{"id":25,"date":"2010-06-12T20:11:00","date_gmt":"2010-06-12T20:11:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/alacid\/?p=25"},"modified":"2010-06-12T20:11:00","modified_gmt":"2010-06-12T20:11:00","slug":"de-como-se-fundio-hombre-hielo-y-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/alacid\/2010\/06\/12\/de-como-se-fundio-hombre-hielo-y-2\/","title":{"rendered":"De c\u00f3mo se fundi\u00f3 el hombre de hielo (y 2)"},"content":{"rendered":"<p><o:p>Borjn Borg, e<\/o:p>l hombre de hielo, era realmente fr\u00edo como un t\u00e9mpano sueco y dej\u00f3 m\u00e1s cosas para la posteridad. Hemos citado en la entrada anterior unas cuantas pero olvidaba otra fundamental: puso a Suecia en el mapa del tenis. Hasta entonces, el circuito quedaba dominado por los yanquis y los aussies, que se repart\u00edan la p\u00farpura con jugadores de <st1:PersonName productid=\"la Europa\" w:st=\"on\">la Europa<\/st1:PersonName> meridional (la legi\u00f3n de franceses siempre carente de un n\u00famero uno, <st1:PersonName productid=\"la Italia\" w:st=\"on\">la  Italia<\/st1:PersonName> de Adriano \u2018Il Bello\u2019 Panatta, los espa\u00f1olitos con Santana y Orantes a la cabeza) y aceptaban alguna rareza, como Tom Okker, el holand\u00e9s volador, o el gran Nastase de <st1:PersonName productid=\"la Ruman?a\" w:st=\"on\">la Ruman\u00eda<\/st1:PersonName> comunista. La fiebre Borg precipit\u00f3 un alud de jugadores cortados por el mismo patr\u00f3n: tambi\u00e9n eran de hielo, parec\u00edan insensibles a la derrota, procuraban pegar el \u00faltimo golpe ganador mientras escond\u00edan sus emociones y su melenita rubia segu\u00eda haciendo furor entre las fans. Por ese sendero lleg\u00f3 Matts Wilander, uno de los jugadores m\u00e1s pesados de la historia; de una generaci\u00f3n posterior sali\u00f3 el tercer gran sueco, Stefan Edberg, que no participaba del gusto por el peloteo de sus hermanos mayores y dej\u00f3 una an\u00e9cdota en forma de tragedia: siendo junior, mat\u00f3 a un juez de l\u00ednea de un pelotazo. El tipo recibi\u00f3 el impacto en la entrepierna, qued\u00f3 medio inconsciente, cay\u00f3 al suelo y se abri\u00f3 la cabeza. Asombroso. Truculencias al margen, como \u00faltimo representante de la escuela del saque-volea, Edberg merece un comentario aparte, as\u00ed que con su permiso sigamos a lo nuestro.   <\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">Lo nuestro es ahora explicar a los m\u00e1s j\u00f3venes a qu\u00e9 sab\u00eda Borg, qu\u00e9 tipo de tenista era. As\u00ed como algo en Nadal remite al primer Connors, ese aire un poco insolente, su fiereza descomunal, su gen competitivo, en realidad su juego traza una l\u00ednea de continuidad con el de Borg. Digamos que es el m\u00e1s depurado producto salido de esa factor\u00eda donde se provee a los tenistas de una derecha tipo misil, un rev\u00e9s tambi\u00e9n muy contundente y un juego de fondo, en general, sin fisuras, adornado por una autoconfianza ciega y un par de piernas que permiten un alt\u00edsimo ritmo, a menudo imposible de seguir para sus rivales. El retrato quedar\u00eda amputado si no se a\u00f1adiera otra marca de la casa: un deseo febril por seguir mejorando, incorporando nuevos golpes a la paleta, buscando la gloria no en su h\u00e1bitat natural (la tierra batida), sino en escenarios m\u00e1s inc\u00f3modos. Cuenta la leyenda que Borg s\u00f3lo triunf\u00f3 en Londres (y lo har\u00eda cinco veces consecutivas) cuando se encerr\u00f3 un mes ensayando el saque sobre la hierba, hasta hacerse con un servicio bastante efectivo para esa superficie. En ese af\u00e1n perfeccionista tambi\u00e9n reconocemos a Nadal, cuya singladura es muy semejante. Por su bien, ojal\u00e1 los parecidos se acaben ah\u00ed. Borg fue un tenista precoz y su declive fue tambi\u00e9n prematuro. Se retir\u00f3 todav\u00eda joven, probablemente bloqueado emocionalmente porque lo hab\u00eda ganado ya todo y no encontraba est\u00edmulos en el circuito. El \u00fanico tenista con quien pod\u00eda medirse, McEnroe, termin\u00f3 por atrapar el n\u00famero uno y nuestro h\u00e9roe sueco decidi\u00f3 dejarlo. Abandon\u00f3 el tenis y nos demostr\u00f3 que su genialidad no alcanzaba al mundo de los negocios. Cosech\u00f3 un fracaso tras otro en cada aventura empresarial y fue dilapidando su fortuna, aunque nunca perdi\u00f3 el fulgor con que todav\u00eda lo recordamos. El tenis tiene una deuda con \u00e9l; si yo tambi\u00e9n la ten\u00eda, espero haberla pagado con este par de entradas.<\/p>\n<p class=\"MsoNormal\"><o:p> <\/o:p><\/p>\n<p class=\"MsoNormal\">P.D. En <st1:PersonName productid=\"La Rioja\" w:st=\"on\">La  Rioja<\/st1:PersonName> tambi\u00e9n tuvimos por esa misma \u00e9poca a nuestro Borg particular, s\u00f3lo que se llamaba Eloy Coloma. Jurar\u00eda que nadie ha ganado m\u00e1s veces el t\u00edtulo territorial. En los a\u00f1os 70, no tuvo rival. Era casi infranqueable para el resto de tenistas locales, que encontraban enfrente a una roca. Dotado de un f\u00edsico exuberante y una enorme potencia en sus golpes, Coloma se hizo a s\u00ed mismo: su estilo era manifiestamente mejorable (creo que hab\u00eda empezado en el tenis luego de jugar a pala y le quedaban numerosos resabios), pero como suced\u00eda con Borg (salvemos las siderales distancias, s\u00ed, salv\u00e9moslas) le manten\u00eda en el n\u00famero uno su car\u00e1cter, una fiereza que nadie m\u00e1s pose\u00eda. Ese car\u00e1cter era a menudo mal interpretado<span style=\"\">  <\/span>y generaba a su alrededor cierta antipat\u00eda (ll\u00e1mele usted envidia), pero a m\u00ed siempre me pareci\u00f3 la prueba de su singularidad. Conmigo fue siempre simp\u00e1tico, se aven\u00eda a pelotear con aquel renacuajo cuando casi nadie de su edad perd\u00eda as\u00ed el tiempo y hasta hubo un invierno en que me inici\u00f3 en los secretos de su preparaci\u00f3n f\u00edsica, un camino de aprendizaje del que pronto desert\u00e9. Hace tiempo que no s\u00e9 nada de \u00e9l, pero en mi memoria permanece como lo que fue, lo que acabo de escribir: nuestro Borg particular.<span style=\"text-transform: uppercase;\"><o:p><\/o:p><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Borjn Borg, el hombre de hielo, era realmente fr\u00edo como un t\u00e9mpano sueco y dej\u00f3 m\u00e1s cosas para la posteridad. Hemos citado en la entrada anterior unas cuantas pero olvidaba otra fundamental: puso a Suecia en el mapa del tenis. 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