{"id":591,"date":"2016-07-14T05:53:53","date_gmt":"2016-07-14T04:53:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/?p=591"},"modified":"2016-07-14T05:53:53","modified_gmt":"2016-07-14T04:53:53","slug":"cornadas-de-odio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/2016\/07\/14\/cornadas-de-odio\/","title":{"rendered":"Cornadas de odio"},"content":{"rendered":"<p>Los lectores de esta columna ya saben que a su autor no le gustan los toros. Bueno, los toros s\u00ed, ya me entienden, las corridas. De toros, claro. Creo que mi antitaurinismo se debe a una mutaci\u00f3n gen\u00e9tica. Mi abuelo era un gran aficionado y su carnicer\u00eda mirandesa estaba presidida por una soberbia cabeza de morlaco. Mi padre lleg\u00f3 a hacer el pase\u00edllo en becerradas con el sobrenombre de <em>El estudiante<\/em>. Durante muchos a\u00f1os despu\u00e9s, la estampa del m\u00e9dico de la plaza con un puro de veinte cent\u00edmetros form\u00f3 parte del paisaje humano formado por subalternos, monosabios, areneros, sanitarios, mulilleros, n\u00fameros de la Benem\u00e9rita y dem\u00e1s fauna de callej\u00f3n del coso jarrero. En su vano intento de transmitirme la afici\u00f3n me llev\u00f3 de chaval a muchos festejos de los que sal\u00eda sin entender nada y con una banderilla ensangrentada como trofeo del que ten\u00eda que deshacerme a escondidas. El celo filial, en fin, me llev\u00f3 al extremo de ejercer la plaza de cirujano jefe de la plaza de Haro cuando una nueva normativa exigi\u00f3 el t\u00edtulo que \u00e9l no pose\u00eda. A\u00fan me estremezco recordando aquellas tardes interminables refugiado en la enfermer\u00eda, suplicando ante el altarcillo de estampas de V\u00edrgenes que no hubiese cogida, con m\u00e1s miedo y devoci\u00f3n que los propios diestros.<\/p>\n<p>As\u00ed que detesto las corridas de toros, pero la muerte de un joven torero en el ruedo con su esposa en el tendido me parece una tragedia espeluznante y conmovedora. Respeto la vida de los animales pero m\u00e1s la de las personas, y mientras la lidia sea inevitable prefiero que siga muriendo el bicho antes que el matador. Por eso no hay palabras para calificar los incre\u00edbles comentarios vertidos en las redes sociales, no s\u00f3lo alegr\u00e1ndose de la muerte de un ser humano que se gana la vida jug\u00e1ndosela (como tantos mineros, polic\u00edas, bomberos, conductores, deportistas\u2026) sino recre\u00e1ndose en la suerte de insultar y ofender a la v\u00edctima y a su pobre familia supurando algo que me pone los pelos m\u00e1s de punta que un victorino de 600 kilos: el odio. Un odio atroz, tan brutal como gratuito, que ha encontrado en las redes sociales el medio de cultivo ideal para el crecimiento y propagaci\u00f3n de esta aut\u00e9ntica sociopat\u00eda de nuestro siglo que consiste en vomitar impunemente en internet las mayores barbaridades. Va siendo hora de que el <em>ciberodio<\/em> deje de considerarse libre expresi\u00f3n mal entendida de malvados con voz en la red y se persiga de oficio con el mismo ah\u00ednco que conducir sin cintur\u00f3n de seguridad, por ejemplo. Las cornadas en el alma que asestan estos tuits malignos siguen la \u00fanica trayectoria de la miseria moral e intelectual de sus autores.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los lectores de esta columna ya saben que a su autor no le gustan los toros. Bueno, los toros s\u00ed, ya me entienden, las corridas. De toros, claro. Creo que mi antitaurinismo se debe a una mutaci\u00f3n gen\u00e9tica. Mi abuelo era un gran aficionado y su carnicer\u00eda mirandesa estaba presidida por una soberbia cabeza de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/591"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=591"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/591\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=591"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=591"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=591"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}