{"id":625,"date":"2016-11-17T07:11:16","date_gmt":"2016-11-17T06:11:16","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/?p=625"},"modified":"2016-11-17T07:11:16","modified_gmt":"2016-11-17T06:11:16","slug":"un-cuento-musical-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/2016\/11\/17\/un-cuento-musical-2\/","title":{"rendered":"Un cuento musical"},"content":{"rendered":"<p>\u00c9rase una vez una gran orquesta, quiz\u00e1 no la mejor pero s\u00ed la m\u00e1s antigua. Como todas, la formaban cuatro familias de instrumentos: cuerda, viento-metal, viento-madera y percusi\u00f3n. La cuerda incluye violines, violas, violonchelos y contrabajos. El metal, trompetas, trompas, trombones y tubas. La madera, flaut\u00edn, flautas, oboes, corno ingl\u00e9s, clarinetes, fagotes y contrafagot. La percusi\u00f3n, en fin, timbales, bombo, platillos, tri\u00e1ngulo, xil\u00f3fono, pandereta, gong y otros. Arpas, piano y celesta, de dif\u00edcil adscripci\u00f3n, completan ese maravilloso logro humano que es una orquesta sinf\u00f3nica. No hay timbres m\u00e1s diferentes que el tosco del bombo y el id\u00edlico del oboe, el del juguet\u00f3n fagot y la brillante trompeta, la folcl\u00f3rica casta\u00f1uela y la refinada celesta o, en la misma familia, el del penetrante requinto y el cavernoso clarinete bajo. Cada instrumento posee un color diferente e inconfundible pero todos contribuyen a crear la riqu\u00edsima paleta orquestal. Es como la voz humana: no hay dos id\u00e9nticas en el mundo pero todos los coros, todos los aullidos de estadio y todas las risotadas multitudinarias suenan igual.<\/p>\n<p>Pero volvamos a nuestra orquesta. La desaparici\u00f3n del director cuya batuta dictatorial hab\u00eda tratado por igual a todos los m\u00fasicos durante d\u00e9cadas dio paso al reconocimiento de la autonom\u00eda de las distintas familias, que fueron reclamando un trato diferente basado en su singularidad. Bien que mal, la cosa fue sonando hasta que un d\u00eda los contrabajistas se rebelaron al sentirse maltratados por cobrar como los violinistas o los trompetistas y no digamos el del flaut\u00edn, que podr\u00eda transportarlo en el bolsillo mientras ellos acarreaban penosamente sus voluminosos bultos. M\u00e1s tarde se unieron a la reivindicaci\u00f3n las arpistas y los encargados de apechugar con la tuba y el bombo y el asunto deriv\u00f3 en una insubordinaci\u00f3n que comenz\u00f3 con ausencias a los ensayos y sigui\u00f3 con la amenaza de desconectarse unilateralmente de la orquesta para formar una propia, ante la pasividad del director y del \u00f3rgano de gobierno de la Sociedad Filarm\u00f3nica que pagaba sus n\u00f3minas. De nada sirvi\u00f3 advertirles de que un conjunto sinf\u00f3nico integrado por contrabajos, tuba, arpas y bombo ser\u00eda el hazmerre\u00edr del universo musical. Los sublevados siguieron re que re hasta que su incomparecencia a una ejecuci\u00f3n p\u00fablica de la Sinfon\u00eda Fant\u00e1stica de Berlioz, en la que desempe\u00f1an una notable intervenci\u00f3n, colm\u00f3 el vaso de la tolerancia. Cuando al d\u00eda siguiente los insurrectos pretendieron entrar en la sede de la instituci\u00f3n, la polic\u00eda, orden judicial en mano, se lo impidi\u00f3. Todos fueron despedidos por incumplimiento de contrato pero los instrumentos, que no eran suyos sino de la Filarm\u00f3nica, se quedaron en la orquesta.<\/p>\n<p>Y color\u00edn colorado, el cuento del desaf\u00edo instrumentista se ha acabado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9rase una vez una gran orquesta, quiz\u00e1 no la mejor pero s\u00ed la m\u00e1s antigua. Como todas, la formaban cuatro familias de instrumentos: cuerda, viento-metal, viento-madera y percusi\u00f3n. La cuerda incluye violines, violas, violonchelos y contrabajos. El metal, trompetas, trompas, trombones y tubas. La madera, flaut\u00edn, flautas, oboes, corno ingl\u00e9s, clarinetes, fagotes y contrafagot. 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