{"id":63,"date":"2006-01-19T09:33:28","date_gmt":"2006-01-19T09:33:28","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/?p=63"},"modified":"2006-01-19T09:33:28","modified_gmt":"2006-01-19T09:33:28","slug":"king-koch","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/2006\/01\/19\/king-koch\/","title":{"rendered":"King Koch"},"content":{"rendered":"<p><DIV class=p-SAP id=story-texto>Conocer de antemano el desenlace de ese filme excesivo e innecesario que me pareci\u00f3 <SPAN class=span-SAP id=ITALICAXXXX>King Kong<\/SPAN> distrajo mi atenci\u00f3n analizando el paralelismo entre las dos junglas que se mostraban, ubicadas en sendas islas. La primera, Calavera, infestada de monstruosas bestias salvajes dedicadas a sobrevivir a base de comerse unas a otras de acuerdo con la inmisericorde ley de la selva que proporciona a las especies su necesario equilibrio biol\u00f3gico. La segunda, Manhattan, habitada por neoyorquinos dedicados a amasar d\u00f3lares a base de empobrecerse unos a otros de acuerdo con la salvaje ley del mercado que otorga a las clases sociales su necesario desequilibrio de renta. Para m\u00ed, el peor bicho de cuantos desfilaron por la pantalla fue el b\u00edpedo urbanita cuya ambici\u00f3n sin escr\u00fapulos desencadena la tragedia al destruir el orden natural de ambas junglas-islas transfiriendo al gran mono desde la suya, terrible, a otra a\u00fan peor. La ciudad como selva es una met\u00e1fora gastada pero se revalida al considerar la coexistencia en el seno de la fauna ciudadana de dos subespecies, motorizada y deambulante, la primera de las cuales ejerce un apabullante dominio depredador sobre la segunda. Ir montado en algo convierte autom\u00e1ticamente al hombre en un poderoso ser, superior al miserable que ose cruzarse en su trayectoria desplaz\u00e1ndose sobre los pies. <\/DIV><DIV class=p-SAP>&nbsp;<\/DIV><DIV class=p-SAP>En otros pa\u00edses, civilizados, la calzada es tan segura como la acera, porque cuando un conductor detecta a un peat\u00f3n aproxim\u00e1ndose al paso de cebra frena y se detiene para permitirle cruzarlo antes de que despegue el pie del bordillo. O sea, respeta su preferencia. Pero aqu\u00ed aceleramos para alcanzar el paso antes que el viandante, lo que convierte al automovilista en una amenaza, el paso en una trampa y al peat\u00f3n en una v\u00edctima que se juega el tipo frente al monstruo mec\u00e1nico que se abalanza sobre \u00e9l dispuesto a arrebatarle la preferencia y hasta la vida si se descuidara. Es la ley de la selva, pura y dura: el fuerte acaba con el d\u00e9bil que se ponga por delante. Se me ocurre que, aprovechando la apertura en canal de la Gran V\u00eda, podr\u00edan instalarse unos dispositivos tales que cuando un veh\u00edculo y un peat\u00f3n se acercaran a un paso de cebra se levantase autom\u00e1ticamente un muro protector tan eficaz como el que proteg\u00eda a Kong de los poco m\u00e1s evolucionados humanos. Aunque si el m\u00edtico gorila aterrizara en Logro\u00f1o no necesitar\u00eda escalar la torre de Pach\u00edn para escapar de un medio hostil. Con tanto depredador, tanta presa f\u00e1cil y tanto socav\u00f3n embarrado, en esta jungla nuestra donde el coche es el rey se encontrar\u00eda a sus anchas.<\/DIV><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conocer de antemano el desenlace de ese filme excesivo e innecesario que me pareci\u00f3 King Kong distrajo mi atenci\u00f3n analizando el paralelismo entre las dos junglas que se mostraban, ubicadas en sendas islas. La primera, Calavera, infestada de monstruosas bestias salvajes dedicadas a sobrevivir a base de comerse unas a otras de acuerdo con la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}