{"id":1020,"date":"2019-12-05T07:45:17","date_gmt":"2019-12-05T06:45:17","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/?p=1020"},"modified":"2019-12-05T07:45:17","modified_gmt":"2019-12-05T06:45:17","slug":"las-mejores-experiencias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/2019\/12\/05\/las-mejores-experiencias\/","title":{"rendered":"Las mejores experiencias"},"content":{"rendered":"<p>No descubrir\u00e9 nada afirmando que el ser humano experimenta sus momentos m\u00e1s felices, o placenteros al menos, cuando algo entra o sale por alguno de los orificios que comunican las entra\u00f1as de su cuerpo con el exterior, lo que no significa que todo lo que pueda penetrar en o surgir de alguno de ellos resulte siempre agradable o gratificador. Dado que cohabitan tanto dentro de \u00e9l como fuera, nuestro cuerpo ingresa o expulsa por sus conductos lo mejor y lo peor de su existencia. El o\u00eddo lo mismo recibe las m\u00e1s bellas melod\u00edas que los titulares del informativo o el taladro del vecino; las fosas nasales aspiran tanto el perfume o la raya como el hedor o los jugos g\u00e1stricos a trav\u00e9s de un sonda; por la boca ingerimos el cenorro de Nochebuena que vomitamos horas despu\u00e9s y el ano da entrada al dedo del ur\u00f3logo y al colonoscopio pero tambi\u00e9n salida a la evacuaci\u00f3n matutina cuya puntual regularidad tanta felicidad proporciona a partir de cierta edad. Pero estar\u00e1n conmigo en que el deleite corporal m\u00e1s intenso que pueden experimentar un var\u00f3n y una mujer emana de sus aberturas urogenitales y aleda\u00f1os mediante procedimientos cuyos detalles huelga explicar.<\/p>\n<p>Aunque el humano sea el m\u00e1s sofisticado de la Tierra, como animal sigue sometido al at\u00e1vico instinto de supervivencia de la especie que le obliga a buscar la reproducci\u00f3n mordiendo el anzuelo del deseo sexual para comerse el cebo del gustirrin\u00edn. Sin embargo, en las \u00faltimas d\u00e9cadas las sociedades m\u00e1s avanzadas han desvinculado el sexo con la reproducci\u00f3n, convirtiendo un medio de procrear en el fin de obtener placer. Por ello, que en Espa\u00f1a se provoquen cada a\u00f1o 90.000 abortos a petici\u00f3n hay que contemplarlo como un doble fracaso. Por un lado, el individual de quienes irresponsablemente desconocen o no utilizan los eficaces m\u00e9todos de que disponen para evitar un embarazo que no desean. Pero, sobre todo, el colectivo de una sociedad con la natalidad congelada que necesita muchos nacimientos para garantizar su propia supervivencia pero dedica m\u00e1s esfuerzos a fomentar la interrupci\u00f3n que la culminaci\u00f3n de tantas gestaciones. Lo primero se combate informando y dotando de esos m\u00e9todos y lo segundo propiciando medidas que promuevan en serio la natalidad, aunque resulte m\u00e1s f\u00e1cil, r\u00e1pido y barato financiar una anticoncepci\u00f3n que una habitaci\u00f3n m\u00e1s, una excedencia o la guarder\u00eda. Qu\u00e9 mejor \u00abdesarrollo y progreso de la sociedad en todos sus \u00e1mbitos\u00bb (eso es el progresismo) que fomentar su crecimiento, y qu\u00e9 \u00abpol\u00edtica social\u00bb m\u00e1s antisocial \u2014y m\u00e1s suicida\u2014 que impedirlo por todos los medios, por legales que sean.<\/p>\n<p>Por lo que a un servidor respecta, ver brotar a nuestros hijos de las entra\u00f1as de su madre han sido las tres experiencias m\u00e1s felices, intensas y duraderas de su vida, y eso que en pocos d\u00edas se cumplir\u00e1n cuarenta a\u00f1os de la primera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No descubrir\u00e9 nada afirmando que el ser humano experimenta sus momentos m\u00e1s felices, o placenteros al menos, cuando algo entra o sale por alguno de los orificios que comunican las entra\u00f1as de su cuerpo con el exterior, lo que no significa que todo lo que pueda penetrar en o surgir de alguno de ellos resulte [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1020"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1020"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1020\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1021,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1020\/revisions\/1021"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1020"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1020"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1020"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}