{"id":1304,"date":"2020-12-31T06:08:28","date_gmt":"2020-12-31T05:08:28","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/?p=1304"},"modified":"2020-12-31T06:08:28","modified_gmt":"2020-12-31T05:08:28","slug":"autotanasia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/2020\/12\/31\/autotanasia\/","title":{"rendered":"Autotanasia"},"content":{"rendered":"<p>Se\u00f1or juez encargado de levantar mi cad\u00e1ver (o, m\u00e1s bien, de pescarlo): no se culpe a nadie de mi muerte porque ha sido voluntaria. Le cuento.<\/p>\n<p>La aprobaci\u00f3n de la Ley Org\u00e1nica de Regulaci\u00f3n de la Eutanasia abri\u00f3 una puerta de esperanza al final del oscuro callej\u00f3n sin salida en que se hab\u00eda convertido mi desdichada existencia. Mucho antes de promulgarla ya hab\u00eda decidido ponerme fin, pero la perspectiva de una eutanasia legal me proporcion\u00f3 el coraje necesario para continuar arrastrando mi desventura por este valle de l\u00e1grimas un poco m\u00e1s, nada comparado con d\u00e9cadas de \u00absufrimiento f\u00edsico o ps\u00edquico constante e intolerable que no ha podido ser mitigado por otros medios\u00bb. Porque con esta ley ya no ser\u00eda lo mismo abandonar el mundo como un suicida estigmatizador de su familia que como un ciudadano ejerciendo todo \u00abun nuevo derecho individual\u00bb (los entrecomillados, se\u00f1or\u00eda, pertenecen al texto legal).<\/p>\n<p>Se preguntar\u00e1 usted cu\u00e1l ha sido en mi caso ese \u00abpadecimiento incurable que la persona experimenta como inaceptable\u00bb. Ya ver\u00e1 c\u00f3mo cuando el forense termine su desagradable trabajo (destripar un cuerpo ahogado resulta especialmente penoso), no encontrar\u00e1 en mis despojos ning\u00fan c\u00e1ncer incurable. La m\u00eda fue una enfermedad cong\u00e9nita, hereditaria, progresiva y degenerativa llamada vida, pero no reconocida como tal por la ciencia m\u00e9dica. Aunque mortal de necesidad, puede tardar hasta un siglo en matarte, convirtiendo tu existencia en un interminable corredor de la muerte.<\/p>\n<p>Por eso, se\u00f1or\u00eda, decid\u00ed acogerme al homicidio legal que ofrece la nueva ley, sin saber que significaba instalar en mi corredor una yincana de obst\u00e1culos burocr\u00e1ticos que ensombrecer\u00edan aun m\u00e1s la fase terminal de mi lamentable supervivencia. Que si dos solicitudes por escrito a un m\u00e9dico separadas por quince d\u00edas. Que si el segundo consultar\u00e1 a un tercero que corrobore el tema en diez d\u00edas m\u00e1s. Que si su dictamen va a una Comisi\u00f3n de Evaluaci\u00f3n y Control que designa a dos miembros para que se pronuncien, dentro de otro plazo al cabo del cual elevar\u00e1n su propuesta de aprobaci\u00f3n o denegaci\u00f3n, que se comunica al m\u00e9dico inicial, el cual remitir\u00e1 en un plazo de otros veinte d\u00edas no s\u00e9 qu\u00e9 documentaci\u00f3n, y si otros veinte d\u00edas despu\u00e9s no hubiera respuesta se entender\u00e1 denegada la solicitud, ante lo cual cabe presentar un recurso contencioso-administrativo que, como bien sabe, tardar\u00eda meses en resolverse. Vamos, que te puedes morir esperando.<\/p>\n<p>Comprender\u00e1, se\u00f1or\u00eda, que haya decidido poner fin a mi insoportable sufrimiento eutanasi\u00e1ndome por mi cuenta y a la antigua usanza, \u00abmediante una relaci\u00f3n causa-efecto \u00fanica e inmediata\u00bb tan r\u00e1pida y eficaz como tirarme al Ebro. Lamento las molestias del rescate, la autopsia y el estigma. Y a ti, mundo cruel, que te den.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se\u00f1or juez encargado de levantar mi cad\u00e1ver (o, m\u00e1s bien, de pescarlo): no se culpe a nadie de mi muerte porque ha sido voluntaria. Le cuento. La aprobaci\u00f3n de la Ley Org\u00e1nica de Regulaci\u00f3n de la Eutanasia abri\u00f3 una puerta de esperanza al final del oscuro callej\u00f3n sin salida en que se hab\u00eda convertido mi [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":1305,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1304"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1304"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1304\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1306,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1304\/revisions\/1306"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1305"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1304"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1304"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1304"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}