{"id":29,"date":"2007-11-02T12:50:35","date_gmt":"2007-11-02T12:50:35","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/cautivo\/?p=29"},"modified":"2007-11-02T12:50:35","modified_gmt":"2007-11-02T12:50:35","slug":"nueve-margaritas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/cautivo\/2007\/11\/02\/nueve-margaritas\/","title":{"rendered":"Nueve margaritas"},"content":{"rendered":"<p>A mi familia (pol\u00edtica, pero familia al cabo) le robaron ayer nueve margaritas. De las largas, con tallo de un brazo. Pues menudo robo, dir\u00e1n ustedes. Pues no se piensen, dir\u00e9 yo. El asunto tiene su cosa.<br \/>\nLas flores, junto con un manojo de verde, adornaban un jarroncito de cristal que honraba el pante\u00f3n de la familia en el camposanto logro\u00f1\u00e9s. Reci\u00e9n puestas la v\u00edspera de Todo los Santos, las margaritas volaron sin embargo en el d\u00eda D. Los descuideros dejaron el aderezo verde y tres o cuatro margaritas residuales, como perdidas.<br \/>\nNueve margaritas no son mucho, la verdad. Lo que mosquea es el detalle. Llevar flores a un cementerio es una de esas cositas que pueden hacerse para mejorar un poco la existencia. Nadie lo agradece, se podr\u00eda decir: los difuntos ni churr\u00edan ni murr\u00edan, al menos que nosotros veamos.<br \/>\nPero uno, con las flores, lleva un poquito de vida al camposanto. Honramos a los que se fueron porque nosotros, y no el resto del mundo, los echamos de menos. Plantamos las flores, rezamos un padrenuestro, seguimos con la vida.<br \/>\nLuego las flores, como todo, se marchitan. Ser\u00eda bonito decir que s\u00f3lo queda su perfume, pero me temo que eso s\u00f3lo es poes\u00eda: como nosotros, pasan y se van.<br \/>\nLo que me mosquea, pues, es la peque\u00f1a crueldad que supone robar las flores de un muerto. Uno pasa la vida rodeado de tantas mezquindades grandotas que esas peque\u00f1as ruindades pueden hasta pasar desapercibidas. Como la del que roba peri\u00f3dicos en el buz\u00f3n del vecino, la del que no deja nota en el coche contra el que acaba de chocar, el que se salta la cola, el que grita, el que no sonr\u00ede, el desagradable sin motivo, el borde por vocaci\u00f3n.<br \/>\nMe gustar\u00eda pensar que las nueve margaritas han acabado en la tumba de alguien sin m\u00e1s recursos que coger las de quienes se lo pueden permitir. Pero me temo, de nuevo, que s\u00f3lo sea poes\u00eda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A mi familia (pol\u00edtica, pero familia al cabo) le robaron ayer nueve margaritas. De las largas, con tallo de un brazo. Pues menudo robo, dir\u00e1n ustedes. Pues no se piensen, dir\u00e9 yo. El asunto tiene su cosa. Las flores, junto con un manojo de verde, adornaban un jarroncito de cristal que honraba el pante\u00f3n de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/cautivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/cautivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/cautivo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/cautivo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/cautivo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/cautivo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/cautivo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/cautivo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/cautivo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}