela las extensiones de viñedo y clasificarlas en función de las calidades y de la personalidad de cada una de ellas.

En la bodega, Diego Pinilla comenzó a experimentar con microvinificaciones seleccionadas de vendimias diferenciadas por variedades, parcelas, suelos y orientaciones. Bilbaínas ya ha puesto en el mercado una nueva colección de varietales y pequeñas experimentaciones de producciones muy limitadas, pero sin olvidar las grandes referencias históricas de la casa, como Viña Pomal o La Vicalanda: «Hemos hecho muchas pruebas y algunas las hemos embotellado porque tenían su propia personalidad, pero este política está pensada para mejorar la calidad de nuestros grandes vinos», explica el enólogo.

Diego Pinilla reabre el próximo día 4 de febrero una nueva temporada de catas del club de lomejordelvinoderioja.com con algunas de estas nuevas experimentaciones, que presentará a los aficionados, junto con los Pomal Reserva y Gran Reserva.

El enólogo comenzará con los blancos, cuya elaboración ha recuperado Bodegas Bilbaínas desde el año 2012 después de un parón de 20 años. «Históricamente, hemos hecho algunos de los mejores blancos de Rioja y en el 2012 decidimos volver a elaborar, con la experimentación también de nuevas plantaciones de uvas autóctonas como tempranillo blanco, garnacha o maturana blanca». En concreto, Diego Pinilla presentará el Viña Pomal Blanco 2013, un vino de viura y malvasía fermentado en barrica de corte más tradicional, y Bodegas Bilbaínas Tempranillo Blanco 2013: «Es la uva que más nos ha gustado por el momento y decidimos sacar una pequeña producción de 1.000 botellas, en este caso, de un vino fresco y sin madera para ver al máximo el potencia de la variedad».

 Los tintos
Dentro de la colección de varietales, Pinilla presentará también Bodegas Bilbaínas Garnacha 2010, una selección de viñas de proveedores de Tudelilla, Labastida y Villalba, caracterizado por la frescura de viejas plantaciones en altura, junto con Bodegas Bilbaínas Graciano 2010, en este caso de viñedos propios con un gran trabajo para conseguir la adecuada maduración en Haro.

Viña Pomal Alto de la Caseta es un vino de parcela, una pequeña fragmentación de la histórica finca Viña Pomal, que Pinilla decidió vinificar por separado por su propia identidad: «Es un viñedo de un suelo de cascajo entre la mayoría de arcillo calcáreos y en una ladera con orientación sureste; un propio microclima que nos da un vino potente, que seleccionamos al máximo en viñedo y bodega, con un crianza larga en roble francés».

Un ‘vinazo’ que dará paso a los Pomal reserva y gran reserva, la gran referencia de Bilbaínas y a los que el enólogo ha ido incorporando en estos años su conocimiento de los viñedos y la finca: «Cataremos el Viña Pomal Reserva Edición Limitada de 106 barricas, una selección que sacamos desde el 2004, el centenario de nuestra primera añada de Pomal (1904), y el Viña Pomal Gran Reserva del 2006, al que le hemos incorporado un 10% de graciano pensando en mejorar la capacidad de envejecimiento de este gran vino de Rioja».

(*) Pdta: el de la foto no es Diego Pinilla, sino la imagen de la campaña de Bilbaínas para sus nuevos Pomal. Creo que resume perfectamente la idea de la bodega.

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¿Artadi se va de Rioja?
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Alberto Gil | 30-12-2014 | 11:32| 0

 

Artadi

Juan Carlos López de Lacalle en la Viña El Pisón

Desconozco si hay motivos políticos o no en la decisión de Artadi, con dos o tres bodegas, de intentar promover una micro denominación de origen exclusivamente alavesa y salirse de la DOC Rioja, aunque una cosa si tengo clara: si el Gobierno vasco está detrás, habrá dinero y recursos para ello. La noticia la publicamos este domingo en Diario LA RIOJA y, desde luego, ha caído como un auténtico bombazo en el sector.

Al margen de las cuestiones políticas, el mensaje de Juan Carlos López de Lacalle está claro y lleva precisamente el nombre de este blog: ‘Rioja, la tierra de los mil vinos’. Es decir, existe una gran diversidad en Rioja que, sin embargo, legislativamente no se reconoce. La frase, como reconocí en su momento en uno de los mejores suplementos especiales que hemos publicado en Diario LA RIOJA para mostrar la extraordinaria diversidad de suelos y climas y de modeles de negocio de Rioja, no es mía, sino del bodeguero Miguel Ángel de Gregorio (Finca Allende).

Si algo diferencia a Rioja de otras zonas vitícolas españolas es dicha diversidad y creo que, y ojalá esto acabe sin ruptura, hace falta dar pasos en este sentido por parte del Consejo Regulador. Artadi, como todas las bodegas que son la punta de lanza, debe mucho a Rioja y tampoco creo que las 600.000 botellas que embotella Juan Carlos López de Lacalle tienen el nombre y los apellidos del comprador como decía en la entrevista del periódico. Es decir, en Rioja se producen 400 millones de kilos de uva y hay que venderlos todos, algo que, evidentemente, no se puede hacer a 20 euros la botella.

Oferta de Paternina de estas Navidades

Rioja ha sido capaz históricamente de equilibrar, más o menos a destiempo o con más o menos ‘víctimas’, situaciones injustas y estoy pensando, por ejemplo, en la lucha de Chucho Puelles y otros pequeños cosecheros que consiguieron cambiar a principios de los años 90 la normativa que impedía ser criador a quien tenía menos de 500 barricas y reducirlas a 50. Artadi y Rioja Alavesa no son únicos. Hay grandes elaboradores de Rioja en Laguardia, en Samaniego, en San Vicente, en Fuenmayor, en Briones, en Haro, en Baños de Río Tobía, en Aldeanueva, en Alfaro…, que trabajan su terruño, sus viñedos, su propia diversidad y que enriquecen Rioja. Hay también casas que, con diferentes modelos de negocio al pequeño elaborador como Marqués de Cáceres por ejemplo, o bodegas históricas, que han llevado el nombre de Rioja por todo el mundo con extraordinaria dignidad.

El problema es que la crisis ha sido buen caldo de cultivo para nuevos operadores de volumen  que están en todas las subzonas de Rioja, incluida la alavesa -R&M o Araco, con Ángel Aznar de gerente, por ejemplo- y que, desde luego, poco prestigio aportan.

Paternina ofrece estas Navidades en las grandes cadenas riojanas vinos de reserva de la añada 2009 a 2,49 euros la botella. Considerando que el granel de reserva se vende internamente a ese precio, sin IVA, y que habría que sumar el coste de la botella, corcho, etiqueta… estamos hablando de una venta a pérdida.

Contra esto es contra lo que debe reaccionar el Consejo Regulador y, al mismo tiempo, debe comenzar a proteger también esa diversidad natural que evidentemente existe y también de negocios con posibilidades de diferenciación.

La diferenciación de los vinos por las menciones tradicionales se ha quedado vieja y escasa –hasta el punto de que lo que más vale es el ‘papel’ que certifica el tiempo de estancia en barrica de un vino-, por lo que, bien por zonas bien por calidades –objetivas por supuesto- el sector debería empezar a plantearse que hay que hacer cambios legislativos porque, efectivamente, no todos los Riojas crianza o reserva son iguales.

En Cava, Raventós abrió la caja de los truenos y ahora 14 bodegas han decidido seguir sus pasos y diferenciarse desde fuera de la DO. Es algo que no puede permitirse Rioja.


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