{"id":2484,"date":"2015-07-01T08:16:44","date_gmt":"2015-07-01T07:16:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/animales-de-la-rioja\/?p=2484"},"modified":"2015-07-01T08:16:44","modified_gmt":"2015-07-01T07:16:44","slug":"responsabilidad-compartida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/animales-de-la-rioja\/2015\/07\/01\/responsabilidad-compartida\/","title":{"rendered":"Responsabilidad compartida"},"content":{"rendered":"<p>En esto de tener un perro, tan importante es que el animal aprenda a ser educado como que t\u00fa te conviertas en su mejor gu\u00eda y aprendas a ense\u00f1arlo de la manera m\u00e1s correcta y disfrutando del proceso<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Educando perros y propietarios\u2026.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Educar es cosa de dos: el que ense\u00f1a y el que aprende. Y en el mundo canino, en ocasiones, los roles se tornan y el humano se convierte en aprendiz. Seguro que no os suena rara la situaci\u00f3n por la cual, dentro de la misma unidad familiar, el perro se porta mejor con una persona que con otra. Se nota buen rollo, la complicidad y se entienden casi sin hablar. Por eso, cada propietario debe aprender a guiar a su perro, a sacarle partido a todo su potencial y a disfrutar juntos. En caso contrario la relaci\u00f3n dif\u00edcilmente llegar\u00e1 a funcionar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando pasas mucho tiempo entre perros, aprendes a observar, a abrir la mente y a comprender su lenguaje para poder ayudarle. Los perros no son ajenos a ello y, si notan que eres capaz de leerles, se convierten en gu\u00edas perfectos y en alumnos aventajados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por eso, en el tema de la educaci\u00f3n, no se puede cargar la responsabilidad \u00fanicamente en el perro. No se le puede pedir que haga algo que no le hayamos ense\u00f1ado previamente y se haya fijado de forma coherente. Ser\u00eda como tratar de echarle la culpa cuando algo no nos sale bien, simplemente porque estaba al lado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Parad\u00f3jicamente, resulta cuando menos sorprendente que, en nuestro pa\u00eds, en el que cada vez hay m\u00e1s perros, no se fomente la necesidad de tener perros educados en nuestras calles, lo cual pasa por humanos concienciados y dispuestos a invertir tiempo y esfuerzo en aprender lo b\u00e1sico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, no debe extra\u00f1arnos que los propietarios de los para mi gusto mal llamados ppp, no est\u00e9n obligados a saber guiar a su perro. La obligaci\u00f3n solo abarca la necesidad de tener un historial limpio y suscribir un seguro de responsabilidad civil para cubrir posibles da\u00f1os en vez de prevenirlos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tampoco debe sorprendernos que los perros que no han sido correctamente ense\u00f1ados, eliminen en cualquier lugar y que sus propietarios miren a otro lado. La necesidad fisiol\u00f3gica existe y no es culpa del animal no poder recoger sus propios excrementos\u2026.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Propietarios responsables. Los primeros momentos\u2026<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tan importante es desear tener perro como evaluar nuestra capacidad para hacernos cargo de todo lo que implica: Adem\u00e1s de alimentaci\u00f3n y cuidados veterinarios, todo lo relativo a vivir en sociedad como ense\u00f1arle a pasear, a comportarse de manera adecuada en espacios p\u00fablicos\u2026, a saber estar, en definitiva.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Elegir el compa\u00f1ero m\u00e1s adecuado a nuestro estilo de vida resulta fundamental y hemos hablado en anteriores art\u00edculos sobre ello. Sin entrar al tema y, simplemente, por poner un ejemplo, no conviene elegir un perro muy activo, si somos m\u00e1s de sof\u00e1 y manta. Ser\u00eda una relaci\u00f3n condenada al fracaso casi desde el principio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aprender las pautas m\u00e1s b\u00e1sicas como pasear sin tensi\u00f3n, llamarlo de forma efectiva y ciertas habilidades b\u00e1sicas, puede ser un trabajo relativamente f\u00e1cil si tienes mucho empe\u00f1o o te pones pronto en manos de un buen educador profesional, que te ayude a conocer a tu animal y su naturaleza, sus necesidades y, sobre todo, a ser consciente de tu propio lenguaje corporal frente a tu perro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Aprender de ser divertido para los dos<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aprender puede y debe ser un juego para tu perro, pues educarlo significa algo m\u00e1s que t\u00fa des \u00f3rdenes y que \u00e9l te obedezca. B\u00e1sicamente porque, de entrada, no van a comprender tus palabras; Los perros\u00a0son m\u00e1s visuales que nosotros\u00a0y comprenden mejor los gestos, es decir, nuestro lenguaje corporal. A eso, hay que a\u00f1adir coherencia y buena disposici\u00f3n a la hora de compartir ese tiempo con el animal. A nadie le gusta que le griten cuando le piden las cosas y a los perros menos, pues tienen mejor o\u00eddo que las personas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al igual que con los ni\u00f1os, empieza por tareas f\u00e1ciles y ve incrementando el esfuerzo que debe realizar el animal. A nadie se le ocurre que un ni\u00f1o de 3 a\u00f1os sea capaz de estar sentado y atento durante periodos largos de tiempo\u2026 Se trata de variar actividades, dando orden y sentido para que se conviertan en rutinas agradables y aceptables.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nunca des por hecho que tu perro no va a ser capaz de hacer algo (los perros nos sorprenden continuamente) pero ad\u00e1ptate a las posibilidades de tu animal y, sobre todo, nunca pienses que es tarea imposible. Dale la vuelta, cambia el punto de vista\u2026. Hazlo f\u00e1cil para ambos. Quiz\u00e1 debas pedir ayuda, pero no te rindas. Como gu\u00eda y responsable del animal es tu obligaci\u00f3n ser una buena referencia para tu perro y velar para que sepa comportarse correctamente en sociedad frente a otras personas y\/o animales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Paseando con la correa\u2026.., sin tensi\u00f3n para ninguno<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En los parques siempre hay personas que van arrastradas, sistem\u00e1ticamente, por sus perros, y otras, las menos, que tienen perros que se quedan siempre por detr\u00e1s, clavados al suelo sin querer dar un paso m\u00e1s. El paseo se convierte casi en una castigo y ninguno disfruta de \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los perros no tiran porque sean m\u00e1s o menos cabezotas y, bajo el prisma canino, tienen diferentes razones de peso para hacerlo: Entusiasmo por llegar al parque, seguir un rastro, querer llevar a su propietario a distintos lugares, inseguridad, llegar a sitios de confianza lo antes posible&#8230; Algunos tiran por tirar: la presi\u00f3n del collar invita a ello, y al final todo se convierte en una batalla de fuerza, por la simple raz\u00f3n, en primer lugar, de que el perro lleva una correa puesta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El lenguaje corporal del gu\u00eda influye y mucho. Si los brazos van en tensi\u00f3n, sujetando fuertemente la correa y ejerciendo presi\u00f3n sobre el animal, es mucho m\u00e1s f\u00e1cil que el perro, intente zafarse de esa sensaci\u00f3n y, que por tanto, vaya tirando continuamente con el consiguiente dolor de brazos de la persona que lo lleva en cada tir\u00f3n brusco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si el paseo es una tortura, la relaci\u00f3n se resiente pues nadie quiere pasar malos ratos de forma consciente as\u00ed que, ponte manos a la obra lo antes posible si este es tu caso y busca ayuda, si es preciso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si empezamos a practicar desde casa, aprendemos a usar el material correcto para el paseo, a llevar los brazos relajados y a jugar con las distancias de la correa para darle m\u00e1s o menos espacio al animal en funci\u00f3n de las circunstancias, el paseo se har\u00e1 mucho m\u00e1s agradable para ambos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Cuando le llamas y no te hace ni caso\u2026\u2026 o quiz\u00e1 si<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En demasiadas ocasiones, nos enfadamos \u00a0la primera con nuestro perro porque pensamos que no hace caso, se muestra desobediente y no atiende a aquello que le pedimos. Le tildamos de cabezota y testarudo pero, es posible que no toda la culpa sea suya.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esos casos debemos pararnos un momento y pensar que quiz\u00e1 nuestro perro no entiende lo que le estamos diciendo o que lo estamos comunicando mal. Tenemos la costumbre de hablar y hablar, cometiendo el error de creer que comprende todo lo que les decimos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muchas veces, llamamos a nuestro perro en la distancia, para que vuelva a nuestro lado sin indicarle claramente qu\u00e9 esperamos de \u00e9l. Solemos repetir su nombre y el perro, incluso nos mira esperando algo m\u00e1s\u2026 La respuesta l\u00f3gica de todo perro al o\u00edr su nombre ser\u00e1 girarse para averiguar\u00a0 qu\u00e9 queremos de \u00e9l. La pena es que muchas veces se nos olvida dec\u00edrselo y los perros, al igual que nos ocurre a nosotros, no saben leer nuestras mentes. No vale decir \u201cLuna\u201d, \u201cLuna\u201d diez veces si realmente no le estamos informando de lo que queremos, que en realidad es \u201cLuna ven\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ll\u00e1malo una vez y espera. Nos solemos impacientar en cuanto no acude inmediatamente. Cuenta hasta 10 antes de volver a llamarlo. En estos casos, es bueno acompa\u00f1arse de una voz alegre y del lenguaje gestual pues los perros son mucho m\u00e1s visuales que nosotros. No pasa nada por agacharnos o movernos, animando al perro, cuando estamos empezando, para hacer a\u00fan m\u00e1s atractiva la actividad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otro error com\u00fan es utilizar diferentes palabras para un mismo fin: Ven, vamos, aqu\u00ed, que te he dicho que vengas\u2026. Con lo que terminamos confundiendo cada vez m\u00e1s a nuestro perro al tiempo que nosotros nos vamos enfadando progresivamente ante su desobediencia. El resultado suele ser que el perro a\u00fan tarda m\u00e1s en venir porque nota que estamos alterados y cuando lo hace, lo suele hacer mostrando se\u00f1ales de calma para intentar tranquilizarnos (se lame, viene agachado y despacito, gira la cabeza\u2026.) se\u00f1ales que nosotros confundimos con arrepentimiento por parte del perro por haberse portado mal. \u00a0La comunicaci\u00f3n ente perro y propietario es vital y debemos cuidarla. Muchas veces se rompe por culpa nuestra por no haber puesto el empe\u00f1o suficiente en ser concretos y coherentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Durante el paseo, ll\u00e1malo varias veces (sin abusar) y pr\u00e9mialo cada vez que acuda. C\u00f3gele del collar de vez en cuando y vuelve a liberarlo inmediatamente para que siga jugando. Si solo lo llamamos cuando nos volvemos a casa, enseguida aprender\u00e1 que nuestra llamada significa fin de la diversi\u00f3n y cada vez remolonear\u00e1 m\u00e1s ante nuestras demandas. Si cada vez que regresa a nuestro lado, dejamos que pase de largo sin que exista contacto f\u00edsico, ser\u00e1 dif\u00edcil agarrarlo en caso necesario pues habr\u00e1 aprendido a zafarse y lo considerar\u00e1 un juego m\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Emociones contagiosas<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Que un perro gru\u00f1a en una situaci\u00f3n determinada, no quiere decir que necesariamente sea agresivo. Simplemente, muestra su desagrado ante ese est\u00edmulo y nos da la oportunidad de \u201cintervenir\u201d a su favor, retir\u00e1ndonos si hace falta. Es frecuente ver a personas corregir a su perro cuando empieza a gru\u00f1ir ante alg\u00fan est\u00edmulo que le asusta o pone nervioso. Puede suceder cuando un desconocido se abalanza sobre el perro, con intenci\u00f3n de acariciarlo (el perro no sabe que solo lo quieren acariciar y lo puede interpretar como una agresi\u00f3n, sobre todo si es un animal miedoso).<br \/>\nAntes de empezar a gru\u00f1ir, habr\u00e1 lanzado decenas de sutiles se\u00f1ales de alarma como girar la cabeza, encogerse, lamerse los labios o, incluso, tumbarse boca arriba en un intento desesperado de finalizar la situaci\u00f3n. Entre perros funciona pero, los humanos no estamos acostumbrados a interpretar este tipo de lenguaje y muchos confunden el tumbarse boca arriba con el deseo del perro de ser rascado en la barriga, cuando en realidad trata de trasmitir otro mensaje totalmente diferente: que lo dejen en paz. Entre perros normales es f\u00e1cil observar cuando uno se pone boca arriba, el otro se aleja del lugar, dando por finalizada la situaci\u00f3n.<br \/>\nCuando se rega\u00f1a o castiga a un perro por mostrar una conducta que nos parece inadecuada frente a algo que no le gusta o le da miedo, por ejemplo cuando gru\u00f1e ante la presencia de una persona u otro animal, podemos estar generando un conflicto, si no entendemos el proceso de aprendizaje que siguen los perros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mientras para nosotros, lo l\u00f3gico es asociar el castigo a la acci\u00f3n cometida, de manera que aprendemos a dejar de repetir esa acci\u00f3n ante el temor de un castigo, los animales funcionan de otra manera.<br \/>\nEs como una escalera de emociones en la que va avanzando hasta dar con el escal\u00f3n que le reporta el beneficio que busca que es dar por terminada la situaci\u00f3n que no le gusta. Por tanto, es habitual que un perro demasiadas veces corregido por gru\u00f1ir sin poder alejar la causa que le genera aversi\u00f3n, pase a morder inhibiendo las se\u00f1ales de aviso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Crees que sabe que ha hecho algo mal pero tu perro no tiene ni idea\u2026.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seguro que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n has pensado que tu perro se siente culpable porque \u201csabe que ha hecho algo mal&#8221;.<br \/>\nUn ejemplo claro es, cuando al regresar a casa, encontramos pises o destrozos. Aunque a ojos humanos, la cara que pone el perro es de arrepentimiento, est\u00e1 muy lejos de ser de culpabilidad pues, realmente, un perro hace &#8220;lo que tiene que hacer&#8221; y luego pasa a otra cosa.<br \/>\nEl perro pone esa cara, no porque relacione el destrozo con su acci\u00f3n sino porque sabe que est\u00e1s enfadado, y trata de aliviar la situaci\u00f3n, pero, realmente, no tiene idea de por qu\u00e9 te has puesto as\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Evita los malos rollos\u2026.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si el perro ha hecho algo mal, es porque ha tenido la oportunidad de hacerlo, es decir, porque no hemos estado suficientemente atentos como para evitar el error. Los castigos pueden causar confusi\u00f3n en el perro y reducir su confianza hacia el ser humano. No somos buenos administrando el castigo y nos pasamos de la raya o nos quedamos cortos, adem\u00e1s de aplicarlos casi siempre a destiempo. El perro no entiende lo que ocurre y se acostumbra a evitar nuestra presencia para as\u00ed evitar el castigo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En lugar de recurrir a la fuerza o a la intimidaci\u00f3n, p\u00e1rate y reflexiona porqu\u00e9 el perro ha hecho lo que ha hecho. \u00bfAcaso hemos dejado cosas valiosas a su alcance? \u00bfLo hemos dejado en una situaci\u00f3n comprometida sin supervisi\u00f3n antes de ense\u00f1arle? \u00bfDe qui\u00e9n es realmente la culpa? En educaci\u00f3n, siempre es m\u00e1s rentable trabajar paso a paso y ganarse al animal a trav\u00e9s de la coherencia y el respeto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo que se aprende mediante castigo, dif\u00edcilmente se generaliza en el sentido deseado. Si ri\u00f1es al animal por descubrir que ha causado un destrozo en casa, el perro no aprende a dejar de hacerlo, sino que aprende a evitar tu presencia para llevar a cabo su comportamiento. La lecci\u00f3n que extrae es que nunca debes estar delante, lo que no impide que lo vuelva a repetir en cualquier otro momento que t\u00fa no est\u00e9s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Procura facilitar las cosas y ayudar a que el perro acierte, en vez de castigar los errores. \u00c9l aprender\u00e1 antes y ambos disfrutar\u00e9is de la experiencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/perrygatos.files.wordpress.com\/2015\/07\/img_5680.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-3615\" src=\"https:\/\/perrygatos.files.wordpress.com\/2015\/07\/img_5680.jpg?w=300\" alt=\"IMG_5680\" width=\"300\" height=\"225\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En esto de tener un perro, tan importante es que el animal aprenda a ser educado como que t\u00fa te conviertas en su mejor gu\u00eda y aprendas a ense\u00f1arlo de la manera m\u00e1s correcta y disfrutando del proceso &nbsp; Educando perros y propietarios\u2026. &nbsp; Educar es cosa de dos: el que ense\u00f1a y el que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":25,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2,3],"tags":[360,389],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/animales-de-la-rioja\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2484"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/animales-de-la-rioja\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/animales-de-la-rioja\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/animales-de-la-rioja\/wp-json\/wp\/v2\/users\/25"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/animales-de-la-rioja\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2484"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/animales-de-la-rioja\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2484\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/animales-de-la-rioja\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2484"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/animales-de-la-rioja\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2484"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/animales-de-la-rioja\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2484"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}