<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Chucherías y quincallaprotesta &#8211; Chucherías y quincalla</title>
	<atom:link href="https://blogs.larioja.com/chucherias/tag/protesta/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.larioja.com/chucherias</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Wed, 23 Sep 2020 02:45:20 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Olor a barrio</title>
		<link>https://blogs.larioja.com/chucherias/2017/11/13/olor-a-barrio/</link>
		<comments>https://blogs.larioja.com/chucherias/2017/11/13/olor-a-barrio/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 13 Nov 2017 18:01:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Teri Sáenz</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Uncategorized]]></category>
		<post_tag><![CDATA[barrio]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[circunvalación]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[los lirios]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[pasarela]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[paso]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[paso de cebra]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[protesta]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.larioja.com/chucherias/?p=1891</guid>
		<description><![CDATA[La reivindicación de Los Lirios de instalar una pasarela que evite a sus vecinos jugarse la vida cada vez que cruzan la circunvalación de Logroño huele a otros tiempos, cuando vivir en un barrio era algo más que hacerlo circunstancialmente aquí o allá y sus habitantes formaban parte de aquel todo en cuanto se asentaban [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2017/11/lirios.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter size-full wp-image-1892" src="https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2017/11/lirios.jpg" alt="lirios" width="660" height="387" srcset="https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2017/11/lirios.jpg 660w, https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2017/11/lirios-300x176.jpg 300w" sizes="(max-width: 660px) 100vw, 660px" /></a></p>
<p style="text-align: center;">La reivindicación de <strong>Los Lirios</strong> de instalar una <strong>pasarela</strong> que evite a sus vecinos jugarse la vida cada vez que cruzan la circunvalación de Logroño huele a otros tiempos, cuando vivir en un barrio era algo más que hacerlo circunstancialmente aquí o allá y sus habitantes formaban parte de aquel todo en cuanto se asentaban allí. Una época en la que al ser preguntado casi nadie se identificaba con una calle concreta y sí con <strong>una zona de la ciudad que le ubicaba para el resto pero también para sí mismo</strong>. La imagen de buena parte de los inquilinos de Los Lirios atravesando en comandita cada viernes el <strong>paso de cebra ‘de la muerte’</strong> llevando de la manos a sus hijos resulta encomiable. Más aún en un presente en que movilizarse es un valor a la baja y nadie acostumbra a exigir desde su propia burbuja mucho más allá de lo que indivualmente le resulta rentable. Los reiterados accidentes registrados en esa zona, las denuncias trasladas a nivel político, el compromiso arrancado de las instituciones dicen que el barrio empieza a ser tenido en cuenta. Otra cosa será que esa ansiada pasarela sea una realidad en breve. Que <a href="http://www.larioja.com/logrono/acuerdo-unanime-pleno-20171102181103-nt.html">la palabra comprometida</a> desde el Ayuntamiento o el Parlamento se evapore entre una niebla de burocracia y trabas admnistrativas o mucho peor, en el humo de demagogias encendidas al calor de unas elecciones. <strong>La circunvalación abrió una brecha</strong> en la ciudad que costará décadas suturar, pero al menos el gesto de Los Lirios dice que <strong>los barrios pueden unirse</strong> con un fin común.</p>
<p style="text-align: center;">
<p style="text-align: center;">Fotografía: <strong>Miguel Herreros</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.larioja.com/chucherias/2017/11/13/olor-a-barrio/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1891</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>La calle no calla</title>
		<link>https://blogs.larioja.com/chucherias/2013/05/22/la-calle-no-calla/</link>
		<comments>https://blogs.larioja.com/chucherias/2013/05/22/la-calle-no-calla/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 22 May 2013 08:03:11 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Teri Sáenz</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[La Rioja]]></category>
		<post_tag><![CDATA[15m]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[aniversario]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[ayuntamiento]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[calle]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[crisis]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[merino]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[plaza del mercado]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[protesta]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[twitter]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.larioja.com/chucherias/?p=1092</guid>
		<description><![CDATA[Hace ahora dos años, muchos de los que hoy atienden a Diario LA RIOJA en una ventosa Plaza del Mercado de Logroño ni siquiera se conocían. Uno era abogado, otro autónomo, el de al lado jubilado, la de más allá profesora interina. Muchos, parados. Los había implicados en algún sindicato o movimiento social y los [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><a href="/chucherias/wp-content/uploads/sites/7/2013/05/15M1.jpg"><img loading="lazy" class="aligncenter  wp-image-1094" title="15M" src="/chucherias/wp-content/uploads/sites/7/2013/05/15M1.jpg" alt="15M" width="717" height="492" srcset="https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2013/05/15M1.jpg 2362w, https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2013/05/15M1-300x206.jpg 300w, https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2013/05/15M1-768x528.jpg 768w, https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2013/05/15M1-1024x704.jpg 1024w" sizes="(max-width: 717px) 100vw, 717px" /></a></p>
<p>Hace ahora dos años, muchos de los que hoy atienden a <a title="rioja" href="http://www.larioja.com/">Diario LA RIOJA</a> en una ventosa Plaza del Mercado de Logroño ni siquiera se conocían. Uno era abogado, otro autónomo, el de al lado jubilado, la de más allá profesora interina. Muchos, parados. Los había implicados en algún sindicato o movimiento social y los que jamás habían levantado el culo del sofá. Andaban cabreados por la deriva que estaba tomando el mundo, su propia ciudad. La soberbia de los políticos les irritaba ante las elecciones; el descaro de los banqueros les dolía. Se llamaban David, Arancha, Israel, Enrique, Esteban, Paz, Iván, Sonia, Elena, Amaya, Chuse, Ramón, José Ignacio, Noelia&#8230;</p>
<p>La manifestación espontánea de miles de personas en el centro de Madrid activó en todos ellos un interruptor interior que les congregó para solidarizarse con lo que estaba sucediendo en la <strong>Puerta del Sol</strong>. Se juntaron un puñado de ellos en la <strong>Concha de El Espolón</strong>. Cuarenta. Cincuenta quizás. El 17 de mayo volvieron a reunirse en la Plaza del Mercado para celebrar una asamblea. Un mensaje en <strong>twitter</strong> por aquí, un comentario en la escalera por allá. Al día siguiente eran ya más de 300. Había nacido por generación espontánea lo que los medios etiquetarían como movimiento <strong>15M</strong>. La gente se organizó en grupos de trabajo, brotaron comisiones, todos contrastaron ideas sobre cómo cambiar el rumbo de las cosas y la Plaza del Mercado se erigió de la noche a la mañana en el epicentro de un debate global.<br />
Esteban aún recuerda el impacto ilusionante de aquella estampa. «Me pareció algo absolutamente increíble: ciudadanos cualquiera debatiendo en público de temas políticos y sociales con ganas de aportar», comenta. «Y también con ganas de conocer», añade Richard subrayando otra de las características que han marcado el movimiento desde su gestación: el sentido crítico a partir de «otra» información más fiel y menos dirigida. «Esa que no dan los medios de comunicación ni manipulan los partidos», añade Israel abundando en la distancia entre la política y la calle que estimuló tantas conciencias y dos años después no parece haberse recortado.</p>
<p>El grupo asiente rotundo al preguntar si el 15M sigue vigente. <strong>Sí se puede</strong>, resumen. También los que como Ramón participaron activamente al inicio y luego se desmarcaron. «Es clave la separación de poderes y cambiar la ley electoral», arguye enfundando en su traje este letrado que, como otros, ha entrado y salido de un movimiento que sigue latiendo ahora bajo el paraguas Asamblea Logroño en reuniones semanales y acciones diarias. «Esto no es algo abstracto; somos gente real luchando por un mundo mejor que sabe que el poder está en cada uno de nosotros», apostilla Sonia, incorporada desde enero.</p>
<p>¿Ha habido una <strong>criminalización</strong> del 15M? Risa general. «Por supuesto», responde Israel. «Es la herramienta que usan también con otros como la <strong>PAH</strong>: decir que somos radicales, desprestigiarnos, meter miedo a la gente». Por sus comentarios, los clichés ni les arredran ni les hieren. «Al contrario, nuestros mejores propagandistas son los políticos», opina Paz. «Y si no, basta con escuchar las difamaciones de <strong>Javier Merino</strong> o ver las vallas que pusieron en el último pleno municipal donde se impidió entrar a la gente». Dos años después, el futuro del 15M sigue escribiéndose. El camino es largo. El objetivo ambicioso. «Somos un colectivo de vigilancia», resume Chuse. Y Richard matiza. «Somos lo que no quieren los políticos: cosas simples para ciudadanos simples». Es <strong>esa calle que no calla</strong>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center;">Fotografía: <strong>Díaz Uriel</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.larioja.com/chucherias/2013/05/22/la-calle-no-calla/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>1092</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
		<item>
		<title>Escrache eres tú</title>
		<link>https://blogs.larioja.com/chucherias/2013/04/15/escrache-eres-tu/</link>
		<comments>https://blogs.larioja.com/chucherias/2013/04/15/escrache-eres-tu/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 15 Apr 2013 10:50:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Teri Sáenz</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[La Rioja]]></category>
		<post_tag><![CDATA[escrache]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[funcionarios]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[logroño]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[protesta]]></post_tag>
		<post_tag><![CDATA[yayo tasio]]></post_tag>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.larioja.com/chucherias/?p=1053</guid>
		<description><![CDATA[El yayo Tasio no entiende los escraches. Lo que le chirría, en realidad, es la palabra. Escrache le suena a enfermedad de los huesos, a un plato deconstruido por Ferrán Adriá, al rocío helado que pisa por la mañana en la huerta cuando va a remover sus renques. Le digo al abuelo que anda despistado. [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="/chucherias/wp-content/uploads/sites/7/2013/04/escrahc.jpg"><img loading="lazy" class="alignright size-full wp-image-1054" title="escrahc" src="/chucherias/wp-content/uploads/sites/7/2013/04/escrahc.jpg" alt="escrachew" width="352" height="334" srcset="https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2013/04/escrahc.jpg 352w, https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/7/2013/04/escrahc-300x285.jpg 300w" sizes="(max-width: 352px) 100vw, 352px" /></a>El <strong>yayo Tasio</strong> no entiende los escraches. Lo que le chirría, en realidad, es la palabra. <a title="escrache" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Escrache">Escrache </a>le suena a enfermedad de los huesos, a un plato deconstruido por <strong>Ferrán Adriá</strong>, al rocío helado que pisa por la mañana en la huerta cuando va a remover sus renques. Le digo al abuelo que anda despistado. Que así es como se ha etiquetado a las protestas de la gente mosqueada ante los políticos. Tasio me mira como quien escruta a un marciano y me pregunta que dónde está escrito que los dirigentes estén blindados contra el malestar de la calle. Como ya me conozco su facilidad a encerrarme en callejones sin salida, le replico que para canalizar la opinión ya están las urnas, la democracia, las mayorías, el respeto institucional&#8230; Me deja acabar la retahíla democrática y contraataca interrogándome si en todas esa grandilocuencia de manual se incluye la ruptura de la palabra dada, el desprecio por la injusticia o el cambio de las leyes para aprovecharse de ellas. Antes de dejarme abrir la boca, lleva el interrogatorio a la vereda semántica para interesarse por la diferencia en que un vecino quiera entregar una carta con reivindicaciones sociales a una concejala en esa casa de todos que es un ayuntamiento y el que algunos <a title="escrache" href="http://www.20minutos.es/noticia/1534097/0/">funcionarios acudan a la casa particular de una alcaldesa</a> para hacer valer sus reivindicaciones laborales a golpe de bocina. El yayo lo ha vuelto hacer, me ha arrinconado. Antes de que siga su acoso, le tiro a dar. ¿Y tú me lo preguntas? <strong>Escrache eres tú</strong>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.larioja.com/chucherias/2013/04/15/escrache-eres-tu/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>5</slash:comments>
	<post_id>1053</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
