{"id":944,"date":"2019-06-27T06:23:07","date_gmt":"2019-06-27T05:23:07","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/?p=944"},"modified":"2019-06-27T06:23:07","modified_gmt":"2019-06-27T05:23:07","slug":"mas-que-una-molestia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/elbisturi\/2019\/06\/27\/mas-que-una-molestia\/","title":{"rendered":"M\u00e1s que una molestia"},"content":{"rendered":"<p>El ruido se define como un sonido excesivo, molesto o desagradable. Y el escape libre del descerebrado, el berreo nocturno del lactante o el taladro dominical del vecino ejemplifican cu\u00e1n desagradable puede resultar. Har\u00eda falta ser muy burro para considerar \u00absonido inarticulado, sin ritmo ni armon\u00eda y confuso\u00bb, o sea ruido, el<em>Ave verum corpus <\/em>de Mozart, por ejemplo. Pero hay otro concepto m\u00e1s exigente desde el punto de vista de la convivencia: ruido es cualquier sonido que no se desea escuchar. As\u00ed entendido, incluso esta sublime p\u00e1gina musical puede percibirse como tal si vulnera nuestro derecho al descanso o simplemente a permanecer en silencio.<\/p>\n<p>El ruido se mide en decibelios y no se recomienda exponerse a m\u00e1s de los 55 que genera una conversaci\u00f3n entre dos personas (noruegas, claro). Un aspirador produce unos 70, el tr\u00e1fico denso 80-85, una sierra el\u00e9ctrica 95, una traca de petardos 110 y un concierto de rock 120. Ahora instale en su tel\u00e9fono una aplicaci\u00f3n que mida decibelios y h\u00e1galo en esa discoteca, ese bar o ese restaurante donde resulta imposible mantener una conversaci\u00f3n bajo el estruendo de los bafles o entre un griter\u00edo de los comensales que supera los 100 dB.<\/p>\n<p>Dir\u00e1n que all\u00e1 cada cual cuando se adentra en esos sitios o utilice los auriculares a tope. Pero ha llegado el verano y los mismos que se manifestar\u00edan contra la contaminaci\u00f3n oce\u00e1nica, fluvial o atmosf\u00e9rica se dedican a propagar otra agresi\u00f3n medioambiental tan nociva para su salud, aunque no huela mal ni afee el paisaje: la ac\u00fastica. Es tiempo de vida al aire libre y eso significa jolgorio, bullicio y m\u00fasica a toda pastilla pero sobre todo por la noche, en terrazas urbanas y saraos privados u organizados por instituciones, centros \u00abeducativos\u00bb y ayuntamientos en forma de verbenas audibles a kil\u00f3metros hasta el amanecer, fiestecitas de urbanizaciones o campamentos de chavales vociferando hasta las tantas.<\/p>\n<p>Un individuo tan quejicoso y aprensivo como el espa\u00f1ol solo puede soportar niveles ac\u00fasticos da\u00f1inos sin protestar porque ignora que, adem\u00e1s de una molestia y una inc\u00edvica falta de respeto, el ruido es una enfermedad. La posibilidad de lesi\u00f3n auditiva aparece a los 85 dB y por encima de 115 el da\u00f1o es seguro. Adem\u00e1s, el ruido aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular, ocasiona ansiedad, irritaci\u00f3n y trastornos del sue\u00f1o, disminuye las capacidades cognitivas y potencia enfermedades como la diabetes. La Agencia Europea del Medio Ambiente estima que causa 16.600 muertes prematuras cada a\u00f1o, muchas de ellas en el pa\u00eds m\u00e1s ruidoso del continente. El ruido, en fin, es una grave cuesti\u00f3n de salud p\u00fablica que a nadie parece preocupar. Se me ocurre que denominarlo \u00abviolencia de t\u00edmpano\u00bb quiz\u00e1s ayudar\u00eda a concienciar del problema a esta sociedad tan sensible, eso s\u00ed, al eslogan papanatas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El ruido se define como un sonido excesivo, molesto o desagradable. 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