{"id":675,"date":"2017-06-22T05:46:40","date_gmt":"2017-06-22T04:46:40","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/?p=675"},"modified":"2017-06-22T05:46:40","modified_gmt":"2017-06-22T04:46:40","slug":"la-verguenza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/2017\/06\/22\/la-verguenza\/","title":{"rendered":"La verg\u00fcenza"},"content":{"rendered":"<p>Resulta parad\u00f3jico que en un pa\u00eds con tantos sinverg\u00fcenzas haya al mismo tiempo tanta gente vergonzosa. Sorprende la coexistencia de dos costumbres arraigadas en nuestra idiosincrasia tan contrarias como el mucho apuro que nos da defender lo nuestro frente al poco que sentimos al apropiarnos de lo ajeno. Lo primero no precisa mucha demostraci\u00f3n, pues la legendaria picaresca espa\u00f1ola est\u00e1 hoy m\u00e1s viva que nunca. No pasa un d\u00eda sin un nuevo caso de robo, fraude, estafa, mordida, desfalco o malversaci\u00f3n, y no solo protagonizado por pol\u00edticos, gobernantes, gestores, empresarios, banqueros, directores y dem\u00e1s chorizos de alto nivel, sino por los millones de personas f\u00edsicas y jur\u00eddicas que hacen cuanto pueden por eludir las garras del fisco o mamar de la ubre estatal sin derecho, como los an\u00f3nimos beneficiarios de las pensiones que segu\u00edan cobrando 30.000 espa\u00f1oles muertos, lo que demuestra que aqu\u00ed el que no trinca es porque no puede y que cuando puede lo hace a su nivel.<\/p>\n<p>Junto a esta falta de verg\u00fcenza propia hay otra que denominamos ajena porque la sentimos ante la sinvergonzoner\u00eda de otros o en virtud de ese temor al rid\u00edculo y al qu\u00e9 dir\u00e1n tan nuestro. Es la verg\u00fcenza que, por ejemplo, nos disuade de reclamar la peque\u00f1a cantidad cobrada de m\u00e1s al camarero (ni tampoco, hay que decirlo, de menos), o de increpar a quien se nos cuela en la cola, valga la recolancia, o de devolver la pesca o la fruta en mal estado al tendero, todo por no \u00abllamar la atenci\u00f3n\u00bb y encima, si seremos tontos, ante desconocidos, y no digamos si \u00abhay confianza\u00bb. En este caso la verg\u00fcenza impide, por ejemplo, que en el restaurante cada cual pague lo que ha consumido a favor del democr\u00e1tico como injusto escote que favorece al que m\u00e1s y m\u00e1s caro come o bebe en perjuicio del que menos. Pero t\u00fa prop\u00f3n que cada cual apoquine lo que se ha metido y ver\u00e1s la que te cae, incluso de los perjudicados por la derrama.<\/p>\n<p>A lo que voy es que hay tipos capaces de carecer por completo de verg\u00fcenza propia pero les sobra la ajena. Imaginen, por ejemplo, que, para celebrar que est\u00e1n todos de nuevo en la calle, los Pujoles, B\u00e1rcenas, Rato, Blesa, Granados, Gonz\u00e1lez, Matas y compa\u00f1\u00eda quedan a comer en el restaurante madrile\u00f1o Las Cuevas de Luis Candelas. Para m\u00e1s recochineo se piden entre risas un Cautivo crianza y mientras ojean la carta les sacan unas aceitunas que van pillando hasta que en el platillo queda una que nadie se atreve a pinchar y acaba abandonada. Es la espa\u00f1ol\u00edsima aceituna (o patata, o rodaja, o loncha, o raba) \u00abde la verg\u00fcenza\u00bb. Tras los chupitos alguno se empe\u00f1a en invitar sabiendo que no se lo permitir\u00e1n y acaban pagando entre todos y lo mismo porque \u00aba escote no hay nada caro\u00bb. Sobre todo con el dinero de otros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Resulta parad\u00f3jico que en un pa\u00eds con tantos sinverg\u00fcenzas haya al mismo tiempo tanta gente vergonzosa. Sorprende la coexistencia de dos costumbres arraigadas en nuestra idiosincrasia tan contrarias como el mucho apuro que nos da defender lo nuestro frente al poco que sentimos al apropiarnos de lo ajeno. Lo primero no precisa mucha demostraci\u00f3n, pues [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/675"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=675"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/675\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":676,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/675\/revisions\/676"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=675"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=675"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=675"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}