{"id":1953,"date":"2019-06-15T08:03:54","date_gmt":"2019-06-15T06:03:54","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/?p=1953"},"modified":"2019-06-15T00:06:33","modified_gmt":"2019-06-14T22:06:33","slug":"a-su-manera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/entrevisillos\/2019\/06\/15\/a-su-manera\/","title":{"rendered":"A su manera"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>De Tolstoi aprendimos, en la primera frase de su Ana Karenina, que \u201ctodas las familias felices se parecen unas a otras, pero cada familia infeliz lo es a su manera\u201d. Y cierto es que no solo cada familia sino cada persona vive su propio infortunio a su particular forma y manera. El azar es caprichoso regalando dicha o desgracia a los humanos. Es seguro que cuando la desgracia decide perseguir a una persona puede destruirla porque el dolor causado tiene distinto nivel de intensidad en cada v\u00edctima, a unas puede destrozarlas para siempre y otras, no s\u00e9 muy bien c\u00f3mo, consiguen mitigarlo y llegan a sobrevivir. En ambos casos, la adversidad marca su vida y su muerte.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Hay noticias que te impactan y aun escuch\u00e1ndolas r\u00e1pidamente en un noticiario te quedan impresas y vuelves sobre ellas pregunt\u00e1ndote c\u00f3mo han podido ocurrir. Estoy reflexionando en voz alta sobre una historia terrible que imagino que, como a ustedes, me ha conmocionado. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Conocimos hace unos d\u00edas que Noa Pothoven, una joven holandesa de 17 a\u00f1os, se hab\u00eda dejado morir tras negarse a ingerir alimentos. Su decisi\u00f3n fue rotunda: \u201cSer\u00e9 directa \u2013escribi\u00f3- en el plazo de 10 d\u00edas habr\u00e9 muerto. Estoy exhausta tras a\u00f1os de lucha y he dejado de comer y beber. Despu\u00e9s de muchas discusiones y an\u00e1lisis de mi situaci\u00f3n, se ha decidido dejarme ir porque mi dolor es insoportable\u201d. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Noa hab\u00eda sido v\u00edctima de abusos sexuales reiterados, a los once y doce a\u00f1os, la primera vez en una fiesta escolar y la segunda, en una de adolescentes. Cuando cumpli\u00f3 los catorce fue violada por dos hombres en un callej\u00f3n de su ciudad, Arnhem. De los primeros casos no dijo nada, ten\u00eda verg\u00fcenza. Ya saben ustedes que los prejuicios dominan en nuestras sociedades y las maledicencias de las \u201cbuenas gentes\u201d suelen convertir a las v\u00edctimas en culpables de su propia desgracia. Tras la violaci\u00f3n salvaje en el callej\u00f3n de Arnhem tambi\u00e9n call\u00f3, hasta que no pudo m\u00e1s y lo cont\u00f3 a su madre. Muchos se preguntan \u00bfpor qu\u00e9 callan las v\u00edctimas? Yo creo que es f\u00e1cil de entender: por miedo. Miedo a que no las crean, miedo a que les acusen de que iban provocando, miedo a ir de lengua en lengua por todo el pueblo, miedo a recordar el sufrimiento, miedo a no saber si podr\u00e1n soportarlo, miedo a no poder amar nunca, miedo a quedar mutiladas por dentro\u2026 A Noa, seg\u00fan cuenta Lisette, su madre, revivir los hechos en la denuncia que present\u00f3 la destroz\u00f3 de nuevo. A partir de ah\u00ed, la visit\u00f3 la anorexia y ella visit\u00f3 hospitales, su enfermedad era f\u00edsica y ps\u00edquica, el dolor se le hac\u00eda intolerable. Lleg\u00f3 a escribir su desgracia, ese infortunio que viv\u00eda a su manera y public\u00f3 <em>Ganar o aprender<\/em>. Ni siquiera ese ejercicio de escritura, tratando de expulsar la angustia que llevaba dentro, ni el premio que le otorgaron, amain\u00f3 el temporal que la abat\u00eda. <\/strong><\/p>\n<p><strong>La historia de Noa vuelve a poner el foco en algo terrible: los abusos sexuales y las violaciones no pueden pasar a convertirse en una estad\u00edstica como la del n\u00famero de afectados por la tuberculosis o el sarampi\u00f3n. No puede negarse lo evidente, aunque haya quien lo niegue. Cuando hay v\u00edctima, hay verdugo. Donde hay una ni\u00f1a abusada, hay un abusador y donde hay una mujer violada, hay un violador o varios, que parece que se ha puesto de moda compartir la salvajada. No puede ser que la v\u00edctima sufra hasta morirse de dolor mientras el autor de la felon\u00eda permanece en el anonimato y lo que es peor, impune. Porque los que violaron a Noa estar\u00e1n tan felices en sus casas aparentando ser estupendos hijos, maridos o padres. Habr\u00e1n olvidado que ejercieron una violencia infame sobre una ni\u00f1a que ha muerto por su culpa. No es ella quien debe ser juzgada, no somos quien. Desde mi coraz\u00f3n solidario con Noa a ellos s\u00ed los condeno y deseo que la furia del dios de las tormentas les env\u00ede un rayo justiciero que los fulmine.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia de Noa vuelve a poner el foco en algo terrible: los abusos sexuales y las violaciones no pueden pasar a convertirse en una estad\u00edstica como la del n\u00famero de afectados por la tuberculosis o el sarampi\u00f3n. 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