{"id":295,"date":"2015-10-27T19:57:16","date_gmt":"2015-10-27T18:57:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/a-ojo-de-buen-cubero\/?p=295"},"modified":"2015-10-27T19:57:16","modified_gmt":"2015-10-27T18:57:16","slug":"vino-dividido-exito-seguro-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/a-ojo-de-buen-cubero\/2015\/10\/27\/vino-dividido-exito-seguro-2\/","title":{"rendered":"VINO DIVIDIDO, \u00c9XITO SEGURO"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Desde hace ya tiempo, tanto en los cursos de cata que imparto como en los art\u00edculos que escribo, <strong>suelo abogar por la socializaci\u00f3n en el disfrute del vino<\/strong>; que este sea accesible para todo tipo de personas y bolsillos. Por eso, la comercializaci\u00f3n sensible del mismo es fundamental.<\/p>\n<p>Abundando en el asunto, es claro el auge que el vino de calidad est\u00e1 experimentando hoy en d\u00eda en su aceptaci\u00f3n social como producto ligado a la gastronom\u00eda -como no pod\u00eda ser de otra manera- y muy \u00faltimamente con su venta en mercados lejanos, otrora desconocedores, como el asi\u00e1tico. \u00bfC\u00f3mo ha sido posible esto? Pues entre muchas otras causas gracias a la <strong>botella de vidrio que permiti\u00f3 fraccionar el l\u00edquido, transportarlo y ponerlo f\u00e1cilmente encima de la mesa<\/strong>.<\/p>\n<p>La botella es el recipiente perfecto como contenedor del vino; por su versatilidad. Adem\u00e1s ejerce una cierta funci\u00f3n en su \u00a0maduraci\u00f3n lenta durante el proceso reductivo, al abrigo del ox\u00edgeno. El genial matem\u00e1tico brit\u00e1nico John D. Barrow, en su libro &#8220;100 Essential Things you didn&#8217;t know&#8221; traducido al espa\u00f1ol como &#8220;Las matem\u00e1ticas de la vida cotidiana&#8221; (Edit. Cr\u00edtica, 2009) dice -a prop\u00f3sito del fuego y el polvo- c\u00f3mo este act\u00faa como agente propagador de aque. Al acumularse sobre las superficies (y a mayor extensi\u00f3n de superficie haya expuesta) en caso de incendio el fuego se propaga de un modo m\u00e1s mort\u00edfero.<\/p>\n<p>Efectivamente, es cuesti\u00f3n de geometr\u00eda. En un objeto cuadrado de 4 cm de lado que tiene un per\u00edmetro total de 4&#215;4=16 cm cuadrados, si dividimos el mismo objeto en 16 cuadrados nos dar\u00e1 una superficie total de 4&#215;16=64 cm. Hay m\u00e1s superficie expuesta, m\u00e1s polvo y por lo tanto el fuego se propagar\u00eda con mayor virulencia. Si hacemos lo mismo con un cubo en vez de con un cuadrado, la superficie resultante es a\u00fan mayor. Bueno, digamos que <strong>el vino es el fuego y la botella el polvo<\/strong>.<\/p>\n<p>Y las botellas tienen forma cil\u00edndrica \u00a1Qu\u00e9 gran invento! Gracias al invento del vidrio y de la botella (y m\u00e1s tarde con el complemento del corcho como forma de taponaje natural) que permiti\u00f3 dividir en fracciones estancas productos l\u00edquidos que s\u00f3lo pod\u00edan ser disfrutados en sus zonas de origen, como el vino, se pudo llevar este a cualquier parte extendiendo su consumo tal y como hoy en d\u00eda lo conocemos.<\/p>\n<p>\u00bfDe qu\u00e9 otra manera, si no, habr\u00eda podido el vino ser transportado y sobre todo conservado como lo hacemos ahora? Gracias sean dadas a los romanos que ya experimentaron con vidrios rudimentarios; <strong>pero sobre todo a los maestros italianos, centroeuropeos y finalmente brit\u00e1nicos<\/strong> que perfeccionaron la producci\u00f3n del vidrio y del cristal hasta acabar siendo el factor definitivo que catapult\u00f3 a los vinos a imponerse sobre las otras bebidas fermentadas. Y a \u00a0ser preferidos sobre todo por su accesibilidad y disponibilidad, conservaci\u00f3n y f\u00e1cil manejo en su servicio. Luego llegar\u00edan las cervezas y las bebidas carbonatadas, pero esa es otra historia.<\/p>\n<p>Aunque en las zonas productoras todav\u00eda tiene un cierto predicamento popular el consumo del vino, tomado directamente del contenedor donde se guarda en el lagar o cueva, la verdad es que con la llegada de las DD. OO. y sus consejos reguladores con reglamentos puntillosos; y sobre todo con la producci\u00f3n de los vinos de calidad, la botella ha pasado a ser indispensable, sobre todo para los vinos tintos de guarda y para los vinos espumosos elaborados por el m\u00e9todo tradicional. Las botellas y los vinos, por su porte los conocer\u00e9is.<\/p>\n<p>TIPOS DE BOTELLAS.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas sensaciones evoca una botella! Las formas onduladas de las tradicionales abren, con su visi\u00f3n, el camino de la sensualidad. <strong>La panzuda botella borgo\u00f1ona, o la estilizada y de hombros altos bordelesa incitan a la lujuria<\/strong>; la contundente botella de champa\u00f1a muestra la fuerza del vino que encierra, mientras que <strong>la oscura botella jerezana levanta un aura de misterio en torno a la elaboraci\u00f3n de sus vinos y quiz\u00e1 de quienes los beben. <\/strong><\/p>\n<p>Esas botellas se conocen hoy por los nombres de las zonas para cuyos vinos fueron creadas: bordelesa, borgo\u00f1ona, alsaciana, renana, champa\u00f1a, jerezana, o la m\u00e1s socorrida ver\u00f3nica que sirve para toda esa pl\u00e9yade de vinos de incierta procedencia. Tras ellas hay en ocasiones razones est\u00e9ticas, pero acostumbran responder a las necesidades planteadas por la propia naturaleza de los vinos que contienen.<\/p>\n<p>El mejor logro y mayor acierto de estos envases (al menos desde el punto de vista del sumiller) es que se pueden apilar en posici\u00f3n horizontal, y para eso la botella perfecta es la bordelesa.<\/p>\n<p>El grosor del vidrio y la forma de las botellas de los vinos espumosos deben resistir la presi\u00f3n de hasta seis atm\u00f3sferas que genera el carb\u00f3nico end\u00f3geno de estos \u00a0vinos. Las concavidades que la mayor\u00eda tuvieron en la base, hoy apenas conservadas, pretend\u00edan facilitar la sujeci\u00f3n al servir el vino; o quiz\u00e1 servir de dep\u00f3sito para contener los precipitados de las elaboraciones decimon\u00f3nicas. Y\u00a0 tambi\u00e9n -\u00a1qu\u00e9 cosas!- para los superentendidos diremos <strong>que ha de haber una relaci\u00f3n directa entre la longitud del hueco del fondo de la botella y el espacio que queda entre el vino y el corcho. <\/strong><\/p>\n<p>La oscuridad del vidrio busca preservar el vino de la acci\u00f3n nefasta de la luz, propiciando una vida m\u00e1s larga del mismo. La rigidez de l\u00edneas de las botellas para vinos con vocaci\u00f3n de guarda facilita su almacenamiento en posici\u00f3n horizontal en los botelleros de las bodegas. Incluso el gollete, liviano en la mayor\u00eda de los casos -pero necesario para facilitar el corte limpio de la c\u00e1psula, previo al descorche de la botella- es m\u00e1s pronunciado en las jerezanas o en las de oporto cuyos corchos, parad\u00f3jicamente, suelen ser de quita y pon. La botella de champagne o de cava necesita un gollete pronunciado y saliente, que pueda sujetar el alambre o morri\u00f3n que ayuda al corcho a soportar la presi\u00f3n del vino.<\/p>\n<p>En cuanto a los diferentes tama\u00f1os de las botellas y sus nombres, que todav\u00eda pululan por ah\u00ed: media, est\u00e1ndar, magnum, jeroboam, rehoboam, matusalem, salamartasar, baltasar, nabucodonosor, etc&#8230; dicen que se conserva el vino mejor cuanto mayor el envase (\u00bfconservarlo para qu\u00e9?). Por lo que respecta al servicio hay que reconocer que la botella magnum, en ciertos casos, es la mejor. De otra guisa interpretativa, s\u00ed es cierto que distintas botellas de un mismo estilo o bodega, pueden presentar caracter\u00edsticas rese\u00f1ables: proporcionan seriales al potencial comprador, bien explicativas por medio de la etiqueta y la informaci\u00f3n que contiene, o tambi\u00e9n convencionales por su forma y dise\u00f1o. Igualmente transmite se\u00f1ales subliminales en su presentaci\u00f3n, que puede conllevar una carga impl\u00edcita de marketing.<\/p>\n<p>Finalmente no hay que pasar por alto el hecho de c\u00f3mo<strong>, en los \u00faltimos tiempos, nuevos bodegueros buscan diferenciarse utilizando novedosos dise\u00f1os de botellas<\/strong>. Propuestas realizadas por dise\u00f1adores que por supuesto entender\u00e1n de lo suyo, pero para nada tienen en cuenta a los profesionales sumilleres que tienen que v\u00e9rselas y trabajar con tales formas. Dejaremos para otra ocasi\u00f3n tratar los asuntos concernientes a los vestidos de las botellas y lo que pueden suponer como formas de atraer a posibles consumidores, as\u00ed como el uso de los nuevos taponajes que tanto desorientan a consumidores poco avezados.<\/p>\n<p>Apuntemos, no obstante, ciertas relaciones psicol\u00f3gicas entre los colores de los vidrios y las sensaciones que transmiten: el verde claro sugiere juventud, acidez; el azul, vistosidad, fantas\u00eda; <strong>el negro, en fin, suele predisponer a encontrarse con un vino profundo, corpulento<\/strong>.<\/p>\n<p>Larga vida a la botella que divide el vino y lo reparte amorosamente en lugares y situaciones tan dispares; y adem\u00e1s lo hace de una forma totalmente as\u00e9ptica. Y m\u00e1s a\u00fan, \u00a0directamente desde la bodega en que fue elaborado y, en ciertos casos, criado con esmero.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 Desde hace ya tiempo, tanto en los cursos de cata que imparto como en los art\u00edculos que escribo, suelo abogar por la socializaci\u00f3n en el disfrute del vino; que este sea accesible para todo tipo de personas y bolsillos. Por eso, la comercializaci\u00f3n sensible del mismo es fundamental. Abundando en el asunto, es claro [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":22,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[9],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/a-ojo-de-buen-cubero\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/a-ojo-de-buen-cubero\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/a-ojo-de-buen-cubero\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/a-ojo-de-buen-cubero\/wp-json\/wp\/v2\/users\/22"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/a-ojo-de-buen-cubero\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=295"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/a-ojo-de-buen-cubero\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/295\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/a-ojo-de-buen-cubero\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=295"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/a-ojo-de-buen-cubero\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=295"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/a-ojo-de-buen-cubero\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=295"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}