{"id":82,"date":"2006-06-01T09:53:13","date_gmt":"2006-06-01T09:53:13","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/?p=82"},"modified":"2006-06-01T09:53:13","modified_gmt":"2006-06-01T09:53:13","slug":"homo-pantalonetans","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/2006\/06\/01\/homo-pantalonetans\/","title":{"rendered":"Homo pantalonetans"},"content":{"rendered":"<p><DIV class=p-SAP id=story-texto>Sabido es que a los feos todo lo que sea taparse les favorece. Convenientemente oculto tras unas gafas de sol, un cuello subido, una poblada barba o una densa pelambrera, hasta Picio pasar\u00eda por un apuesto gal\u00e1n de cine. Gracias a la vestimenta que nos cubre las verg\u00fcenzas, nuestros tripones, papadas, cartucheras y panderos pasan desapercibidos bajo gabanes y pellizas, e hirsutas y patizambos disimulan sus garras enfund\u00e1ndolas en unos pantalones largos. Puede afirmarse que en invierno la humanidad parece menos horrenda de lo que es dado que a algunos s\u00f3lo se nos ve la punta del pimiento morr\u00f3n asomando por la bufanda. Pero hete aqu\u00ed que llega el presunto buen tiempo (a los raritos nos va m\u00e1s la fresca y el nublo) y el personal se desprende de los trapos que ocultaban sus miserias anat\u00f3micas sin ning\u00fan pudor exhibiendo los generosos contornos de espeteras normandas, lomos ib\u00e9ricos y panzas budistas. Aunque, hasta ahora, la apoteosis de la feada corporal se hab\u00eda limitado al hacinamiento piscinero o playero. Era al borde del agua donde las personas se semidesnudaban (o despelotaban en apartadas reservas costeras) sin verg\u00fcenza, mostrando a la p\u00fablica curiosidad su celulitis gl\u00fateocrural, su barrig\u00f3n cervecero o su ca\u00edda del imperio mamario. En verano la orilla del mar es como una pasarela Venus (de Willendorf) donde batracios torrefactos y gracias de Rubens en tanga desfilan sin cesar en una especie de festival del mal gusto, la decadencia f\u00edsica y el sobrepeso. Sin embargo, nuestra desinhibida sociedad ha dejado de ense\u00f1ar exclusivamente pellejos arrugados, ac\u00famulos seb\u00e1ceos y flacideces glandulares en torno al ba\u00f1ador y ha extendido a la ciudad el fe\u00edsmo veraniego. Ahora en cuanto se alcanzan los veinticinco grados empiezas a cruzarte por la calle con jubilados en tetas, visera revirada y escarpines, jamonas en sujetador y gentes de toda edad, clase y condici\u00f3n en camiseta de tirantes y pantaloneta, y no precisamente paseando por los caminos de las afueras comprobando bolsa en ristre el grado de maduraci\u00f3n de los frutales, sino en el comercio, la oficina, el hospital y hasta en la parroquia. Como si el calor otorgase venia para cometer semejantes agresiones est\u00e9ticas. Hombre, una cosa es aligerarse la ropa con motivo del buen tiempo oficial y otra ir por la calle como impresentables adefesios sin decoro ni crianza. No me extra\u00f1a que quieran extender los derechos humanos a otros grandes simios, habida cuenta de lo dif\u00edcil que resultar\u00eda distinguir a un orangut\u00e1n depilado de ciertos <SPAN class=span-SAP id=ITALICAXXXX>homo sapiens<\/SPAN> en pantaloneta.<\/DIV><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sabido es que a los feos todo lo que sea taparse les favorece. Convenientemente oculto tras unas gafas de sol, un cuello subido, una poblada barba o una densa pelambrera, hasta Picio pasar\u00eda por un apuesto gal\u00e1n de cine. Gracias a la vestimenta que nos cubre las verg\u00fcenzas, nuestros tripones, papadas, cartucheras y panderos pasan [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=82"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/82\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=82"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=82"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=82"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}