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	<title>Humildad | Que quede entre nosotros - Blogs larioja.com</title>
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	<description>Por Mayte CIRIZA</description>
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		<title>Humildad | Que quede entre nosotros - Blogs larioja.com</title>
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		<pubDate>Wed, 05 May 2010 16:01:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mayte Ciriza</dc:creator>
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<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><img src="/entrenosotros/wp-content/uploads/sites/6/pacheco_pantalones--300x480.JPG" id="img_0" class="imgizqda"></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27.0pt"><span style="font-family:Arial;color:black">Era uno de los días más importantes de su vida y se le cayeron los pantalones. A José Emilio Pacheco se le cayeron literalmente los pantalones del frac hasta la rodilla en la ceremonia de entrega del Premio Cervantes hace unos días, y su reacción fue una lección magistral de humildad y de humanidad. Dijo: “no suelo vestir de pingüino y no tenía tirantes, esto es un buen argumento contra la vanidad”. <p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27.0pt"><span style="font-family:Arial;color:black"><p> </p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27.0pt"><span style="font-family:Arial;color:black">La verdad es que era un escritor poco conocido antes de que le concedieran un gran premio internacional como el Cervantes, aunque a él pareció importarle muy poco: “esto hay autores a los que les indigna, a mí no, ¿cómo van a conocer a alguien que publica en Tegucigalpa?”. Para esto tienen que servir los premios, para leer a quien no se había leído. <p></p></span></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27.0pt"><span style="font-family:Arial;color:black"><p> </p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27.0pt"><span style="font-family:Arial;color:black">Me gustó lo que dijeron de él en el acto de presentación: “rezuma bondad y modestia, una humanidad y un compromiso fraterno con las personas, que le han llevado a estar cerca de los que sufren”. Desde luego, demostró su humildad también ese día. Hay quienes en la vida persiguen y luchan por ser admirados, ¡qué error!, la vida te enseña que es mucho más importante ser querido que admirado. <p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27.0pt"><span style="font-family:Arial;color:black"><p> </p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27.0pt"><span style="font-family:Arial;color:black">La humildad nos permite darnos cuenta de lo mucho que nos queda por aprender y por hacer. <span style="mso-spacerun:yes"> </span>Al fin y al cabo la vida es una larga lección de humildad. Las personas más grandes son las más humildes, y precisamente por eso son grandes. Las personas más inteligentes que he conocido en la vida eran humildes y sencillas, lo que habitualmente entendemos como “normales”. Esas personas a las que el éxito profesional no les cambia, que siguen siendo cercanas y amables, y que siguen teniendo los pies en la tierra.<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27.0pt"><span style="font-family:Arial;color:black"><p> </p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27.0pt"><span style="font-family:Arial;color:black">Nadie es más que nadie, ni está por encima de los demás. Nunca he soportado a esos que se dan importancia, que se consideran superiores a los demás, esos que te miran por encima del hombro, que se creen el centro del mundo y que están encantados de haberse conocido. <p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27.0pt"><span style="font-family:Arial;color:black"><p> </p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27.0pt"><span style="font-family:Arial;color:black">¡Ojo! Ser humilde no está reñido con la autoestima, una cosa es reconocer tus limitaciones y tus fallos, e intentar superarlos, y otra muy distinta es confiar en nosotros mismos y en nuestras propias posibilidades.<p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27.0pt"><span style="font-family:Arial;color:black"><p> </p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27.0pt"><span style="font-family:Arial;color:black">Frente a la chulería y la soberbia, frente a los prepotentes, frente a los que te perdonan la vida, qué mejor que estos versos de José Emilio Pacheco: “Somos como pinturas que se borran, / flores secas, plumajes apagados./ Ahora entiendo este misterio, este enigma: / el poder y la gloria no son nada / con el jade y el oro bajaremos / al lugar de los muertos./ De lo que ven mis ojos desde el trono / no quedará ni el polvo en esta tierra”. <p></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27.0pt"><span style="font-family:Arial;color:black"><br>
</span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align:justify;text-indent:27.0pt"><span style="font-family:Arial;color:black"><img src="/entrenosotros/wp-content/uploads/sites/6/jose-emilio-pacheco.jpg" id="img_1" class="imgcen"></span></p>
</body></html>
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