Una cara nueva en los entrenamientos del Naturhouse, y una voz nueva para mí. Javi Romeo se ha encontrado de golpe con que el sábado estará sentado en el banquillo de un equipo de Asobal, y en un partido oficial
Algo asustado, algo nervioso, pero bastante contento, explicaba que todo es, ahora, muy distinto.
Que tenga suerte. La suya es una posición en la que no muchos porteros pueden estar en su carrera.
Lo de León y Valladolid es un buen ejemplo de cómo una irresponsable gestión de los políticos federativos acaba calentando las relaciones entre clubes, aficiones y, si se apura , hasta ciudades. La rivalidad Valladolid-Ademar viene de viejo, pero está alcanzando tintes preocupantes tras la penútima chapuza Federación Española-EHF. Esperemos que la cosa no llegue demasiado lejos.