{"id":92,"date":"2006-08-03T09:49:50","date_gmt":"2006-08-03T09:49:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/?p=92"},"modified":"2006-08-03T09:49:50","modified_gmt":"2006-08-03T09:49:50","slug":"nintensons","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/2006\/08\/03\/nintensons\/","title":{"rendered":"Nintensons"},"content":{"rendered":"<p><DIV class=p-SAP id=story-texto>Desde bien peque\u00f1ita, y con c\u00edclica periodicidad, nuestra hija nos ha dado la turrada para conseguir un perro, algo imposible dado que ni a su madre ni a m\u00ed nos gustan los chuchos y por nada del mundo compartir\u00edamos nuestros respectivos territorios dom\u00e9sticos con uno. Entiendo que muchas personas disfruten con la compa\u00f1\u00eda de su perro e incluso que algunas, quiz\u00e1 sin demasiado m\u00e9rito por parte del animal, lleguen a quererlo m\u00e1s que a la familia, pero para m\u00ed s\u00f3lo son unos bichos peludos que jadean, ladran, babean, muerden, destrozan, cagan, mean y enferman. As\u00ed que mis hijos nunca han podido jugar con perros, pero s\u00ed en cambio con todas las consolas de videojuegos que han salido al mercado. Precisamente gracias a la pen\u00faltima la peque\u00f1a ha podido colmar su anhelo canino al fin. El juego se llama <SPAN class=span-SAP id=ITALICAXXXX>Nintendogs<\/SPAN> y su capacidad de simulaci\u00f3n es incre\u00edble. Aplicando un puntero sobre la pantalla t\u00e1ctil el jugador escoge su ejemplar y a partir de entonces el perrito o perrita responde por su nombre, obedece \u00f3rdenes de voz, agradece las caricias, corre a por la pelota o el disco volador y se deja ba\u00f1ar, vacunar o ingresar en una residencia canina, todo ello sin cacas, par\u00e1sitos, ladridos ni paseos intempestivos de verdad. Parece tan real que, por el momento, nuestra hija ha dejado de reclamar un perro de verdad. No sabemos si ser\u00e1 definitivo o si acabar\u00e1 cans\u00e1ndose de su chucho virtual, aunque en este caso podr\u00eda cambiarlo por otro de raza o color diferentes, una ventaja m\u00e1s frente al de carne, garrapata y hueso. Pero si el jueguito fuera efectivamente capaz de satisfacer para siempre las expectativas perrunas de una ni\u00f1a no podr\u00e9 por menos que envidiar a esta generaci\u00f3n y lamentar no haber nacido cuarenta a\u00f1os m\u00e1s tarde. Pues cuando me asaltaran las ganas de procrear echar\u00eda mano del <SPAN class=span-SAP id=ITALICAXXXX>Nintensons<\/SPAN> y escoger\u00eda un cachorro humano que responder\u00eda por su nombre, obedecer\u00eda \u00f3rdenes de voz, agradecer\u00eda las caricias, correr\u00eda a por el disco volador, se dejar\u00eda vacunar o ingresar\u00eda d\u00f3cilmente en una guarder\u00eda, y todo sin cacas, mocos, papillas de frutas, berreos nocturnos ni paseos intempestivos de veras. Y cuando la aparente criaturita creciera hasta la edad de llevarte la contraria, trasnochar, pedir pasta, apropiarse de tus cosas, matricularse de algo o dar la turrada exigiendo moto, coche o mismamente perro, desconectar\u00eda la consola y a tomar por <SPAN class=span-SAP id=ITALICAXXXX>estamb\u00e1i<\/SPAN> la nena o el nene. Pudiendo, adem\u00e1s, guardar la partida o cambiar de reto\u00f1o en la siguiente jugada. Menudo chollo, la paternidad virtual.<\/DIV><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde bien peque\u00f1ita, y con c\u00edclica periodicidad, nuestra hija nos ha dado la turrada para conseguir un perro, algo imposible dado que ni a su madre ni a m\u00ed nos gustan los chuchos y por nada del mundo compartir\u00edamos nuestros respectivos territorios dom\u00e9sticos con uno. Entiendo que muchas personas disfruten con la compa\u00f1\u00eda de su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=92"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=92"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=92"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=92"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}