{"id":377,"date":"2013-10-10T06:32:58","date_gmt":"2013-10-10T05:32:58","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/?p=377"},"modified":"2013-10-10T06:32:58","modified_gmt":"2013-10-10T05:32:58","slug":"la-ciudad-de-los-prodigos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/2013\/10\/10\/la-ciudad-de-los-prodigos\/","title":{"rendered":"La ciudad de los pr\u00f3digos"},"content":{"rendered":"<p>Cuando viajamos a una ciudad del extranjero podemos explorarla bajo dos miradas. La principal es la del turista, visitando gu\u00eda en mano los principales lugares de inter\u00e9s: monumentos, templos, museos, parques y construcciones civiles de notable valor hist\u00f3rico o art\u00edstico. Catar la gastronom\u00eda local y la inevitable tarde de compras completan la t\u00edpica escapada vacacional a cualquiera de esas grandes capitales europeas que siempre quisimos conocer. Pero es inevitable contemplarlas tambi\u00e9n como ciudadanos, observando los servicios municipales o el funcionamiento urbano y comparando con el sitio donde vives. Desde este punto de vista, me llama mucho la atenci\u00f3n, por ejemplo, la iluminaci\u00f3n de las calles. En avenidas bien c\u00e9ntricas de Londres, Par\u00eds, Viena o M\u00fanich cuelgan un miserable foco de dos cables tendidos sobre los cruces y gracias, mientras que aqu\u00ed hasta los pol\u00edgonos industriales est\u00e1n profusamente iluminados por miles de farolas toda la noche. Con respecto al \u00abproblema\u00bb de las bicis, en ciudades donde el ciclista es el rey no se rompen la cabeza dise\u00f1ando absurdos carriles independientes sin continuidad: en las aceras, modestamente asfaltadas y libres de obst\u00e1culos como farolas, papeleras, bancos, contenedores o marquesinas, pintan una raya blanca que separa los territorios de ciclistas y peatones que todos respetan, y a correr.<\/p>\n<p>Cruzando a la otra orilla del mundo civilizado, en las zonas residenciales americanas cada cual es responsable de cuidar el c\u00e9sped frente a su casa y, al igual que en muchas urbes europeas, los camiones recogen los residuos org\u00e1nicos una vez por semana y los otros cada quince d\u00edas. Los ayuntamientos no se gastan buena parte del presupuesto en entretener, subvencionar o mantener en forma a sus ciudadanos y los servicios municipales son los imprescindibles para conservar decentes con poco gasto las calles gracias al civismo de los peatones. Creo que aqu\u00ed sobran mobiliario urbano y muchas prestaciones costeadas con nuestros impuestos, pero mi servicio prescindible favorito es el que presta ese veh\u00edculo de limpieza viaria especializado en barrer las orillas de las calles. Se trata de un ruidoso artilugio motorizado provisto de unas escobillas circulares que a las siete de la ma\u00f1ana pasa por tu barrio cepillando junto a los bordillos de unas aceras sembradas de envoltorios, colillas, c\u00e1scaras y cagarrutas perrunas que en cambio nadie limpia y que incluso pueden empeorar tras el paso de este absurdo artefacto que para servidor simboliza el desprop\u00f3sito nacional de gastar lo que no se tiene en superfluidades. Lo de Haro, Par\u00eds y Londres ser\u00eda hace un siglo. Qu\u00e9 m\u00e1s quisiera ahora la mism\u00edsima \u00abciudad de la luz\u00bb presumir de tanta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando viajamos a una ciudad del extranjero podemos explorarla bajo dos miradas. La principal es la del turista, visitando gu\u00eda en mano los principales lugares de inter\u00e9s: monumentos, templos, museos, parques y construcciones civiles de notable valor hist\u00f3rico o art\u00edstico. Catar la gastronom\u00eda local y la inevitable tarde de compras completan la t\u00edpica escapada vacacional [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/377"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=377"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/377\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=377"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=377"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=377"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}