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	<title>Dos en uno | Chucherías y quincalla - Blogs larioja.com</title>
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		<title>Dos en uno | Chucherías y quincalla - Blogs larioja.com</title>
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		<pubDate>Tue, 12 Sep 2017 11:21:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Teri Sáenz</dc:creator>
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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><a href="https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2017/09/arrimadas.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter size-full wp-image-1857" src="https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2017/09/arrimadas.jpg" alt="arrimadas" width="636" height="342" srcset="https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2017/09/arrimadas.jpg 636w, https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2017/09/arrimadas-300x161.jpg 300w" sizes="(max-width: 636px) 100vw, 636px"></a></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p style="text-align: center;"><span style="color: #000000;"><span style="font-family: Times New Roman,serif;"><span style="font-size: large;">Rosa María llegó a su casa y encendió la tele. Seguramente se puso cómoda, abrió una cervecita y empezó a practicar <strong>ese deporte tan ibérico consistente en despotricar</strong> en la intimidad del salón contra los comentaristas de algún debate cuando lo que dicen no coinciden con nuestra postura. A Rosa María no le bastó desfogarse contra una pantalla de plasma. Las palabras que en ese momento pronunciaba <a href="http://@InesArrimadas">Inés Arrimadas</a> en un plató le molestaron tanto que necesitó contarlo al mundo entero. Cambió el mando de la tele por el móvil y deseó a través de <strong>Facebook</strong> que violaran en grupo a la <strong>dirigente de Ciudadanos</strong> al salir del programa. “<strong>No merece otra cosa semejante perra asquerosa</strong>“, dejó escrito. El comentario de la hasta entonces anónima telespectadora empezó a correr por <strong>Internet</strong> como la pólvora hasta que, cuatro horas más tarde, Arrimadas anunciaba lo que cualquiera en una situación similar: iba a presentar una denuncia contra Rosa María. Lo llamativo es que el foco de la polémica no se ha ceñido al calibre de la barbaridad que eructó para luego arrepentirse, sino en el hecho de que la empresa en la que había encontrado trabajo de teleoperadora a través de una <strong>ETT</strong> la ha <a href="http://www.elcomercio.es/sociedad/legal-despido-mujer-20170906181936-nt.html">despedido </a>ante el grosor de los insultos y la magnitud del guirigay, aduciendo que una opinión a título personal (sic) no puede interferir en el ámbito laboral público. ¿Confiaría usted en alguien capaz de vomitar una brutalidad así? El caso demuestra que<strong> la dualidad entre el yo personal y el social no es una opción</strong> ni las redes una barra libre de <strong>chupitos de impunidad</strong>. </span></span></span></p>
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<p style="text-align: center;">Fotografía: <strong>Efe</strong></p>
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