{"id":264,"date":"2012-01-05T08:46:36","date_gmt":"2012-01-05T07:46:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/?p=264"},"modified":"2012-01-05T08:46:36","modified_gmt":"2012-01-05T07:46:36","slug":"homo-noctambulus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/2012\/01\/05\/homo-noctambulus\/","title":{"rendered":"Homo noctambulus"},"content":{"rendered":"<p>Homo noctambulus<\/p>\n<p>El hombre es un animal diurno cuyo biorritmo precisa un descanso nocturno de ocho horas, iniciado preferiblemente antes de medianoche. Otros bichos, gracias a un sistema sensorial que les permite cazar en la oscuridad, depredan por la noche y descansan durante el d\u00eda. Es el caso de aves como el b\u00faho, felinos como la gineta, peque\u00f1os mam\u00edferos como la mofeta e incluso primates como el mono lechuza, todos los cuales viven en la selva o el campo. Pero hay un hom\u00ednido de la especie homo stupidus (antes sapiens), el homo noctambulus, exclusivamente urbano. M\u00e1s que definir una subespecie, el noctambulismo caracteriza una etapa en la vida del stupidus que se extiende desde los 15 a\u00f1os hasta entrada la cuarta d\u00e9cada, en la que suelen sentar la cabeza. Su h\u00e1bitat natural es la llamada \u201czona\u201d de \u201cmarcha\u201d o espacio urbano plagado de bares, caf\u00e9s, discotecas, pubs, clubes, afters y dem\u00e1s centros cuturales.<br \/>\nLos soci\u00f3logos afirman que \u201csalir de marcha\u201d es como ir de fiesta, o sea, experimentar la vivencia ritual y grupal del caos y el desorden en un espacio donde se invierten los valores que dominan en la vida social, y se permite la expresi\u00f3n de los impulsos primarios reprimidos en el espacio formal y la trasgresi\u00f3n del orden bebiendo, bailando, voceando, evacuando la bochincha repleta de garrafa en pared y divirti\u00e9ndose hasta el agotamiento. Las principales razones para el \u00e9xodo nocturno son juntarse con sus cong\u00e9neres, escapar de la rutina cotidiana y escuchar m\u00fasica, y en menor medida, ligar o drogarse. La vida nocturna, en fin, les permitir\u00eda escenificar la ficci\u00f3n de que son libres, actuando con mayor despreocupaci\u00f3n y olvid\u00e1ndose de sus obligaciones y de la formalidad cotidiana, buscando sensaciones moment\u00e1neas que hagan olvidar la dureza de la semana laboral y la falta de expectativas.<br \/>\nYa. Pero resulta que los que m\u00e1s motivos tienen para desconectar de la dura rutina y descansar durante el fin de semana, los homos progenitores, pasan esas noches bajo la tensi\u00f3n derivada de d\u00f3nde y con qui\u00e9n andar\u00e1n sus noctambulitos (litas, sobre todo), si respetar\u00e1n la hora pactada tras otra bronca, si habr\u00e1n bebido, fumado o cosas peores, o pasado fr\u00edo, consultando varias veces la hora en la duermevela, y las ma\u00f1anas siguientes evitando hacer ruido para no despertar al v\u00e1stago que se acost\u00f3 cuando ellos se levantaban (alguien me cont\u00f3 que su hija le recriminaba que orinase porque le molestaba el chorrito cayendo al inodoro) y que, cuando le despierten entre gru\u00f1idos para comer, se encontrar\u00e1 la casa recogida, la mesa puesta, la ropa planchada y la paga con que financiar la pr\u00f3xima trasnochada. De este modo tan traum\u00e1tico regresar\u00e1 al insoportable orden establecido del que, criaturas, s\u00f3lo cabe escapar saliendo el siguiente s\u00e1bado a invertir los valores por tascas hasta el amanecer.  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homo noctambulus El hombre es un animal diurno cuyo biorritmo precisa un descanso nocturno de ocho horas, iniciado preferiblemente antes de medianoche. Otros bichos, gracias a un sistema sensorial que les permite cazar en la oscuridad, depredan por la noche y descansan durante el d\u00eda. 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