Acerca de las viñas viejas...de cinco años.

Ando estos días un tanto perezoso en esto de blogear. Estos días de sufrimiento y pasión también han inundado mi ánimo. Así que me he dedicado a leer cosas atrasadas y ordenar papeles diversos. Cosas de estas vacaciones, sobre todo si te toca quedarte a vigilar el corralito.

Uno de estas cosas pendientes es un articulo en la revista VIAJAR del mes de marzo titulado “El Vino: el origen esta en la Tierra”. He tenido que releerlo varias veces para comprobar que lo que decía era exactamente lo que decía, y no el fruto de una mente tan retorcida como la mía. Les animo a que lo lean y si es el caso, me corrijan si he sido o no partidista. Intuyo que el autor es uno de los invitados de un “riojano, hijo y nieto de bodegueros” con “las mejores calificaciones de los vinos que produce en las guías internacionales” y que entre copa y copa de buen rioja, le habrá contado sus experiencias, quebraderos de cabeza, intuiciones, pensamientos y perspectivas: “en los próximos diez años el Valle del Uco, en Mendoza, será una de las tierras prometidas del exclusivo mundo de los vinos excelentes”. La verdad no lo sé. Ni me lo planteo. Me imagino que lo dirá por lo del cambio climático y lo poco que debe de afectar a esa parte de la tierra. Ahora este riojano, hijo y nieto de bodegueros, se nos marcha para la Argentina para “hacer un vino glorioso”.

Sigue el artículo con toda la parafernalia que hay alrededor del vino. Ya saben, que si el origen esta en la tierra, que las viñas necesitan su tiempo, su periodo de adaptación, su envejecimiento. El amor a la tierra, a las cosas bien hechas, al tiempo. Prosa, poesía y lírica del winemarketing. Entretenido y bien escrito, la verdad.

Vamos al final del artículo, lo escribo tal cual. “Mi amigo ha decidido comprar un terreno y buscar viñas viejas para hacer vino en Argentina. Ya no tiene tiempo para esperar a que la mata trabaje y se adormezca en el viento de los tiempos. Cinco años de asentamiento de las cepas viejas y lanzara su primer vino. Otros vinieron y plantaron lo que el recogerá”. Cojonudo. Menos mal que a estos Uqueños les ha venido un riojano, hijo y nieto de bodegueros, que les va a enseñar a conseguir “las mejores calificaciones de los vinos que produce en las guías internacionales”. Como dice un reconocido bodeguero en plan de guasa cuando se despide;

”Os dejo. Me tengo que ir a plantar una viña de 80 años”.

No le reprocho nada al autor de este artículo. Me parece que esta muy bien para una revista que trata sobre viajes y zonas de interés turístico. Ahora, el fondo, da que pensar, sobre todo si hablamos de lo que tantas veces hemos defendido en este blog. ¿Hasta cuando vamos a estar con esta historia de las viñas viejas? Hay viñas viejas que mejor estarían arrancadas, que están para la foto (que a veces la foto da grima), y hay otras que se han arrancado estando en su mejor momento. ¿Cuando llegará, de verdad, la honestidad a este mundo del vino como pregona mi vecino Camblor? ¿Durante cuanto tiempo vamos a estar bailando al consumidor con milongas? La final, nos mandaran hacer gárgaras. Gárgaras con vino.

Y a los del Valle del Uco, dejémosles. Nadie mejor que ellos conocen su tierra y sus viñas. Seguro que nos sorprenden con grandes vinos. Se puede vivir perfectamente sin los puntitos.

Escrito por: julio 6 comentarios 27 Mar 2008 URL Permanente

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

lorenagdiaz dijo

¿Por qué no escaneas el artículo y nos lo cuelgas para que podamos leerlo?
A mi me has dejado con la intriga...
Besos,

julio dijo

¡que sorpresa Lorena¡.
Esta semana estoy en Francia. Cuando vuelva te lo envio.

Jose

Jose dijo

Se va allá a hacer un vino super-trooper... Hmmm.... Que la fuerza, los noventaypico puntos de quien sea y el roble nuevo ultratostado le acompañe... Saludos. Jose.

manuel-camblor dijo

Julio,

Desde que publiqué mi testamento hace un par de días he estado pensando que, dado el caso que hace la gran industria a mis pregones de que "la honestidad es la mejor política" y mis llamados a la "transparencia", y dado que soy considerado por tantos como rebelde sin causa, oveja negra y todo tipo de clichés de esos, creo que voy a cambiar mis proclamas. Abogaré por la más total y descarada deshonestidad, mendacidad, el más desenfrenado y goebbelsiano-karlrovesco bullshiteo consignero y la opacidad total en cuanto a prácticas viticulturales y enológicas. El vino, después de todo, habrá de ser romántico y una obra de arte por que sí y el resto, que se joda...:-)

Ah, ¿y es que no has oido que en estos tiempos cinco años es el nuevo estándar para "cepas viejas"? ¿No te llegó el memorándum?

M.

Inocente

Inocente dijo

Vaya, Julio. Tiene su gracia eso de "me voy a plantar una viña de 80 años..." Y tanto. Uno no se explica nunca aquello que se atreven a poner muchos en sus botellas (Procedente de viñas vejas...) Pero, ¿Dónde están, amigo Julio? Uno se cansa de recorrer La Rioja y las pocas viñas viejas que quedan por ahí ya sabemos todos cómo están. Además, por vergüenza torera y porque tenemos un poco memoria histórica, salvo las pocas que quedaron y he comentado antes, como mucho no pasan de 20 años. Y es que, Julio, todos nos acordamos de los arranques masivos para poner tempranillo hasta en las zonas más altas que siempre fueron territorio de nuestras garnachas frescas, de las viuras y de otras variedades (todo bien mezcladito en la propia viña) hasta el extremo de que ni los más expertos identificarían algunas de ellas.En cualquier caso, un día cualquier me voy a interesar por el asunto y veremos las cifras reales de las viñas de los abuelos.

julio dijo

he acuñado para mi este dicho de plantar viñas viejas, sobre tdo cuando alguno que me abruma. pero pensando en esto me viene a la memoria otra situacion para nada olvidada. Hay algun "patatero" por ahi, al que se le podia aplicar el contrario " os dejo que me voy arrancar una viña vieja". ¿ cuantas veces se ha oido eso en esta tierra?, Lo de patatero no lo digo por el ¿apodo? que tenemos los de Santo Domingo, mas bien por lo de kilos, kilos y kilos. Y mas tempranilllo. Y mas clones productivos, y mas y mas y mas. Ya sabemos donde llevó todo esto a los patateros de Santo. Memoria historica Inocente, como bien reclamas, y aprender de los errores.
Y por otro lado ¿hasta cuando va a durar la falacia de las viñas viejas y toda esa monserga para vender la botelleita a cien euritos?. No me resisto a tirar la toalla en todo esto de la honestidad. Todavia me tengo que hacer viejo.

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Sobre este blog

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Clásicos de vanguardia

Julio Sáenz, de 41 años, licenciado en Farmacia por la Universidad de Salamanca, Magíster en Viticultura y Enología y Licenciado en Enología por la Universidad de La Rioja, es el enólogo de la Bodega La Rioja Alta, S.A.
Es miembro del Comité de Cata de los Consejos Reguladores de Rioja y Ribera del Duero desde 1998 y colaborador habitual en diversas publicaciones y congresos técnicos del sector.
Julio Sáenz entró en La Rioja Alta, S.A. en 1996 como responsable del Departamento de Control de Calidad. Durante estos últimos años ha dirigido también los programas de experimentación del grupo y su “nave de experimentación”, uno de cuyo resultados más importantes ha sido el vino Marqués de Haro Reserva 2001, un ejercicio de libertad que compagina la tradición con un moderno estilo enológico.

Sáenz es el responsable enológico de dos de las más importantes iniciativas puestas en marcha por el grupo La Rioja Alta S.A. en los últimos años, el vino Áster, en la Ribera de Duero y el Barón de Oña, en la Rioja Alavesa.

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