{"id":491,"date":"2015-04-20T18:19:11","date_gmt":"2015-04-20T16:19:11","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.vocento.com\/desdelagrada\/?p=491"},"modified":"2015-04-20T18:19:11","modified_gmt":"2015-04-20T16:19:11","slug":"echo-de-menos-la-pasarela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/desdelagrada\/2015\/04\/20\/echo-de-menos-la-pasarela\/","title":{"rendered":"Echo de menos la pasarela"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/blogs.vocento.com\/desdelagrada\/2015\/04\/20\/echo-de-menos-la-pasarela\/jordan-3\/\" rel=\"attachment wp-att-492\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-492\" title=\"jordan\" src=\"\/desdelagrada\/wp-content\/uploads\/sites\/110\/2015\/04\/jordan.jpg\" alt=\"\" width=\"370\" height=\"287\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/110\/2015\/04\/jordan.jpg 2048w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/110\/2015\/04\/jordan-370x287.jpg 370w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/110\/2015\/04\/jordan-768x597.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/110\/2015\/04\/jordan-1024x796.jpg 1024w\" sizes=\"(max-width: 370px) 100vw, 370px\" \/><\/a>Este es el t\u00edpico titular enga\u00f1oso que anima a pinchar en la noticia.<br \/>\nAquellos que no me conozcan, entrar\u00e1n a este post pensando en el retiro de alg\u00fan modelo. Aquellos que me conocen, se plantear\u00e1n la duda de si lo de la pasarela va por haber sido modelo de manos, de pies o el modelo del antes en esos anuncios de dietas de adelgazamiento o de fajas m\u00e1gicas.<br \/>\nNi lo uno, ni lo otro. Os prometo que el titular no lo escrib\u00ed con la intenci\u00f3n de ganar adeptos a mi blog, es mi simple reflexi\u00f3n personal resumida en una frase sobre un cambio en las categor\u00edas inferiores del baloncesto que, a mi parecer, acaba con el esp\u00edritu y la filosof\u00eda del deporte infantil.<br \/>\nAl grano. El s\u00e1bado fui a ver el partido que enfrentaba a los dos mejores equipos de la liga infantil femenina de baloncesto. Hace tiempo que dej\u00e9 de entrenar en esta categor\u00eda. Entonces, el reglamento de infantiles se llamaba Pasarela y obligaba a los entrenadores a que todos los jugadores inscritos (un m\u00ednimo de ocho y un m\u00e1ximo de 12) jugaran al menos un cuarto (10 minutos) y no m\u00e1s de tres (30 minutos). Esas eran las normas fundamentales, no voy a profundizar ahora en otras reglas importantes pero que no vienen a cuento. Con ello se consegu\u00eda que todos los ni\u00f1os pudieran disfrutar del baloncesto durante un tiempo m\u00ednimo en cada partido, sin depender de su calidad, su f\u00edsico o de si era un encuentro de pretemporada o la final de una competici\u00f3n.<br \/>\nLos doce jugadores ten\u00edan su tiempo&#8230; o los ocho inscritos, si el t\u00e9cnico aprovechaba la norma y convocaba s\u00f3lo al n\u00famero m\u00ednimo exigido de ni\u00f1os y dejaba algunos fuera para, por ejemplo, jugarse un t\u00edtulo (como alguna vez me toc\u00f3 ver).<br \/>\nEl reglamento Pasarela se elimin\u00f3, y se aplicaron las mismas normas para todos. Y, con las reglas en la mano, es totalmente leg\u00edtimo que un entrenador juegue los 40 minutos con cinco jugadoras, sin contar con el resto del equipo, como pr\u00e1cticamente ocurri\u00f3 con uno de los dos contendientes en este partido del s\u00e1bado. <!--more--><br \/>\nCreo recordar que una jugadora salt\u00f3 a la pista unos 11 segundos y otra poco m\u00e1s, obligada por un cambio provocado por la lesi\u00f3n de una compa\u00f1era que no lleg\u00f3 a sentarse en el banquillo y fue directamente de la cancha a la silla de cambios para volver a entrar en juego. No recuerdo m\u00e1s incorporaciones. No digo que no las hubiera, pero, desde luego, estoy seguro de que no fueron muchos m\u00e1s. Es dif\u00edcil sentirse part\u00edcipe de algo en lo que no puedes participar, pens\u00e9 de las cinco ni\u00f1as que vieron el partido desde su banquillo.<br \/>\nEl t\u00e9cnico no se salt\u00f3 la norma, la cumpli\u00f3 a rajatabla. Otra cosa es el esp\u00edritu de la competici\u00f3n en una categor\u00eda en el que los participantes apenas cuentan con 12-13 a\u00f1os. En mi opini\u00f3n, el deporte en estas edades tiene un inseparable fin educativo porque transmite y ayuda a asentar las bases para adquirir valores que van a marcar la personalidad en el futuro de estos ni\u00f1os, como el compa\u00f1erismo, la amistad, la salud, el esfuerzo, la solidaridad, la responsabilidad, la humildad, el respeto, la generosidad, e incluso lo competitividad. Me explicaba en una reciente entrevista Alberto Galiana, director general de Educaci\u00f3n del Gobierno de La Rioja, el aspecto positivo de la competitividad bien entendida y \u201cbasada en el incentivo de superaci\u00f3n personal como instrumento para mejorar y enfrentarse al futuro\u201d, pero descartaba la victoria a cualquier precio y la justificaci\u00f3n de los medios para alcanzar el fin.<br \/>\nPuedo decir que me ha tocado ganar alguna que otra vez, incluso m\u00e1s de las que a veces merec\u00eda, y creo que un triunfo no justifica el modo (o los modos) en que se consigue, y considero que no vale todo para alcanzarlo. Aprecio m\u00e1s los \u00e9xitos colectivos que los personales y estimo m\u00e1s los logros cuando se obtienen con la participaci\u00f3n de muchos, cuantos m\u00e1s mejor. Por eso, adoro el baloncesto. Por eso, valoro tanto a esos clubes formados desde la amistad y asentados sobre las columnas del sentimiento de pertenencia a un grupo de proyectos para todos y que apuesta por aceptar a todos mantener bloques por encima de resultados, copas y t\u00edtulos. De hecho, s\u00e9 que hay segundos puestos que saben mejor que los primeros y primeros que dan una satisfacci\u00f3n incontrolable, pero s\u00e9 que el sabor dulce de cada uno de ellos viene del camino, no de la meta. Y, por eso, considero que educadores, entrenadores, directivos y padres deben tener claro cu\u00e1les son los objetivos que quieren conseguir y los valores que esperan transmitir en ese trayecto.<br \/>\nEl s\u00e1bado, un equipo gan\u00f3 el partido sin que se les pueda reprochar nada a esas jugadoras que lucharon hasta la extenuaci\u00f3n (dos de ellas acabaron lesionadas, alguna con l\u00e1grimas en los ojos) y mostraron muchos de esos valores mencionados para lograr un merecido triunfo ante un rival que les exigi\u00f3 dar lo m\u00e1ximo.<br \/>\nSe ganaron mi reconocimiento y mi aplauso por el esfuerzo realizado y por su calidad. Pero tengo la sensaci\u00f3n de que la satisfacci\u00f3n no fue plena para ellas por una mera cuesti\u00f3n de caras. A estas edades, se mantiene esa inocencia (que se pierde desgraciadamente con los a\u00f1os) que permite leer en sus caras m\u00e1s de lo que quieren mostrar. Y las l\u00edneas de sus rostros no apuntaban precisamente hacia arriba.<br \/>\nY ah\u00ed ech\u00e9 de menos la Pasarela. Porque ese reglamento obligaba a ciertas cosas que ayudaban a los clubes a formar grupos, a los entrenadores a pensar m\u00e1s all\u00e1 de los intereses propios (que todos los hemos tenido), y a los ni\u00f1os a superarse bajo la premisa de que la mejora individual deb\u00eda ir acompa\u00f1ada por la mejora colectiva para conseguir el bien del equipo. Y, viendo algunas caras, hasta me enfad\u00e9 por dentro con algunos padres, porque creo que buena parte de la responsabilidad de que se respete el esp\u00edritu del deporte escolar recae en los progenitores, que muchas veces proyectan frustraciones y sue\u00f1os incumplidos en sus hijos y se escudan en frases hechas para driblar decisiones que no s\u00f3lo corresponden tomar a aquellos que siguen considerando ni\u00f1os para muchas cosas y adultos para otras.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este es el t\u00edpico titular enga\u00f1oso que anima a pinchar en la noticia. Aquellos que no me conozcan, entrar\u00e1n a este post pensando en el retiro de alg\u00fan modelo. 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