{"id":23,"date":"2015-10-15T11:02:56","date_gmt":"2015-10-15T09:02:56","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/entre-paginas\/?p=23"},"modified":"2015-10-15T11:02:56","modified_gmt":"2015-10-15T09:02:56","slug":"critica-las-dos-senoras-grenville-los-ricos-tambien-matan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entre-paginas\/2015\/10\/15\/critica-las-dos-senoras-grenville-los-ricos-tambien-matan\/","title":{"rendered":"\u2018Las dos se\u00f1oras Grenville\u2019, los ricos tambi\u00e9n matan"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"\/entre-paginas\/wp-content\/uploads\/sites\/58\/2015\/10\/9788416213023_242.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-26\" title=\"Las dos se\u00f1oras Grenville\" src=\"\/entre-paginas\/wp-content\/uploads\/sites\/58\/2015\/10\/9788416213023_242.jpg\" alt=\"\" width=\"195\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/58\/2015\/10\/9788416213023_242.jpg 1654w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/58\/2015\/10\/9788416213023_242-195x300.jpg 195w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/58\/2015\/10\/9788416213023_242-768x1179.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/58\/2015\/10\/9788416213023_242-667x1024.jpg 667w\" sizes=\"(max-width: 195px) 100vw, 195px\" \/><\/a>Secretos y mentiras, son, inevitablemente, parte de cualquier vida. No podemos negar que una porci\u00f3n de nuestra energ\u00eda va destinada a ocultar ante los dem\u00e1s los aspectos <strong>menos populares<\/strong> de nuestra vida. Barnizamos sus miserias y excentricidades con una espesa capa de imaginaci\u00f3n tratando de que nunca sean descubiertas. Una tarea que, sin duda, se vuelve especialmente ardua para aquellos cuya vida es <strong>p\u00fablica<\/strong>, siendo uno de los principales inconvenientes de la fama.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Aunque, como en todo, hay clases y clases. Quien ha decidido ser una figura p\u00fablica por s\u00ed mismo y juega sobre el terreno de forma individual, puede sentirse afortunado frente al que se ve inmerso en su propia fama por el simple hecho de haber nacido con un <strong>apellido c\u00e9lebre<\/strong>. En este caso, los errores y descuidos de su vida, imposibles de evitar, afectar\u00e1n no solo a su propia figura, sino a la de todos los que comparten su reconocimiento. Forman parte de un todo, sus vidas no son suyas, sino que se deben a algo <strong>superior a ellos<\/strong>: el buen nombre de su familia.<\/p>\n<p>Un clan as\u00ed es el coprotagonista de \u2018Las dos se\u00f1oras Greenville\u2019, el primer \u00e9xito literario del cronista social <strong>Dominick Dunne<\/strong> publicado en 1985 y\u00a0 rescatado por Libros Asteroide el a\u00f1o pasado. La protagonista, que no la \u2018buena\u2019, de la hisotoria es Ann Arden, una chica ambiciosa de or\u00edgenes humildes que ve reflejada su ansiada escalada social en el personaje de Billy Greenville, un apuesto heredero de una de las <strong>fortunas m\u00e1s importantes<\/strong> de Nueva York. Seducirle y casarse con \u00e9l no supone una tarea dif\u00edcil para la astuta y dotada joven. Su verdadero reto consiste en ser aceptada por el resto de su familia, especialmente por la matriarca de la misma, Alice Grenville, cuyo desencanto por el casamiento de su hijo con una buscavidas de clase inferior solo podr\u00e1 mostrar <strong>en privado<\/strong>. Ante los fot\u00f3grafos, periodistas, amigos y dem\u00e1s individuos ajenos a la familia, esa uni\u00f3n tiene que ser pura felicidad.<\/p>\n<p>Por si fuera poco lidiar con una uni\u00f3n poco afortunada, el clan Grenville deber\u00e1 de sobrevivir a un acontecimiento dentro del mismo que, si bien supondr\u00eda una gran desgracia en cualquier familia an\u00f3nima, para una c\u00e9lebre es una verdadera hecatombe. La sospechosa <strong>muerte de Billy<\/strong> tras una de las m\u00faltiples fiestas de sociedad a las que asiste el matrimonio fijar\u00e1 el foco medi\u00e1tico en la familia y dejar\u00e1 una cicatriz en su apellido que la destreza de su matriarca no podr\u00e1 ocultar.<\/p>\n<p>Comenzando por el desgraciado final de la protagonista, Dunne desglosa durante toda la novela su profundo conocimiento de la <strong>alta sociedad<\/strong>, describiendo a la familia Grenville casi como a una <strong>secta<\/strong> de la que es imposible huir, obligando a sus miembros a seguir sus normas para siempre y a rendir pleites\u00eda a su l\u00edder, Alice. Nadie es feliz para siempre ni come perdices, aunque lo <strong>aparente<\/strong>. Esta es la lecci\u00f3n que el cronista quiere darnos sobre la idealizada vida de los ricos y famosos, ellos tambi\u00e9n lloran, sufren, y matan.<\/p>\n<p>El realismo de la novela no solo se debe a la estrecha relaci\u00f3n de su autor con la clase social que describe, sino tambi\u00e9n a que se basa en una <strong>historia real<\/strong>, la del multimillonario William Woodward Jr., asesinado en 1955 por su esposa Ann Eden Crowell, que le peg\u00f3 un tiro al confundirle con un ladr\u00f3n. Ella no tuvo un destino mejor, la publicaci\u00f3n de \u2018Plegarias atendidas\u2019 de <strong>Truman Capote<\/strong> supuso su muerte, tanto social, ya que en \u00e9l se afirmaba que la muerte de su marido fue premeditada, como real, puesto que la llev\u00f3 al suicidio.<\/p>\n<p>Una cosa est\u00e1 clara: solo puede haber una se\u00f1ora Grenville, una debe de destacar y consagrarse ante la mirada p\u00fablica como la<strong> verdadera representante<\/strong> y propietaria del codiciado apellido. Para bien o para mal, solo una de las dos, Alice o Ann, quedar\u00e1 en la memoria colectiva, bien por sus aciertos, o por sus desgracias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Secretos y mentiras, son, inevitablemente, parte de cualquier vida. No podemos negar que una porci\u00f3n de nuestra energ\u00eda va destinada a ocultar ante los dem\u00e1s los aspectos menos populares de nuestra vida. 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