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	<title>Viejos amigos | Chucherías y quincalla - Blogs larioja.com</title>
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		<title>Viejos amigos | Chucherías y quincalla - Blogs larioja.com</title>
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		<pubDate>Mon, 05 Mar 2018 17:49:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Teri Sáenz</dc:creator>
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<p style="text-align: center;">Entro en casa del <strong>yayo Tasio</strong> y le noto más extraño que de costumbre. Inclinado sobre la mesa camilla que preside el salón, aprieta un bolígrafo con el que despliega a paso de burra su caligrafía temblorosa sobre un papel en blanco. Al lado, un sobre y un sello. Me informa de que se trata de un artefacto llamado <strong>carta</strong> que puede enviarse a cualquier parte del mundo. <strong>No hace falta conexión a Interne</strong>t; sólo introducirlo en una boca metálica conocida como buzón. Mientras está completando el escrito, le llaman por <strong>teléfono</strong>. El suyo es muy particular. No puede llevarlo de aquí para allá, porque tiene un cable conectado a la pared. Al acabar de hablar, es él quien marca para hablar con un tercero. Sí, utiliza el dedo para completar <strong>un número que empieza por 941</strong>. Pero lo hace de un modo insólito, incrustando el índice sobre los agujeros de una ruleta. Hasta que la circunferencia no vuelve a su sitio como regurgitando perezosamente, no puede hacer girar el siguiente número. Antes de retornar a la mesa, me pregunta si quiero escuchar música. No me atrevo a negarme. Quita el trapo de ganchillo que protege del polvo el <strong>tocadiscos</strong> y extrae un vinilo plano de los que tiene apilados en la estantería del mueble. Lo deposita delicadamente sobre la superficie giratoria y coloca encima un brazo metálico acabado en una minúscula aguja. Como por arte de magia, <strong>de aquel trozo de plástico brota una música</strong> que llena la estancia. Aún noqueado, me despido del yayo Tasio hasta la próxima semana. Antes de marchar, me regala algo semejante a un ladrillo de papel relleno de hojas con letras fijadas con tinta. Es un <strong>libro</strong>, me aclara. Y se lee pasando una página tras otra. Le doy mil gracias. Todas analógicas.</p>
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