{"id":216,"date":"2011-03-03T07:42:00","date_gmt":"2011-03-03T07:42:00","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/?p=216"},"modified":"2011-03-03T07:42:00","modified_gmt":"2011-03-03T07:42:00","slug":"patas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/2011\/03\/03\/patas\/","title":{"rendered":"Patas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"MsoNormal\" style=\"text-align:justify\"><span lang=\"ES\">Hace poco comimos en un restaurante de la ribera navarra que no era precisamente una tasca y cuando pregunt\u00e9 ingenuamente qu\u00e9 eran las \u201cPatas de ministro con tomate\u201d ofrecidas en la carta, los presentes, m\u00e1s asombrados por mi incultura gastron\u00f3mica que yo por el ins\u00f3lito nombre del entrante, me aleccionaron: \u201cDe qu\u00e9 van a ser, \u00a1de cerdo!\u201d. Coment\u00e1ndolo despu\u00e9s por ah\u00ed resulta que es una denominaci\u00f3n usual de las sabrosas manitas de cerdo, lo que confirma dos cosas: lo poco que como fuera de casa y la p\u00e9sima consideraci\u00f3n del espa\u00f1ol hacia sus pol\u00edticos en general y los que mandan en particular. Y es que vivimos en un pa\u00eds para el que parece haber sido creada ex profeso la llamada clase pol\u00edtica. Afectados de incapacidad cong\u00e9nita para la autocr\u00edtica, los espa\u00f1oles siempre andamos achacando nuestros males a otros (todo es \u201cuna verg\u00fcenza\u201d salvo lo propio), pero particularmente a unos pol\u00edticos incapaces a su vez de reconocer sus meteduras de pata, sistem\u00e1ticamente imputadas al adversario, apalancados en la paup\u00e9rrima dial\u00e9ctica del \u201cy t\u00fa m\u00e1s\u201d. Muchos ciudadanos entienden la democracia como la renovaci\u00f3n cuatrienal del dep\u00f3sito en urna de su cuota de soberan\u00eda, a plazo fijo e inter\u00e9s decreciente, para que sus representantes hagan con ella lo que les salga del BOE a cambio de seguir culp\u00e1ndolos de todos sus problemas, p\u00fablicos o privados. Poco importar\u00e1 que durante los cuatro a\u00f1os siguientes se deprecie esa inversi\u00f3n de su voluntad popular con cotizaciones al alza de los valores malos (impuestos, precios, edad de jubilaci\u00f3n) y bajadas de los buenos (pensiones, salarios, velocidad m\u00e1xima); que en Espa\u00f1a exista una econom\u00eda sumergida del 20% del PIB (unos 58000 millones de euros) que duplica el d\u00e9ficit p\u00fablico; que profesionales y abusuarios de los servicios p\u00fablicos sean los responsables del despilfarro insostenible; que jetas insolidarios parasiten a los currantes con su absentismo injustificado, o que individuos que podr\u00edan comer en su bid\u00e9 empuerquen los espacios p\u00fablicos y encima le echen la culpa al ayuntamiento por no limpiar. Todo lo infligimos y a la vez soportamos estoicamente con tal de poder tirar otros cuatro a\u00f1os culpando de todo a los pol\u00edticos y creyendo que nos vengamos de ellos poni\u00e9ndolos a parir en la barra o pas\u00e1ndonos correos que se pitorrean de ellos. Puedo imaginar a los vencedores de la noche electoral celebr\u00e1ndolo en un cinco tenedores a la salud del contribuyente, a un diputado electo preguntando qu\u00e9 es eso de \u201cManitas de votante rebozadas\u201d y a un edil contest\u00e1ndole: \u201cDe qu\u00e9 van a ser, \u00a1de borrego!\u201d, para regocijo de la c\u00e1mara. Dame voto y dime cerdo. En este pa\u00eds, hoy como siempre, el \u00fanico derecho intocable es al recochineo. <\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace poco comimos en un restaurante de la ribera navarra que no era precisamente una tasca y cuando pregunt\u00e9 ingenuamente qu\u00e9 eran las \u201cPatas de ministro con tomate\u201d ofrecidas en la carta, los presentes, m\u00e1s asombrados por mi incultura gastron\u00f3mica que yo por el ins\u00f3lito nombre del entrante, me aleccionaron: \u201cDe qu\u00e9 van a ser, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/216"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=216"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/216\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=216"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=216"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=216"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}