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	<title>Terror en la ópera | El bisturí - Blogs larioja.com</title>
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	<description>Por Fernando SÁEZ ALDANA</description>
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		<title>Terror en la ópera | El bisturí - Blogs larioja.com</title>
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		<pubDate>Thu, 05 May 2016 05:20:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Fernando Sáez Aldana</dc:creator>
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<p>Hay dos tipos de tosedor de concierto: el <em>pa echarlo</em> y el <em>pa matarlo</em>. El primero se limita a lanzar hacia el proscenio sus estridentes espasmos torácicos de origen irritativo, bronquítico o tabáquico, en el menos malo de los casos con sordina pero casi siempre a pulmón libre. A cualquiera nos puede dar un acceso de tos, o dos, incluso tres, pero más debería ser motivo de expulsión si el tosedor no se da cuenta de lo mucho que molesta a tantos espectadores, estoicamente resignados a soportarlo por ese exceso de educación ajena que siempre beneficia al maleducado. El segundo tipo es más peligroso porque te inflige una pena accesoria a la de tos más insufrible todavía: el caramelico. Se supone que, para mitigar la tosiguera, estos desalmados chuperretean caramelos que al menos podrían traerse pelados de casa. No lo hacen, y mi definición de eternidad es el tiempo que se tira una vieja (perdón, un señora mayor, quiero decir; pero vieja) desliando un caramelo en pleno <em>pianissimo</em>. Pensarán que retirar el envoltorio a cámara lenta hará menos ruido, pero prolongándolo sólo consiguen extender un daño colateral operativo en diez asientos a la redonda. Los caramelómanos o terroristas tusígenos más inhumanos transportan su munición con sabor a eucalipto en una bolsita de celofán anudada, como si fueran a escaparse los putos caramelos (puñeteros, disculpen), cuya manipulación agrava el tormento hasta límites intolerables cuando su proverbial puntería les impulsa a perpetrar el ataque en los pasajes más sublimes de la obra. Esos en los que las genialidades del escenógrafo te obligan a cerrar los ojos para disfrutar al menos de una música maravillosa. Y ahí te está esperando el flojo de laringe para rematarte de una tos en la nuca.</p>
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