{"id":2115,"date":"2019-07-13T16:42:18","date_gmt":"2019-07-13T15:42:18","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/chucherias\/?p=2115"},"modified":"2019-07-13T16:43:44","modified_gmt":"2019-07-13T15:43:44","slug":"el-ultimo-vagon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/chucherias\/2019\/07\/13\/el-ultimo-vagon\/","title":{"rendered":"El \u00faltimo vag\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2019\/07\/vagonok.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-2116\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2019\/07\/vagonok.jpg\" alt=\"vagonok\" width=\"400\" height=\"614\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2019\/07\/vagonok.jpg 400w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2019\/07\/vagonok-195x300.jpg 195w\" sizes=\"(max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2019\/07\/vagonok.jpg\"><br \/>\n<\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-size: large;\"><span style=\"color: #222222;\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif;\">E<\/span><\/span><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif;\">n los a\u00f1os 20 y 30 del siglo pasado, el Gobierno de M\u00e9xico recurri\u00f3 a un peculiar <strong>sistema para atender la educaci\u00f3n de los hijos de los trabajadores del ferrocarril y agricultores<\/strong> en las zonas m\u00e1s desfavorecidas e intrincadas. Las escuelas se instalaron en rudimentarios vagones varados en lugares remotos y la falta de medios fue suplida por el entusiasmo de maestros tan comprometidos con un alumnado sin recursos como an\u00f3nimos para el resto del mundo. El \u00faltimo de aquellos vagones es el eje sobre el que gira la \u00faltima novela de la barcelonesa <a href=\"http:\/\/www.umbrieleditores.com\/es-ES\/autores\/autores\/donate_angeles-02243?id=02243\">\u00c1ngeles Do\u00f1ate<\/a>. O m\u00e1s bien, el desenlace de la decisi\u00f3n por parte de las autoridades de clausurar el aula denominada Escuela Art\u00edculo 123 \u2018Malinalli Tenepatl\u2019 en la que ejerce Ernesto, un maestro ya anciano y casi ciego cuya figura encarna tambi\u00e9n el de la resistencia a finiquitar una etapa y un modelo de vida.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Do\u00f1ate recurre para su prop\u00f3sito literario al relato en un doble plano. Por un lado, el de la historia de Ikal, un ni\u00f1o de once a\u00f1os e hijo de uno de los obreros ferroviarios que junto al resto de sus compa\u00f1eros vislumbra a trav\u00e9s de su profesor el universo que la selva y la pobreza les niega. Las riendas del otro hilo conductor quedan en manos de Hugo Valenzuela, el prometedor inspector sobre quien recae la \u00faltima palabra sobre \u2018Malinalli Tenepatl\u2019 <strong>enfrentado al dilema de obedecer a su instinto (y las promesas de ascenso) o avalar la clausura de la escuela-vag\u00f3n<\/strong> tras la cual hay tejida una soterrada red de intereses econ\u00f3micos, inmobiliarios y hasta de prestigio social del pa\u00eds. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Alrededor de <strong>Ikal y Hugo Valenzuela<\/strong> se proyecta otro pu\u00f1ado de personajes tantas veces olvidados que imprimen una p\u00e1tina de intriga a un libro que ya desde las primeras p\u00e1ginas revela su intenci\u00f3n de fondo: el alegato de valores universales que transcienden el escenario escogido para ubicar la historia como la amistad sin filtros, la fidelidad a principios humanos innegociables, el reconocimiento de las ra\u00edces que cimentan la identidad.<strong> Do\u00f1ate no escribe de o\u00eddas<\/strong>. Su relato es fruto de la experiencia vivida en los \u00faltimos a\u00f1os como participante activa en diferentes proyectos sociales por toda Am\u00e9rica Latina en los que ha cosechado los perfiles, situaciones, conflictos y emociones que le han servido para construir su narraci\u00f3n. La raz\u00f3n seguramente por la cual \u2018El \u00faltimo vag\u00f3n\u2019 logra transpirar una generosa carga de verdad a trav\u00e9s de la ficci\u00f3n, con un tampoco velado homenaje a la educaci\u00f3n p\u00fablica en general y a los maestros vocacionales en particular en cualquier parte de planeta. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><span style=\"color: #000000;\"><span style=\"font-family: 'Times New Roman', serif;\"><span style=\"font-size: large;\">Tras su deb\u00fa (en coautor\u00eda) con \u2018La sonrisa de un perro\u2019, la proyecci\u00f3n literaria de \u00c1ngeles Do\u00f1ate tom\u00f3 velocidad con \u2018<a href=\"http:\/\/@BrunoCazalibros\">El invierno que tomamos cartas en el asunto<\/a>\u2019 y \u2018El alma de la radio\u2019. \u2018El \u00faltimo vag\u00f3n\u2019 confirma que su carrera es de fondo y la meta, <strong>girar el foco hacia donde pocos miran<\/strong>.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p lang=\"es-ES\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los a\u00f1os 20 y 30 del siglo pasado, el Gobierno de M\u00e9xico recurri\u00f3 a un peculiar sistema para atender la educaci\u00f3n de los hijos de los trabajadores del ferrocarril y agricultores en las zonas m\u00e1s desfavorecidas e intrincadas. 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