{"id":839,"date":"2018-08-30T06:49:37","date_gmt":"2018-08-30T05:49:37","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/?p=839"},"modified":"2018-08-30T06:49:37","modified_gmt":"2018-08-30T05:49:37","slug":"insaciables","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/2018\/08\/30\/insaciables\/","title":{"rendered":"Insaciables"},"content":{"rendered":"<p>Por ser la m\u00e1s reciente, y por cortedad de miras hist\u00f3rica, \u00abla guerra civil espa\u00f1ola\u00bb es la que desgarr\u00f3 el pa\u00eds entre 1936 y 1939. Pero solo fue \u2014y que siga\u2014 la \u00faltima de las libradas entre espa\u00f1oles durante siglos.<\/p>\n<p>La primera quiz\u00e1s fue la literalmente fratricida entre Pedro I el Cruel y Enrique II de Trast\u00e1mara, en el siglo XIV. La oposici\u00f3n al reinado de Carlos I acarre\u00f3 dos en el XVI, la de las Comunidades de Castilla, entre comuneros y partidarios del emperador, y la de German\u00edas, entre estos y los agermanados de Valencia y Mallorca. Ya en el siglo XVII la Generalidad de Catalu\u00f1a se sublev\u00f3 contra la Espa\u00f1a borb\u00f3nica, como siempre para salir perdiendo, igual que medio siglo m\u00e1s tarde en la guerra de Sucesi\u00f3n entre austracistas y borb\u00f3nicos, cuando apostaron por el perdedor.<\/p>\n<p>El cercano siglo XIX fue escenario de tres atroces guerras civiles, las carlistas, y tan solo sesenta a\u00f1os despu\u00e9s de la \u00faltima estallar\u00eda nuestra guerra civil por antonomasia. Tras \u00abpacificar\u00bb (terrible palabra) el Norte con la ca\u00edda de Bilbao, la primera la gan\u00f3 un general de dureza legendaria que fusilaba a mansalva (incluso diezmando a sus propios soldados, acusados de cometer tropel\u00edas en Labastida y Bri\u00f1as), que result\u00f3 ser un mal gobernante y que muri\u00f3 de viejo en su cama. No se llamaba Francisco Franco sino Baldomero Espartero, cuya estatua ecuestre preside el centro de Logro\u00f1o y cuyos restos reposan en un mausoleo de la catedral. Uno de sus ajusticiamientos m\u00e1s despiadados fue el del joven general Diego de Le\u00f3n, valerosamente fusilado (\u00abNo tembl\u00e9is, \u00a1al coraz\u00f3n!\u00bb) en la Puerta de Toledo desoyendo las peticiones de clemencia. Antes los isabelinos hab\u00edan fusilado a la madre del general carlista Ram\u00f3n Cabrera, \u00abel tigre del Maestrazgo\u00bb.<\/p>\n<p>Dos calles importantes del madrile\u00f1o barrio de Salamanca, Diego de Le\u00f3n y Pr\u00edncipe de Vergara (Espartero) se cruzan hoy muy cerca de las dedicadas al General Pardi\u00f1as, muerto en combate contra Ram\u00f3n Cabrera en la batalla de Maella, o a D\u00edez Porlier, ahorcado por conspirar contra el despotismo de Fernando VII el Fel\u00f3n, quien conserva su calle en Madrid, igual que el Espoz y Mina que orden\u00f3 fusilar a la madre de Cabrera.<\/p>\n<p>Al proclamarse la II Rep\u00fablica estuvieron a punto de derribar la estatua de Espartero erigida frente al Retiro y en 2007 Barcelona le retir\u00f3 la calle al <em>Duc de la Vict\u00f2ria<\/em> (en parte, ahora es <em>Carrer del Duc<\/em>) que en 1842 reprimi\u00f3 una insurrecci\u00f3n bombardeando la ciudad. Cualquier d\u00eda este gobierno reh\u00e9n de filoterroristas, indocumentados, populistas e <em>indepes<\/em> decreta exhumar a don Baldomero de la Redonda, a Felipe V de La Granja o, ya puestos, al Cid de la catedral de Burgos. Su memoria hist\u00e9rica es tan insaciable de ajustar cuentas al pasado como Pedro el Usurpador de mantenerse en el poder aunque sea gracias a ellos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por ser la m\u00e1s reciente, y por cortedad de miras hist\u00f3rica, \u00abla guerra civil espa\u00f1ola\u00bb es la que desgarr\u00f3 el pa\u00eds entre 1936 y 1939. Pero solo fue \u2014y que siga\u2014 la \u00faltima de las libradas entre espa\u00f1oles durante siglos. 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