<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ruth y José, dolor de madre | Chucherías y quincalla - Blogs larioja.com</title>
	<atom:link href="https://blogs.larioja.com/chucherias/2012/09/05/ruth-y-jose-dolor-de-madre/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.larioja.com/chucherias</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Wed, 23 Sep 2020 02:45:20 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Ruth y José, dolor de madre | Chucherías y quincalla - Blogs larioja.com</title>
		<link>https://blogs.larioja.com/chucherias/2012/09/05/ruth-y-jose-dolor-de-madre/</link>
		<comments>https://blogs.larioja.com/chucherias/2012/09/05/ruth-y-jose-dolor-de-madre/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 05 Sep 2012 11:03:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Teri Sáenz</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[La Rioja]]></category>
		<post_tag><![CDATA[amor]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[bretón]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[dolor]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[forense]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[informe]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[las quemadillas]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[madre]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[niños]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[restos]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ruth y jose]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.larioja.com/chucherias/?p=821</guid>
		<description><![CDATA[Entre las cláusulas del contrato emocional que una mujer suscribe al salir del paritorio hay noches en vela, varicelas intempestivas, cólicos recurrentes, berrinches que minan la paciencia. La letra pequeña de la crianza incluye también miedos aliñados con dudas, errores, disgustos y renuncias que van revelándose aleatoriamente y, por más que digan, nunca son idénticos [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>Entre las cláusulas del <strong>contrato emocional que una mujer suscribe al salir del paritorio</strong> hay noches en vela, varicelas intempestivas, cólicos recurrentes, berrinches que minan la paciencia. La letra pequeña de la crianza incluye también miedos aliñados con dudas, errores, disgustos y renuncias que van revelándose aleatoriamente y, por más que digan, nunca son idénticos a las que otras madres tuvieron o tendrán. En el reverso del formulario hay recogidos instantes que a veces compensan cualquier contratiempo. Los hay de todos los tamaños, y tienen la virtud de acabar imponiéndose en la memoria a medida que transcurre el tiempo: desde una inesperada sonrisa de madrugada hasta un diente de leche que asoma por la encía, o quizá el <strong>olor que desprende el niño al salir del baño que precede al sueño</strong>.</p>
<p><a href="/chucherias/wp-content/uploads/sites/7/2012/09/ruthyhjose.jpg"><img loading="lazy" class="alignright  wp-image-822" title="ruthyhjose" src="/chucherias/wp-content/uploads/sites/7/2012/09/ruthyhjose.jpg" alt="ruth y jose" width="361" height="203" srcset="https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2012/09/ruthyhjose.jpg 644w, https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2012/09/ruthyhjose-300x169.jpg 300w" sizes="(max-width: 361px) 100vw, 361px"></a>A veces se dan situaciones tan dramáticas que hieren la condición humana en los que a una madre le surgen obligaciones que nunca habría supuesto. Es lo que ha sucedido con <strong>la madre de Ruth y José</strong>, abocada a pagar un <a title="informe y ruth y jose" href="http://sociedad.elpais.com/sociedad/2012/09/03/actualidad/1346689193_291457.html">informe privado</a> que desmiente el que han realizado los presuntos profesionales de la Policía Científica certificando que los huesos encontrados en la finca familiar no son de ratones, sino de dos niños con una edad similar a los que desaparecieron de la mano de un <a title="jose breton" href="http://politica.elpais.com/politica/2012/08/31/actualidad/1346441612_418491.html">padre con ojos de loco</a>. Sólo ella sabe cómo el dolor más intenso habita, algunas malditas veces, en la parcela más oscura y cruel del amor.</p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.larioja.com/chucherias/2012/09/05/ruth-y-jose-dolor-de-madre/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>821</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
