{"id":620,"date":"2016-11-03T06:06:28","date_gmt":"2016-11-03T05:06:28","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/?p=620"},"modified":"2016-11-03T06:06:28","modified_gmt":"2016-11-03T05:06:28","slug":"ad-remoriendum","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/2016\/11\/03\/ad-remoriendum\/","title":{"rendered":"Ad remoriendum"},"content":{"rendered":"<p>No fue casual que Jorge Mario Bergoglio, alias Francisco, escogiese un 15 de agosto para promulgar la Instrucci\u00f3n <em>Ad resurgendum cum Christo<\/em>. Ese d\u00eda su Iglesia conmemora el dogma de la Asunci\u00f3n al Cielo de la Virgen Mar\u00eda en cuerpo y alma, y el documento proh\u00edbe llevarse a casa o esparcir al viento las cenizas de los fieles difuntos, y no digamos sentar en la grada la urna con la bufanda del equipo al que animaba el finado. La creencia en el morir \u00abpara resucitar con Cristo\u00bb exig\u00eda hasta hace no mucho el enterramiento en suelo sagrado de los muertos con derecho a segunda vida, entre los cuales no contamos los \u00abnotoriamente ap\u00f3statas, herejes o cism\u00e1ticos\u00bb, seg\u00fan el Derecho Can\u00f3nico vigente. Pero el Vaticano acab\u00f3 aceptando como mal menor la cremaci\u00f3n, preferida por muchos buenos cristianos, aunque dificulte m\u00e1s la reconversi\u00f3n del mont\u00f3n de cenizas en un cuerpo rehecho y derecho, listo para revivir.<\/p>\n<p>Pero la cosa se fue yendo de las manos cuando la gente empez\u00f3 a decorar el sal\u00f3n con la urna y arrojar las cenizas en los sitios m\u00e1s extravagantes (una vez o\u00ed a una se\u00f1ora pedir que esparcieran las suyas donde m\u00e1s feliz hab\u00eda sido: el Corte Ingl\u00e9s). As\u00ed que <em>Ad resurgendum<\/em> obliga a mantener las cenizas de los cat\u00f3licos incinerados en \u00ablugar sagrado\u00bb, lo que seguramente resultar\u00e1 m\u00e1s caro que tirarlas al Ebro. Y tambi\u00e9n proh\u00edbe, por supuesto, la reciente moda de transfigurarlas en gemas. Ya existen empresas especializadas en ofrecer a una desconsolada viuda, por ejemplo, la revancha de transformar a su difunto marido en el diamante que nunca quiso regalarle en vida. Al parecer, el hermoso color azulado de estas piedras macabramente preciosas depende del contenido en boro del cad\u00e1ver incinerado, as\u00ed que si planean convertir a su c\u00f3nyuge en un broche o un colgante ya pueden atiborrarlo a soja, pasas, almendras, tapaculos, avellanas y dem\u00e1s alimentos ricos en este metaloide durante los d\u00edas previos al \u00f3bito.<\/p>\n<p>La mitolog\u00eda pagana ya contemplaba resucitar de las propias cenizas: el F\u00e9nix, ave fabulosa de plumaje rojo y pico y garras fuertes, cuyas l\u00e1grimas pose\u00edan propiedades curativas, lo consegu\u00eda cada quinientos a\u00f1os. Un mito que podr\u00edamos actualizar metaf\u00f3ricamente en el panorama pol\u00edtico con los despojos del achicharrado Pedro S\u00e1nchez. Un cad\u00e1ver pol\u00edtico carbonizado en la pira de su ambici\u00f3n, de cuyo cisco requemado pretende renacer <em>ad recobrandum<\/em> el poder perdido. Sus enemigos pol\u00edticos no deber\u00edan temer su exhumaci\u00f3n: como los zombis se alimentan de cerebros, pronto refallecer\u00e1 de inanici\u00f3n. Y entonces podr\u00eds acabar reducido a un pedrusco ensortijando la larga mano de la viuda negra Susana para rematar de modo brillante la faena de devorar al macho. Menuda joya<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No fue casual que Jorge Mario Bergoglio, alias Francisco, escogiese un 15 de agosto para promulgar la Instrucci\u00f3n Ad resurgendum cum Christo. 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