La Rioja
img
Autor: albertogil
La opacidad del vino de Rioja: ¿qué pasó en el 99?
img
Alberto Gil | 14-06-2013 | 1:34| 0

El mercado interno de la uva, y del vino, en Rioja siempre se ha caracterizado por su opacidad. Los intentos por hacer públicas las operaciones que se firman entre bodegas y viticultores o cooperativas nunca se han traducido en medidas que realmente aclaren cómo funcionan estos contratos que, tradicionalmente, aparecen en la portada del Diario LA RIOJA por la importancia que tienen a la hora de marcar los precios de campaña (la mayoría de contratos entregan la uva y el vino y el precio queda emplazado a lo que determine el mercado).

Os acordaréis quienes seguís el mundo del vino que el gran punto de inflexión del precio de la uva y el vino de Rioja se marcó en el año 1999, después de una cosecha escasa en el 1998 con un fuerte tirón de las ventas que ya en esa campaña previa llevó el precio del kilo de uva hasta las 250 pesetas. En abril del año siguiente cayó una extraordinaria helada que limitó mucho la producción de uva.

Pero ¿fue realmente la escasez de uva la que disparó una añada de mala calidad hasta las 400 pesetas el kilo de uva o ayudaron también los intereses de este mercado opaco? En plena vendimia, localizamos en Alfaro la primera gran operación, de 700.000 kilos de uva a 425 pesetas. Aquella noticia, portada en el periódico, volvió loco a todo el mundo: viticultores, bodegas y cooperativistas.

Codorníu acababa de comprar Bodegas Bilbaínas, con una importantísima cantidad de vino en stock. La bodega cuenta además con mucha capacidad de abastecimiento propio (unas250 hectáreas) y la operación, en el momento justo cuando comenzaba la vendimia, le permitía por una parte revalorizar todo el vino que tenía sin vender en la bodega y, por otra, ‘fastidiar’ a sus competidores.

Las cooperativas que elaboraron su vino hicieron también extraordinarias operaciones, con precios de hasta 9.000 o 10.000 pesetas la cántara (16 litros). En abril del 2000, los principales compradores de vino tuvieron una comida (Víctor Pascual, Bodegas y Bebidas entonces, Víctor Redondo, Arco Bodegas Unidas, Pedro Vivanco y supongo que alguno más) en la que decidieron parar la espiral de precios definitivamente y Arco (Berberana) firmó una operación antes del desinfle total con la cooperativa de Arnedo a unas 5.000 pesetas la cántara. A partir de ahí, vino el hundimiento y, por ejemplo, la cooperativa de Haro acabó vendiendo el vino de aquel año en el entorno de las 1.000 pesetas después de que la burbuja estallase al no haber querido vender en su momento a 9.000.

 ¿Qué sucede hoy? Pues prácticamente lo mismo, aunque nunca ha vuelto a producirse una situación tan crítica, con una demanda de vino tan al alza y una previsión de cosecha tan corta. Siguen siendo los grandes grupos bodegueros los que marcan precios y de hecho alguno de ellos, que no todos, han hecho esfuerzos para que el hundimiento real de la uva de las últimas campañas no fuera tan brutal como los precios ruinosos que marco CVNE con los 38 céntimos que anunció en el 2009.

Ver Post >
Beber vino a 'chorro': el principio
img
Alberto Gil | 03-06-2013 | 10:33| 0

La ‘paradoja francesa’ se resquebraja. La BBC publicó recientemente un reportaje sobre la caída del consumo de vino en Francia (algo que vivimos desde hace muchos años en España) e incluso lanzaba la pregunta de si el descenso perpetuo del consumo de la bebida nacional de Francia simbolizaba el declive de la civilización francesa.

El origen de la paradoja francesa hay que buscarlo en el siglo XIX, cuando el irlandés Samuel Black publicó un artículo científico en el que aseguraba que pese a que los franceses comían importantes cantidades de grasas (quesos y otros lácteos, foie y carnes) tenían menos ataques al corazón que el resto de europeos y que el consumo de vino tinto podría tener que ver con ello. Aquella investigación fue el origen de la ingente cantidad de estudios que, especialmente a partir de la década de los 90 del siglo pasado, han relacionado, y fundamentado científicamente, las propiedades beneficiosas del consumo de vino para el organismo.

El caso es que, al igual que sucede en España, en Francia ya no toma vino ni el tato. El informe de la BBC argumenta que mientras en 1980 la mitad de adultos franceses tomaban vino ahora lo hace apenas el 17%, mientras que la población que nunca lo bebe se ha duplicado hasta el 38%.

El consumo anual per cápita ha pasado de 160 litros en 1965 a 57 en el 2010 y actualmente superaría por poco los 30 litros por cabeza. En España, los datos son aún más abrumadores: de 47  litros per cápita en 1987, hemos pasado a 16 (según el Ministerio de Agricultura) ó 22 litros según el Observatorio del Vino, que incluye además el consumo por venta directa, restauración colectiva o establecimientos no permanentes.

Demasiados aromas empireumáticos, a ‘enagua de monja’, a ‘vía de tren’… Hace unos años, y algo queda todavía, para hacer un vino caro había que meterle una buena dosis de madera nueva: torrefactos, tofes, cafés… eran los aromas y sabores procedentes del roble con tostado plus y superplus, entonces muy valorados por la crítica especializada.

La mejor definición de estos vinos me la dio mi mujer cuando probó un caldo de estos de supuesta élite: “!coño!, este vino me da sed” (el supertostado del roble nuevo se traduce en astringencia). Otra buena definición de este tipo de vinos la ofreció el amigo Gerry Dawes para definir la moda parkerizada: “después de beber esto puedes cagar palillos”.

El caso es que el consumo de vino crece en los países, más o menos, nuevos productores como EEUU, Israel, Brasil, Rusia… (descuento a China porque, al parecer, allí el consumo va ligado al esnobismo) porque está llegando a los jóvenes, mientras que en los países tradicionales no hay relevo de consumo generacional y es que creo que apenas nadie se ha preocupado por los que tiene que comenzar a dar sus primeros tragos.

Así que desde este espacio de Los Mil Vinos proponemos comenzar desde la base. Para ello, hemos encontrado en youtube, creo que de José Andrés López de la Rica, un ilustrativo vídeo de cómo aprender a beber ‘a chorro’… Ahí va la primera clase de cata:

Ver Post >
La honestidad del Rioja: el reparto del negocio
img
Alberto Gil | 28-05-2013 | 12:08| 0

Leo con interés al ingeniero agrónomo y enólogo Antonio Remesal sostener que si algo sobra en Rioja son buenas uvas y me viene a la cabeza una habitual reflexión que en muchas ocasiones lanzaba el ex presidente del Consejo Regulador Ángel de Jaime Baró: queremos ser una denominación de origen grande o una gran denominación. Rioja arrastra desde el año 2008 unos precios en origen claramente bajos y, si bien no se pueden negar los esfuerzos y reducción de márgenes comerciales por parte de las bodegas, comparto plenamente con Antonio Remesal que este sistema no es sostenible.

Las tres últimas cosechas, dos excelentes y la última muy buena, no compensan a los viticultores, pero la calidad se supone que sí a las bodegas, y hay que pensar que el modelo de Rioja, aun compartiendo también con el actual presidente del Consejo Regulador, Víctor Pascual, que Rioja saldrá mejor que ninguna otra región española de la recesión, no está funcionando.

Si hay un bodeguero al que considero honesto hasta el extremo es Abel Mendoza. El viticultor de San Vicente decidió en los años 90 elaborar sus vinos y venderlos embotellados en lugar de entregar las uvas a terceros. Cogió unas botellas, la mochila y se fue a Barcelona, donde hoy conserva su principal mercado en España y donde encontró un hueco sin que le trataban como un ‘loco’ por su forma de entender los vinos y la viticultura.

Abel Mendoza vive en las viñas. Cultiva 34 parcelas en la Sonsierra (San Vicente, Labastida y Ábalos) y a sus vinos, pese a estar siempre en la cúspide de Rioja y de España por su incuestionable calidad y personalidad, siempre les ha faltado el ‘punch’ final de los grandes  ‘prescriptores’ (los dos o tres puntitos ‘extra’ de este interesado mundo).

Abel Mendoza nunca ha comprado centenas de guías de estos prescriptores -ese plus de puntos en muchas ocasiones se logra con publicidad o con la compra a gran o mediana escala de guías-, pero sus vinos están repletos de trabajo, honestidad, originalidad y calidad.

Abel m

Abel Mendoza y Maite, su mujer, en la bodega en una imagen de Miguel Herreros.

Abel Mendoza dice las cosas como son, o al menos como cree que son, y en varias ocasiones le he escuchado argumentar que  no se puede pretender que los viticultores vendimien en ‘cajitas’ y pagar 50 céntimos por el kilo de uva, como está sucediendo: “En mi casa, con 100.000 kilos de uva, vivimos cuatro familias y, eso es una excepción en Rioja por lo que nuestro modelo es muy injusto“, me dijo en una ocasión y ésa es una frase que responde perfectamente a la pregunta de si somos ‘gran’ o ‘grandes’.

Os puedo contar una anécdota que sucedió en la visita que Neil Martin -ahora sustituido por Luis Gutiérrez-, el catador de Parker para España tras los escándalos de Jay Miller, hizo a Rioja el año pasado para valorar los vinos.

Martin pidió al Consejo Regulador que organizase la cata de los vinos y el Consejo contactó con las bodegas para que enviaran las muestras y entre ellas no estaban los vinos de Abel Mendoza [(*) me aclara el Consejo Regulador, tras publicar el post, que se pidió las muestras a todos aquellos que habían declarado que tenían un importador en EEUU y que el bodeguero de San Vicente no constaba].

El caso es que Martin no cató inicialmente sus vinos, sino que probó un blanco suyo en un bar y quedó sorprendido y encantado, hasta el punto de que quiso conocer los vinos de Abel [(**) el Consejo Regulador me vuelve a aclarar que fueron los representantes de la institución quienes pidieron entonces a Abel que enviara los vinos para que los catase el crítico y que éste llevó doce vinos].

El caso, como decía antes, es que Martín encumbró los vinos de Abel, especialmente el garnacha blanca y el cinco varietales (5V), también blanco, con 95 puntos para The Wine Advocated.

Un día de estos hablaremos en ‘Los Mil Vinos’ de Abel Mendoza, de sus viñas y de sus espectaculares experimentos con los blancos y, por supuesto, de sus tintos.

De momento, si vais por San Vicente os recomiendo llamar a la puerta de Abel Mendoza. Os atenderá Maite, su mujer, porque seguro que él andará por las viñas y su móvil semienterrado entre algún renque.

Bodegas Abel Mendoza: Ctra. Peñacerrada, 7. 26338 , San Vicente.
email: jarrarte@datalogic.es
Teléfono: 941308010

Ver Post >
El 'loco' ecológico del vino de Rioja (y II)
img
Alberto Gil | 24-05-2013 | 5:44| 0

Anunciaba un segundo post sobre la experiencia ecológica de Francisco Ruiz Jiménez, al que cariñosamente tachábamos de ‘loco’ por su diferente manera de hacer las cosas. En este sentido, lo primero que tuvo claro Francisco fue que para hacer vino ecológico había que ‘separarse’, también físicamente, del resto.

Algo parecido me dijo también en una ocasión Enrique Macías, director técnico de Vega Sicilia: ‘dueño y señor’ del latifundio de Valladolid, donde cultiva y trabaja a su aire, Macías compró las viñas en la Sonsierra para el nuevo proyecto de Rioja, zona caracterizada por un extraordinario minifundio y por las múltiples particiones de la tierra por herencias. Con una configuración parcelaría así, “si tú no echas fitosanitarios ni pesticidas a tus viñas y las echa el vecino con el tractor, pues que te llevas el tratamiento sin quererlo”.

Supongo que, con la crisis, y la subida de todos los insumos (incluidos los fitosanitarios) los tratamientos han ido moderándose, pero conocido es en Rioja que, cuando el viticultor está en el bar y ve pasar el tractor del vecino, allí que lo deja todo y coge su tractor para echarle una mano de ‘barniz’ a la vid ‘pa por si acaso…’

Decía unas líneas más arriba que Francisco Ruiz Jiménez tenía claro que sus viñedos debían estar aislados para cultivar en ecológico. Eligió, donde ya tenía viñedo familiar, el paraje Valcaliente, en la sierra de los Agudos (Calahorra), una gran viña del monte en un espectacular paisaje con pinares que sorprende, en primer lugar, porque no es la imagen del mar de viñas que se tiene de La Rioja Baja.

Valcaliente recibe al visitante con una piedra que te indica el nombre de la finca –al estilo Burdeos- y un ciprés, que no se muy bien qué significa pero que lo hace inconfundible.

Los viñedos
Entada a Valcaliente

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cultivar ecológico es más caro porque el ahorro en tratamientos, si lo hay, no se compensa con la mucha mayor mano de obra que requiere y, por ejemplo, al buscar un lugar elevado y apartado, el necesario riego (bombeo) cuesta bastante más que llevar el agua a la planicie.

Detalle viñas Pinares

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los suelos de Valcaliente son extraordinariamente ricos en fauna (bichos) y flora (plantas). De hecho, Francisco Ruiz Jiménez ha ido introduciendo flora autóctona (romero, tomillos…) entre los renques y, como característica diferencial, aparecen también luego esos aromas en sus vinos (vino y paisaje). Las viñas están por encima de los 650 metros de altitud y, en la zona más alta, Ruiz Jiménez ya está plantando blanco: creo que tempranillo blanco, malvasía y no sé si también maturana, a diferencia del verdejo que ha ido poniéndose en La Rioja Baja.

La mayoría de sus viñedos son tempranillos, aunque tiene también garnachas (con las que hace un espectacular varietal -Valcaliente garnacha-) e incluso gracianos ‘fríos’ por la altitud.

Con La Rioja Baja se ha sido muy injusto históricamente, incluso leía ayer al amigo José Peñín  que se queda tan ancho soltando (sic) “el tremendo bajón de la calidad de los tempranillos de La Rioja Baja”. Yo también creo que fue un error histórico arrancar las garnachas tradicionales (tampoco entonces se elaboraban bien y el tempranillo era más sencillo y productivo), pero precisamente fueron los ‘gurús’ y compañía los que animaban a plantar tempranillos a finales de los 80 y en los 90.

Decía que Peñín se queda ‘tan ancho’, porque precisamente ahora los tempranillos de La Rioja Baja son bastante mejores que hace unos años (salvo para Peñín) por la simple razón de que las viñas han adquirido una edad óptima y los medios de elaboración cada día son mejores.

No me voy a enrollar más, pero que os dejo con unas imágenes (las anteriores son mías, o sea un ‘finstro’ sacadas con el móvil y en una día de lluvia) de la web de Viñedos Ruiz Jiménez y hechas por un fotógrafo profesional en una primavera normal, sin tanto agua, y un mayo floreciente. ¿A qué mola La Rioja Baja?

Viñedos Ruiz Jiménez

 

La bodega: Viñedos Ruiz Jiménez (Aldeanueva de Ebro).
Viñedos: 70 hectáreas en Aldeanueva y Calahorra.
Visitas: consultar en www.vinedosruizjimenez.es

Ver Post >
El 'loco' ecológico del vino de Rioja
img
Alberto Gil | 23-05-2013 | 12:40| 0

La primera pregunta que hay que hacerse cuando se prueba un vino ecológico es si sabe distinto al resto. La respuesta es no y la siguiente pregunta que se le puede hacer a un pequeño elaborador, es ¿por qué coño lo haces cuando es mucho más arriesgado y lleva bastante más trabajo? Francisco Ruiz Jiménez (Viñedos Ruiz Jiménez, Aldeanueva de Ebro) me dio la mejor respuesta: «Exigimos a los ganaderos que los piensos que dan a sus animales no contengan residuos químicos, pero no hacemos lo mismo con el vino, que ingerimos directamente las personas». «La viticultura ecológica no da ni más ni menos organolépticamente al vino, pero sí te garantiza que lo que consumes está libre de estos residuos».

Vender ecológico en España es empresa difícil. El consumidor nacional nunca ha valorado el esfuerzo que supone, en tiempo y en dinero, cultivar en ecológico, pero si hay mercados, sobre todo europeos como el alemán o el suizo, que sí aprecian este tipo de vinos. Es por ello que son varias las bodegas que se han incorporado, y están incorporándose, a la elaboración de vino ecológico, aunque para unos es más fácil que para otros: es decir, tú puedes comprar un depósito de un elaborador ecológico, le pones tu marca y lo vendes donde quieras. Es una práctica habitual y muchas de las grandes bodegas utilizan esta fórmula para ampliar ofrecer al importador una nueva opción.

Francisco Ruiz Jiménez, con su hermana y su joven equipo comercial y enológico, cultiva las 70 hectáreas con que cuenta (50 propias y 20 más arrendadas a familiares) en ecológico. Es decir, trabaja sin red, sin posibilidad de ‘envolver’ una cosa con otra. El único tratamiento autorizado para las viñas es con productos naturales, cobre y azufre, mientras que están prohibidos todos los tipos de pesticidas y abonados químicos.

En este contexto, las viñas más ‘sucias’, con enormes cubiertas vegetales (especialmente esta primavera) que pueden verse por Aldeanueva, y el conjunto de La Rioja, son las de Francisco Ruiz Jiménez.

Suelta de ácaros en viñedo ecológico Suelta de ácaros en viñedo ecológico

En estas imágenes que adjunto podemos ver la finca El Olivar, apenas 1,5 hectáreas de donde elabora su vino Ingenio, que prácticamente en exclusiva compra un cliente suizo. En concreto, Francisco Ruiz Jiménez estaba soltando ácaros autóctonos en el viñedo. Venían desde Italia en refrigeradores y la suelta debe ser inmediata para que los bichitos no se devoren unos a otros. ¿El resultado? Era una experiencia piloto y se lo preguntaremos al bodeguero en el futuro.

Viñedos no ecológicos Viñedos ecológicos

(*) En la parte superior vemos una viña situada enfrente del Olivar, de cultivo convencional, y justo sobre estas líneas de la Ruiz Jiménez, en Aldeanueva

El bodeguero, al que la mayoría del pueblo le tiene por ‘loco’ (incluido su padre, al menos en los primeros años) no limpia la cubierta vegetal en todo el año en el El Olivar. La vid compite con leguminosas y otras plantas autóctonas, donde los organismos y microorganismos beneficiosos para la vid controlan  las plagas.

No voy a extenderme demasiado con el tema del cultivo ecológico, pero la cubierta vegetal consiste en dejar crecer la vegetación natural y sembrar las calles con alguna especie cultivable (leguminosas sobre todo) en la que pueden sentirse bien los ‘bichitos’, es decir: autorregulación natural. Si os gusta mirar los viñedos, veréis que cada vez más se pueden ver cubiertas vegetales: el exceso de uso de nitrógeno y de potasio ha llegado a provocar un problema real en los vinos, la caída de la acidez y la subida del pH, lo que, junto con técnicas enológicas para sacar la mayor extracción posible, ha contribuido a que supuestos vinos de guarda (y alto precio) se desarmen en unos pocos años, tal y como argumenta el profesor Pepe Hidalgo.

Hay grandes bodegas que, aunque no lo ponen en el etiqueta, cultivan en ecológico. Es el caso, por ejemplo, de Vega Sicilia y es que, volviendo al prinicipio, los vinos saben igual, pero los suelos perduran y la huella humana es la menor posible. ¿Cómo son los vinos de Ruiz Jiménez? Así los vi yo en una reciente cata.

La bodega: Viñedos Ruiz Jiménez (Aldeanueva de Ebro).
Viñedos: 70 hectáreas en Aldeanueva y Calahorra.
Visitas: consultar en www.vinedosruizjimenez.es

(*) En un próximo post, visitaremos Valcaliente.

 

Ver Post >