{"id":42,"date":"2006-04-26T10:58:20","date_gmt":"2006-04-26T10:58:20","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/entrenosotros\/?p=42"},"modified":"2006-04-26T10:58:20","modified_gmt":"2006-04-26T10:58:20","slug":"game-boy-medianoche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrenosotros\/2006\/04\/26\/game-boy-medianoche\/","title":{"rendered":"Game boy de medianoche"},"content":{"rendered":"<p><DIV class=p-SAP id=story-texto>Me cuenta mi quincea\u00f1ero hijo mayor que la \u00faltima moda entre los chavales es juntarse las pandillas en pisos, merenderos y chamizos a jugar con los videojuegos los s\u00e1bados por la noche. Bastante peleo cada d\u00eda como madre con los horarios de las <SPAN class=span-SAP id=ITALICAXXXX>game-boys<\/SPAN>, <SPAN class=span-SAP id=ITALICAXXXX>play-stations<\/SPAN> y dem\u00e1s videoconsolas que restan tiempo de estudio o de otras actividades, como para imaginarme que el ocio fuera de casa lo dedican a m\u00e1s de lo mismo. <BR><BR>No es que est\u00e9 en contra de los videojuegos, pero pocos padres sabemos de qu\u00e9 van. Son, sin duda, una buena entrada a la inform\u00e1tica y permiten aprender diferentes tipos de habilidades y estrategias. Son los juguetes m\u00e1s vendidos del mercado e incluso recaudan m\u00e1s que las pel\u00edculas de cine. Y hacen, adem\u00e1s, el papel de ni\u00f1eras.<BR><BR>Uno de cada cuatro muchachos dedica casi tres horas diarias a los videojuegos (con tanto sedentarismo, uno de los males de nuestros chicos es el sobrepeso). Pero, \u00bfde verdad sabemos a qu\u00e9 juegan nuestros hijos? Porque del matar marcianitos de los primeros videojuegos a la violencia gratuita y muchas veces sangrienta de algunos de los de hoy, hay un abismo. Aunque ahora el marciano es el o la joven que no usa el videojuego. <BR><BR>Los videojuegos violentos son un fil\u00f3n comercial. Y un fil\u00f3n, tambi\u00e9n, demasiadas veces, de machismo puro y duro: construyen un mundo virtual basado en la \u00abcultura del macho\u00bb, donde lo femenino es asimilado a debilidad, cobard\u00eda, conformismo y sumisi\u00f3n. Los protagonistas son casi siempre masculinos y, cuando aparecen mujeres, est\u00e1n hipersexualizadas, casi sin ropa, aunque est\u00e9n en el polo norte. Cuando la protagonista es femenina, o bien la presenta como una mujer masculinizada o como la princesa indefensa a la que hay que salvar o la est\u00fapida <SPAN class=span-SAP id=ITALICAXXXX>barby<\/SPAN> que s\u00f3lo se preocupa de la moda y la dieta. Con este tipo de juegos, las chicas aprenden la dependencia y los chicos la dominaci\u00f3n. Y as\u00ed tambi\u00e9n se van transmitiendo los roles sociales.<BR><BR>Pero no todo es negativo en este mundo virtual, y es una l\u00e1stima que el sistema educativo no aproveche el tir\u00f3n de los videojuegos como instrumento de aprendizaje, mediante juegos que ense\u00f1en a pensar, a prever o a planear, que fomenten valores sociales positivos, como la cooperaci\u00f3n, la amistad o la generosidad. Mientras tanto, el modelo social al que se seguir\u00e1n enganchando nuestros j\u00f3venes es el de los videojuegos, el de la play-station y la game-boy, jugados en pandilla y a medianoche. <BR><BR>Puestos a elegir, siempre ser\u00e1 mejor, y m\u00e1s saludable, que irse de botell\u00f3n.<\/DIV><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Me cuenta mi quincea\u00f1ero hijo mayor que la \u00faltima moda entre los chavales es juntarse las pandillas en pisos, merenderos y chamizos a jugar con los videojuegos los s\u00e1bados por la noche. 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