{"id":1298,"date":"2020-12-24T06:09:51","date_gmt":"2020-12-24T05:09:51","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/?p=1298"},"modified":"2020-12-24T06:11:05","modified_gmt":"2020-12-24T05:11:05","slug":"el-regalazo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/2020\/12\/24\/el-regalazo\/","title":{"rendered":"El regalazo"},"content":{"rendered":"<p><em>(Un cuento de Navidad)<\/em><\/p>\n<p>Hubo una vez un reino cuyo rey no gobernaba pero en cuyo gobierno reinaba la divisi\u00f3n y cuyos s\u00fabditos, seg\u00fan la leyenda negra de los reinos vecinos, solo pensaban en liberarse del castigo divino de currar para irse de fiesta, de viaje, de compras, de cena, de estadio o de romer\u00eda, de puente a la casa rural o a la playa y en apalancarse en una terraza donde, entre sorbo de birra y bocado de fritanga, ponerse al d\u00eda en miserias y desgracias del pr\u00f3jimo local, certificar lo mal que est\u00e1 todo pero especialmente la sanidad y la econom\u00eda, abominar de los impresentables que nos gobiernan y concluir que todo es una verg\u00fcenza, salvo lo que haga o deje de hacer el encargado de proclamarlo a mascarilla descolgada con el asentimiento un\u00e1nime del corrillo.<\/p>\n<p>La vida segu\u00eda su marcha en aquella sociedad tan privilegiada como descontenta, cuando la desgracia se abati\u00f3 sobre ella en forma de bichito tan peque\u00f1o que en un mil\u00edmetro caben mil. Con rapidez y virulencia desconocidas, el germen de la desolaci\u00f3n se extendi\u00f3 por el reino sembrando enfermedad, muerte y ruina. Los m\u00e1s viejos y vulnerables cayeron como chinches, los hospitales se colapsaron, importantes sectores econ\u00f3micos se hundieron y se multiplicaron los arruinados, desempleados y pobres de solemnidad, mientras el gobierno del reino, presa de colectivismo trasnchado, se dedicaba a cosas como demonizar la actividad privada en general y sanitaria en particular, acus\u00e1ndola de pretender hacer un negocio indecente, con esl\u00f3ganes como \u00abla sanidad no se vende\u00bb.<\/p>\n<p>Indefenso y desolado, el pueblo ya se resignaba a su inevitable perdici\u00f3n cuando hete aqu\u00ed que, por Navidad, varias empresas privadas lograron la proeza cient\u00edfica de poner a su disposici\u00f3n la vacuna salv\u00edfica en tan solo nueve meses. Aunque no eran entes estatales (en cuyo caso el bichito acabar\u00eda con el reino antes que \u00e9ste con el bichito), sino nefandas compa\u00f1\u00edas mercantiles que generaban obscenos beneficios para seguir invirtiendo cada a\u00f1o en investigaci\u00f3n m\u00e1s que el reino en un siglo (\u00abque inventen ellos\u00bb), el gobierno se apresur\u00f3 a adquirir millones de vacunas demostrando que, efectivamente, la sanidad no se vende, se compra, y sacando pecho propagand\u00edstico como si las hubiesen fabricado ellos.<\/p>\n<p>Los s\u00fabditos debieron celebrar la llegada de una vacuna contra la enfermedad del bichito tan eficaz, segura y encima gratuita como el mejor regalo navide\u00f1o imaginable, pero como en aquel reino <em>\u00abson necios todos los que lo parecen y la mitad de los que no\u00bb<\/em> (Graci\u00e1n), muchos no quisieron vacunarse o prefirieron esperar a ver c\u00f3mo les iba los vacunados, as\u00ed que, <em>mutatis mutandis<\/em>, el bichito tan contento.<\/p>\n<p>Y color\u00edn colorado, este cuento no se ha acabado. Feliz Inmunavidad a todos los sensatos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Un cuento de Navidad) Hubo una vez un reino cuyo rey no gobernaba pero en cuyo gobierno reinaba la divisi\u00f3n y cuyos s\u00fabditos, seg\u00fan la leyenda negra de los reinos vecinos, solo pensaban en liberarse del castigo divino de currar para irse de fiesta, de viaje, de compras, de cena, de estadio o de romer\u00eda, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":1300,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1298"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1298"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1298\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1303,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1298\/revisions\/1303"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1300"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1298"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1298"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1298"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}