{"id":341,"date":"2013-04-11T06:37:36","date_gmt":"2013-04-11T05:37:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/?p=341"},"modified":"2013-04-11T06:37:36","modified_gmt":"2013-04-11T05:37:36","slug":"frente-al-espejo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/2013\/04\/11\/frente-al-espejo\/","title":{"rendered":"Frente al espejo"},"content":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos treinta y cinco a\u00f1os he suscrito cuatro pr\u00e9stamos hipotecarios y en ninguno, que recuerde, fui secuestrado a punta de pistola por un comando bancario compinchado con agentes de la propiedad inmobiliaria que me arrastraron hasta una notar\u00eda para obligarme a firmar un contrato leonino bajo amenaza de apretar el gatillo. Fui yo quien se entramp\u00f3 solito, pidi\u00e9ndole al banco m\u00e1s dinero del que ganar\u00eda en muchos a\u00f1os, con el compromiso de devolverlo en cientos de c\u00f3modos plazos. Quien firm\u00f3 la escritura sin retorcerme el otro brazo, sabiendo: que el inter\u00e9s y por tanto la cuota podr\u00edan variar, o sea subir; que si no pagaba, el banco aplicar\u00eda un inter\u00e9s usurario adem\u00e1s de una comisi\u00f3n que agrandar\u00edan la deuda; que a partir del tercer impago podr\u00edan iniciar una reclamaci\u00f3n judicial y de seguir sin pagar, el banco solicitar\u00eda al juez la ejecuci\u00f3n de la hipoteca; que entonces tendr\u00eda que abandonar mi vivienda para venderla en p\u00fablica subasta y que, si no se vendiese o lo obtenido con la venta no saldase la deuda -sin poder dar la vivienda como pago- el banco podr\u00eda embargar m\u00e1s bienes m\u00edos o de mis avalistas. De modo que si no devolv\u00eda el pr\u00e9stamo me quedar\u00eda en la calle, pero encima debi\u00e9ndoselo al banco y, para colmo, ingresando en un fichero de morosos a disposici\u00f3n de las entidades bancarias que significar\u00eda mi muerte prestataria.<\/p>\n<p>Por suerte, nada de eso ha sucedido en mi dilatada trayectoria hipotecaria, y deploro las dram\u00e1ticas consecuencias que la crisis est\u00e1 acarreando a tantas familias espa\u00f1olas que no pueden seguir pagando su vivienda. Pero no entiendo algunas reacciones organizadas de v\u00edctimas, de la crisis y de la Ley Hipotecaria, s\u00ed, pero tambi\u00e9n de s\u00ed mismos y de su voluntaria decisi\u00f3n de endeudarse casi de por vida por una vivienda en propiedad, present\u00e1ndose ante la sociedad como \u201cafectadas por las hipotecas\u201d, como si resultaran de una plaga infectocontagiosa o de una cat\u00e1strofe natural, tan imprevisibles como ajenas a su responsabilidad. Menos a\u00fan comprendo su acoso a pol\u00edticos y sus familias, curiosamente siempre del mismo partido, cuando en la solicitud, tramitaci\u00f3n, concesi\u00f3n, formalizaci\u00f3n y, en su caso, ejecuci\u00f3n de un cr\u00e9dito hipotecario intervienen banqueros, notarios y jueces pero nunca diputados, consejeros o concejales. Si es porque son ellos quienes pueden cambiar las leyes que regulan hipotecas y desahucios, lo es desde hace decenios y cada a\u00f1o se producen decenas de miles de dram\u00e1ticos desalojos de familias insolventes sin que a nadie parezca haberle importado hasta ahora. Quiz\u00e1 tendr\u00eda m\u00e1s sentido montar esto de los escraches ante el banco, el juzgado, la inmobiliaria o, puestos a exigir responsabilidades, frente a ese espejo en el que nos miramos tan poco por miedo a descubrirnos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los \u00faltimos treinta y cinco a\u00f1os he suscrito cuatro pr\u00e9stamos hipotecarios y en ninguno, que recuerde, fui secuestrado a punta de pistola por un comando bancario compinchado con agentes de la propiedad inmobiliaria que me arrastraron hasta una notar\u00eda para obligarme a firmar un contrato leonino bajo amenaza de apretar el gatillo. 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