{"id":1550,"date":"2022-01-06T13:52:37","date_gmt":"2022-01-06T12:52:37","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/?p=1550"},"modified":"2022-01-06T13:52:37","modified_gmt":"2022-01-06T12:52:37","slug":"la-reforma-pendiente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/2022\/01\/06\/la-reforma-pendiente\/","title":{"rendered":"La reforma pendiente"},"content":{"rendered":"<div style=\"line-height: 1.3em; text-align: justify; font-family: serif;\">\nNacer para vivir para tener que trabajar para poder seguir viviendo para continuar trabajando para lograr sobrevivir hasta la muerte. Tal es el invariable esquema argumental de una biograf\u00eda humana t\u00edpica. De las dos condenas que Yahv\u00e9 impuso a Ad\u00e1n y Eva cuando los ech\u00f3 del Ed\u00e9n, parir con dolor y ganarse el pan sudando, la epidural ha logrado burlar la primera, pero trabajar sigue siendo una maldici\u00f3n con cuya liberaci\u00f3n casi todos so\u00f1amos, aunque en esto tambi\u00e9n hay clases.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Los ricos no necesitan trabajar porque poseen un gran patrimonio, heredado u obtenido aplicando la infalible f\u00f3rmula del \u00e9xito: talento + esfuerzo + suerte. En cambio, los de la clase media: asalariados, funcionarios y aut\u00f3nomos, convenientemente entrampados, pueden permitirse tener familia, piso, coche, salir de cena o de compras, ver series y cogerse vacaciones a cambio de una esclavitud laboral a tiempo parcial. Por su parte, los empleados y jubilados con un sueldo o pensi\u00f3n insuficiente no pueden independizarse y necesitan ayuda, privada (la familia) o p\u00fablica para subsistir. Otros, de momento pueden sobrevivir sin trabajar, por hab\u00e9rselo ganado tras toda una vida laboral, por percibir un subsidio o incluso sin haber trabajado nunca, a pesar de intentarlo (\u00abj\u00f3venes sobradamente preparados sin empleo\u00bb) o porque ni se forman ni lo buscan (\u00abninis\u00bb). Otros realizan un trabajo a tiempo completo no remunerado, como las tareas dom\u00e9sticas. Los pobres, en fin, son personas sin oficio, beneficio ni hogar, que sobreviven gracias a lo que antes se llamaba caridad y hoy solidaridad.<\/p>\n<p><\/p>\n<p>Dado que nadie hemos pedido nacer, y por tanto no somos responsables de existir, la obligaci\u00f3n de trabajar para vivir (o, peor a\u00fan, de vivir para trabajar) es una condena injusta contra la que alguna vez la humanidad tendr\u00e1 que rebelarse. Que todos los terr\u00edcolas tuvieran sus necesidades b\u00e1sicas (techo, comida y abrigo) cubiertas sin tener que trabaj\u00e1rselas deber\u00eda ser un empe\u00f1o revolucionario, universal y superador de los dos grandes sistemas econ\u00f3micos fracasados, el capitalismo y el comunismo, al cabo dos variaciones sobre un mismo tema. <\/p>\n<p><\/p>\n<p>Una Biblia despu\u00e9s, el Hijo del que nos expuls\u00f3 de un para\u00edso gratuito asegur\u00f3 que si los p\u00e1jaros ni siembran ni cosechan ni acumulan en graneros, pero el Padre celestial los alimenta, y los lirios del campo crecen sin hilar ni fatigarse, no deber\u00edamos preocuparnos por el precio de vivir, ya que \u00c9l sabe lo que necesitamos. El problema es que el Dios omnipotente del G\u00e9nesis es hoy un mastod\u00f3ntico Estado de insaciable voracidad que se alimenta de los impuestos que genera el sudor de la frente de sus s\u00fabditos, as\u00ed que por ahora ni so\u00f1ar con esa revolucionaria reforma laboral pendiente. A currar, malditos. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nacer para vivir para tener que trabajar para poder seguir viviendo para continuar trabajando para lograr sobrevivir hasta la muerte. Tal es el invariable esquema argumental de una biograf\u00eda humana t\u00edpica. 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