{"id":212,"date":"2016-05-09T12:37:15","date_gmt":"2016-05-09T10:37:15","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/eltragablog\/?p=212"},"modified":"2016-05-09T12:37:15","modified_gmt":"2016-05-09T10:37:15","slug":"he-salvado-a-mis-sobrinas-de-la-ablacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/eltragablog\/2016\/05\/09\/he-salvado-a-mis-sobrinas-de-la-ablacion\/","title":{"rendered":"&#8220;He salvado a mis sobrinas de la ablaci\u00f3n&#8221;"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Transformar la realidad para evitar que las ni\u00f1as corran su misma suerte: la<strong> ablaci\u00f3n<\/strong>. Ese el objetivo que persigue la activista contra la mutilaci\u00f3n genital femenina, <strong>F\u00e1tima Djarra Sani<\/strong> (Bis\u00e1u, GuineaBis\u00e1u, 1968), sin m\u00e1s armas que la informaci\u00f3n y el coraje, cuidando la tradici\u00f3n de sus ancestros, pero s\u00f3lo de aquello que realmente lo merece. Era una ni\u00f1a de cuatro a\u00f1os, cuando le extirparon la mayor parte del cl\u00edtoris y una porci\u00f3n de los labios menores de la vagina a golpe de navaja. Lejos de doblegarla, los efectos f\u00edsicos y psicol\u00f3gicos de la ablaci\u00f3n despertaron en ella un ind\u00f3mito deseo de lucha contra aquellas <strong>tradiciones<\/strong> de su pueblo que suponen un ataque frontal a los derechos de la mujer. F\u00e1tima respeta sus ra\u00edces. Ama su tierra. Sin embargo, considera que \u00abla cultura y la tradici\u00f3n de una sociedad patriarcal pueden ser de otra manera\u00bb. Sani estuvo recientemente en Logro\u00f1o en el Espacio Santos Ochoa para presentar \u2018Indomable. De la mutilaci\u00f3n a la vida\u2019, un libro en el que narra su experiencia.<\/p>\n<p><a href=\"\/eltragablog\/wp-content\/uploads\/sites\/32\/2016\/05\/fdjarra38_05.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter  wp-image-218\" title=\"fdjarra38_0\" src=\"\/eltragablog\/wp-content\/uploads\/sites\/32\/2016\/05\/fdjarra38_05.jpg\" alt=\"\" width=\"599\" height=\"290\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u2013De la mutilaci\u00f3n a la vida. \u00bfLas <strong>mujeres<\/strong> que han sufrido la ablaci\u00f3n se sienten muertas?<br \/>\n\u2013Claro. El proceso es terrible. No hay ning\u00fan tipo de anestesia y no se practica en un hospital. Pero ese no es m\u00e1s que el comienzo de los <strong>padecimientos<\/strong>. Cuando la mujer se hace adulta tiene muchos problemas psicol\u00f3gicos, al margen de las dificultades para mantener relaciones sexuales o para parir.<\/p>\n<p>\u2013Usted sufri\u00f3 la ablaci\u00f3n con cuatro a\u00f1os y su hermana con ocho.<br \/>\n\u2013Todas las mujeres de mi familia est\u00e1n <strong>mutiladas<\/strong> porque es una pr\u00e1ctica tradicional de mi etnia. S\u00f3lo ahora, la nueva generaci\u00f3n se est\u00e1 liberando. Tengo sobrinas que no han sido mutiladas por mi lucha y por la concienciaci\u00f3n que hecho a mi familia de que no les practiquen la ablaci\u00f3n. Ellas se han <strong>salvado<\/strong>.<\/p>\n<p>\u2013Tambi\u00e9n las ni\u00f1as <strong>residentes en Espa\u00f1a<\/strong>, cuyas familias proceden de lugares donde a\u00fan se llevan a cabo estas pr\u00e1cticas, corren el riesgo de ser mutiladas cuando vuelven a sus pa\u00edses de vacaciones.<br \/>\n\u2013S\u00ed. Se calcula que unas 17.000 est\u00e1n en peligro. No ser\u00e1n amputadas aqu\u00ed, si no cuando, efectivamente, van de vacaciones. Much\u00edsimas familias muy tradicionales no reconocen el dolor y las consecuencias que eso tiene. Como es su <strong>cultura<\/strong>, piensan que est\u00e1n haciendo un bien a las ni\u00f1as. Y lo festejan como cuando aqu\u00ed se celebra la Primera Comuni\u00f3n. Adem\u00e1s cada vez lo hacen m\u00e1s cuando son beb\u00e9s. Antes la edad era de cuatro a catorce a\u00f1os y ahora se ha reducido a lactantes.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfY a qu\u00e9 obedece esto? \u00bfFalta integraci\u00f3n de esa poblaci\u00f3n en la sociedad espa\u00f1ola?<br \/>\n\u2013S\u00ed, por supuesto. La <strong>integraci\u00f3n<\/strong> es fundamental para concienciar a las familias. Muchos hombres no saben realmente las consecuencias porque no hablan con sus mujeres de ello. Por eso ser\u00eda necesario una integraci\u00f3n social para poder hacer una labor de <strong>sensibilizaci\u00f3n<\/strong> que propiciase que las mujeres les contasen a sus maridos lo da\u00f1ina que es la ablaci\u00f3n, lo que sufren, los problemas que tienen. Porque no son consecuencias ni de la magia, ni del vud\u00fa, ni de enfermedades, si no de la mutilaci\u00f3n. Si los hombres fueran conscientes de todos los peligros que la ablaci\u00f3n conlleva, no la querr\u00edan para sus hijas.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfLos<strong> servicios p\u00fablicos<\/strong> est\u00e1n haciendo labores de concienciaci\u00f3n dirigidas a esas familias?<br \/>\n\u2013No, no. En absoluto. Hay organizaciones que est\u00e1n trabajando mucho, pero falta una <strong>intervenci\u00f3n social e intercultura<\/strong>l desde los servicios sociales, los centros sanitarios y el sistema educativo con apoyos formativos y econ\u00f3micos.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfPor qu\u00e9 se decidi\u00f3 a escribir un libro tan personal y doloroso?<br \/>\n\u2013Porque las mujeres africanas tienen <strong>verg\u00fcenza<\/strong> de hablar de este tema dado que se est\u00e1n refiriendo a su parte genital. Por eso es importante que mujeres que hemos pasado por la navaja<strong> hablemos<\/strong> con ellas. Que compartamos las experiencias para evitar que a nuestras ni\u00f1as les pase lo mismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Transformar la realidad para evitar que las ni\u00f1as corran su misma suerte: la ablaci\u00f3n. Ese el objetivo que persigue la activista contra la mutilaci\u00f3n genital femenina, F\u00e1tima Djarra Sani (Bis\u00e1u, GuineaBis\u00e1u, 1968), sin m\u00e1s armas que la informaci\u00f3n y el coraje, cuidando la tradici\u00f3n de sus ancestros, pero s\u00f3lo de aquello que realmente lo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":35,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[18],"tags":[25,89,124,175,184,191,252],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/eltragablog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/212"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/eltragablog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/eltragablog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/eltragablog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/35"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/eltragablog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=212"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/eltragablog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/212\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/eltragablog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=212"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/eltragablog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=212"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/eltragablog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=212"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}