<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Chucherías y quincallaoptimismo &#8211; Chucherías y quincalla</title>
	<atom:link href="https://blogs.larioja.com/chucherias/tag/optimismo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.larioja.com/chucherias</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Wed, 23 Sep 2020 02:45:20 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Sonría al pajarito</title>
		<link>https://blogs.larioja.com/chucherias/2012/02/06/sonria-al-pajarito/</link>
		<comments>https://blogs.larioja.com/chucherias/2012/02/06/sonria-al-pajarito/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 06 Feb 2012 08:59:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Teri Sáenz</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[La Rioja]]></category>
		<post_tag><![CDATA[crisis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[optimismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[periodismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[tasio]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[yayo]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.larioja.com/chucherias/?p=572</guid>
		<description><![CDATA[La última adquisición del yayo Tasio es un bola roja de plástico con una tirita de goma que se parece mucho a una nariz de payaso. Se ha tatuado una sonrisa en la cara, y al menos una vez al día se pasa por la planta de los pies una pluma de ganso que guarda [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/chucherias/wp-content/uploads/sites/7/2012/02/risajpg2.jpg"><img loading="lazy" class="alignright size-medium wp-image-575" title="DOCU_GRUPO" src="/chucherias/wp-content/uploads/sites/7/2012/02/risajpg2.jpg" alt="yayo, abuelo, crisis, risa" width="229" height="313" srcset="https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2012/02/risajpg2.jpg 2269w, https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2012/02/risajpg2-220x300.jpg 220w, https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2012/02/risajpg2-768x1047.jpg 768w, https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2012/02/risajpg2-751x1024.jpg 751w" sizes="(max-width: 229px) 100vw, 229px" /></a>La última adquisición del yayo Tasio es un bola roja de plástico con una tirita de goma que se parece mucho a una nariz de payaso. <strong>Se ha tatuado una sonrisa en la cara</strong>, y al menos una vez al día se pasa por la planta de los pies una pluma de ganso que guarda en la cómoda para hacerse cosquillas. En vez de quejarse del llanto del bebé de la familia ecuatoriana que vive en el quinto, abre la puerta para escuchar al mocete cuando le entra un ataque de risa, y si con el cambio de astro le duele algún hueso, piensa en todos los que todavía no le crujen. Los días grises baja todas las persianas. Se echa una toquilla para entrar en calor sin necesidad de salir  ni ver los nubarrones, e incluso ha tomado por costumbre dejar unos céntimos de propina del dinero que no tiene al camarero que cada domingo de mañana le sirve un café con leche casi hirviendo.</p>
<p>En su c<strong>ompromiso personal con el optimismo</strong>, ha dejado de ver la <a title="television, actores, goya, premios" href="http://premiosgoya.academiadecine.com/home/index.php">televisión</a>. Sólo la enciende para ver algún programa estúpido de esos que escupen escenas de gente resbalándose, niños vomitando el desayuno en la cara de sus padres y perros tontos intentando sin éxito atrapar a gatos listos.  No le hacen gracia, pero las sonrisas enlatadas le llenan la soledad del salón y la anorexia de su pensión. Me ha rogado que, para completar la terapia, deje de escribir noticias deprimentes con titulares que siempre incluyen la palabra crisis. <strong>De verdad que hago cuanto puedo</strong>, susurro al oído del abuelo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.larioja.com/chucherias/2012/02/06/sonria-al-pajarito/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>572</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>UN MAL PASAJERO</title>
		<link>https://blogs.larioja.com/chucherias/2010/07/18/un-mal-pasajero/</link>
		<comments>https://blogs.larioja.com/chucherias/2010/07/18/un-mal-pasajero/#respond</comments>
		<pubDate>Sun, 18 Jul 2010 11:57:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Teri Sáenz</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[españa]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[optimismo]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[seleccion]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[tasio]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.larioja.com/chucherias/?p=241</guid>
		<description><![CDATA[El yayo Tasio se levantó con una sensación extraña. Por primera vez en muchos días no le dolía el páncreas, los tobillos se le habían deshinchado y hasta pudo sorber sin problemas el aire de la mañana para llenar sus marchitos pulmones. Descorrió la persiana y le inundó el sol. Los rayos recorrieron su piel [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>El yayo Tasio se levantó con una sensación extraña. Por primera vez en muchos días no le dolía el páncreas, los tobillos se le habían deshinchado y hasta pudo sorber sin problemas el aire de la mañana para llenar sus marchitos pulmones. Descorrió la persiana y le inundó el sol. Los rayos recorrieron su piel pelleja con un agradable efecto balsámico. Observó desde la ventana otras ventanas llenas de <strong>banderas españolas</strong> y los boquetes que circundan su barrio desde hace meses. Sin saber por qué, esta vez no se le pasó por la cabeza lo desmadejado que está el barrio sino que imaginó lo reluciente que quedará cuando acaben esas obras eternas.</p>
<p>Mientras desayunaba un descafeinado con sopas de pan duro y la ración habitual de pastillas –«pues no saben tan malas», musitó el abuelo con sorpresa– abrió la carta del banco con el extracto de su pensión. Al revisar la cifra concluyó que cobraba una cantidad razonable. Que para lo poco que gastaba no sufrirá demasiado cuando le congelen la paga. En la radio, el parte seguía desbordando euforia días después de la victoria de España, así que ni el hambre en el mundo, ni la crisis financiera, ni la última muerte por violencia de género le provocaron la desazón que por lo general le asaltaba a esas horas del día. Definitivamente, algo le ocurría al yayo. Pidió la primera cita libre con el médico de cabecera, que nada más auscultarlo con un raro fonendoscopio pintado de <strong>rojo y amarillo</strong> le diagnosticó una inocua inflamación del optimismo.</p>
<p><IMG src="/chucherias/wp-content/uploads/sites/7/espa%C3%B1a.jpg" id="img_0" class="imgcen" height="303" width="414"></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.larioja.com/chucherias/2010/07/18/un-mal-pasajero/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>241</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
